martes, 23 de agosto de 2005

Juegos: Resident Evil 4 (Gamecube)

Cuando compré la Gamecube el año pasado lo hice teniendo en mente la salida de este título. Casi merecía la pena sólo por él. Al final no ha sido así, ya que he podido disfrutar de un puñado de títulos la mar de divertidos y bien realizados para esta consola, pero no por ello me iba a perder el bombazo que Capcom preparaba para el cubo de Nintendo.

La saga Resident Evil es una de las más veteranas del panorama de los videojuegos actuales. Inauguró lo que se dio por llamar survival horror (aunque para mi el precursor de ese género fue Alone in the Dark, de Infogrames - ahora Atari -). En definitiva, se trata de juegos con una ambientación oscura y con una historia de fondo en la que una megacorporación (Umbrella) se dedica a hacer experimentos que, por lo visto no salen todo lo bien que sería deseable. Los juegos están salpicados de zombies y monstruos que nos acechan sin cesar, y que nos harán la vida imposible.

Este es el segundo juego de la saga al que dedico más de 10 minutos (el primero fue Resident Evil 0, pero lo dejé a medias) y el primero que compro en el momento de su salida al mercado (bueno, realmente unos meses después, pero sigue siendo actual). También es el primero que termino.

Esta saga es una de esas bastante alabadas en general por la crítica. Sin embargo, nunca han sido unos juegos que me hayan atraído demasiado. Como he comentado, tengo pendientes de jugar Resident Evil 0 (más o menos a un 50% del final) y Resident Evil Remake. También tengo el Resident Evil original para Sega Saturn, y por ahí andarán los capítulos 2 y 3 para Playstation y el Code Veronica para Dreamcast. El caso es que no conozco bien la historia de fondo ni el desarrollo de toda la saga. Sin embargo, Resident Evil 4 parece ser un giro tanto en la historia como en la mecánica del juego, y quizás por eso me haya gustado más, gustado hasta el punto de haberlo acabado en su nivel normal (dedicándole 19 horas).

El juego se desarrolla en un entorno 3D complejo con una cámara subjetiva que nos muestra a nuestro protagonista, Leon S. Kennedy, de espaldas. Esta es la diferencia más significativa con el resto de la saga, en la que nos movemos por escenarios pre-renderizados (a excepción del Code Veronica) con cámaras fijas.

La historia comienza en un pueblo aparentemente español en el que sus habitantes parecen gozar de una mala leche fuera de lo común. Nuestro objetivo es rescatar a la hija del presidente, Ashley, que ha sido raptada por una especie de secta denominada "Los Iluminados".

El control es bastante intuitivo. Nos moveremos con el joystick analógico principal. Mediante el gatillo derecho desenfundaremos el arma que tengamos seleccionada, mientras que con el izquierdo desenfundaremos el cuchillo. Con el arma desenfundada podremos disparar con el botón A y recargarla con el B. También tenemos un par de botones para acceder al inventario y al mapa. Por último, con otro botón podemos decirle a Ashley que se quede quieta o que nos siga. Lo único que se echa en falta es un botón para dar pasos laterales, a modo de los FPS habituales, pero una vez acostumbrados tampoco se echa demasiado en falta.

Tanto gráfica como auditivamente el juego es una delicia. Tan sólo se aprecian en -demasiadas- ocasiones los típicos defectos de brazos de enemigos que atraviesan las paredes y que, a estas alturas, ya deberían estar subsanados. Se le recrimina el uso de un par de bandas negras para disminuir el área visible de pantalla y así aumentar el rendimiento del motor gráfico. A mi particularmente no me molestan si el resultado final es bueno. En el Spectrum estábamos acostumbrados a marcadores que a veces ocupaban la mitad de la pantalla, con lo que el área de juego (en definitiva, lo que había que "mover") era gestionable sin problemas por la máquina.

El juego es largo, y la cantidad de escenarios es brutal. Llevaba bastantes horas y todavía estaba en el primer disco. Estaba en una especie de palacio buscando a Ashley y las aventuras en el pueblo me parecían muy lejanas. Eso sí, el desarrollo es prácticamente lineal, es muy difícil perderse, y los puzzles son demasiado fáciles. Básicamente el juego es acción a raudales. Sólo tendremos que tener algo de cuidado con no desperdiciar munición, ya que no vamos muy sobrados de ella precisamente. Por lo demás, se trata de avanzar, avanzar, matar bichos... y disfrutar.

Del resto de juegos de Resident Evil (hasta donde yo sé), comparte el uso de unas máquinas de escribir para guardar la partida (aunque ahora podremos guardarla las veces que queramos sin límite), el uso de unas hierbas para recuperar energía y un inventario limitado. Durante el juego, aparte de munición y las citadas hierbas medicinales, encontraremos dinero y joyas (intercambiables por dinero), que nos servirán, cuando encontremos a un buhonero, para mejorar la capacidad y el rendimiento de nuestro arsenal, comprar nuevas armas o aumentar la capacidad de nuestro inventario.

Al completar el juego en su nivel normal se desbloquean un par de minijuegos, un nivel más de dificultad para la historia y un nuevo fondo de menú. En definitiva, la vida del juego se alarga, si cabe, un poco más.

Los minijuegos son bastante entretenidos. En el primero de ellos, manejaremos a Ada, una de las protagonistas de la historia, en uno de los escenarios del segundo disco. Tendremos que encontrar 5 muestras del virus para completarlo. El principal problema que le veo al minijuego, o quizás sea por torpeza mía, es que no se puede guardar la partida, y no se completa precisamente en un par de minutos, por lo que o disponemos de un buen rato para intentar acabarlo del tirón o no podremos hacerlo.

El segundo minijuego es un "mata-todo-lo-que-se-menea" en cuatro escenarios del juego. Comenzaremos manejando a Leon, pero si lo hacemos bien podremos desbloquear más personajes. Hay que tener una precisión endiablada disparando, o los enemigos se abalanzarán sobre nosotros sin dejarnos respirar. Las partidas duran unos minutos, por lo que es un entretenimiento perfecto para descargar adrenalina a la vez que intentamos desbloquear nuevos personajes.

En definitiva, me ha merecido la pena pagar 50 eurazos por el juego (bueno, los pagó mi novia, fue un regalo que he disfrutado muchísimo). Os lo recomiendo (si os gusta este tipo de juegos, claro). Además, en pocos meses saldrá al mercado la versión para Playstation 2, con lo que el título llegará a un abanico mucho más amplio de jugadores, si cabe.

4 comentarios:

compiler dijo...

Hola ...

No puedo estar más de acuerdo con Fede. Este juego es, sin duda, uno de los mejores juegos de esta generación (y seguramente, el mejor juego de acción de Gamecube hasta la fecha).

A mí no me suelen gustar los Resident Evil porque, de verdad, me dan auténtico miedo. Sé que es un juego, pero eso de ir corriendo de un lado a otro con sólo 2 balas en la pistola, que te pueda salir un zombie o un perro asesino en cualquier sitio y sabiendo que si no encuentras cintas para la máquina de escribir no podrás grabar después de 3 horas recorriendo la mansión me pone de los nervios.

Con este RE4 en cambio ha sido una delicia. Los enemigos no dan miedo, sólo de vez en cuando te puedes dar algún susto con algún grito, berrido o con el típico "¡Detrás de tí, cabr*n!" que indica que están a punto de pegarte un palazo por detrás.

En un shooter "relajado" porque los enemigos no tienen armas de fuego (al menos en el primer GD) y por lo tanto se tienen que acercar a tí para atacarte o al menos a una distancia corta para lanzarte hachas y cuchillos.

La variedad de armas, escenarios, situaciones, elementos ambientales y de atrezzo (pegarle un tiro a la vaca del pueblo y ver cómo se desploma de forma realista es increible) es brutal.

Aún no lo he acabado, y por lo que leo cuando lo acabé aún tendré para más rato, porque al rejugarlo disfrutaremos de nuevas armas, minijuegos, nuevos modos de juego, etc.

Sólo puedo darle las gracias a Fede por su regalo :)

saludos.

Siew dijo...

Yo solo conozco el primer juego, el ed Play (que terminé), y me pareció muy bueno, sobre todo por la ambientación. Del resto de la saga no he jugado ni uno, ni siquiera he visto imágenes, y es que las consolas 'actuales' las abandoné por los tiempos de la N64.

Por cierto, vaya novia que tienes, que te regala la GBA SP, el zelda, este juego...

falvarez dijo...

Se mira pero no se toca, ¿eh? xDDDD

Sí, la buena mujer se porta, me hace regalos muy chulos, no me la merezco...

Por cierto, Siew, a ver si pones algún post en tu blog en el que pueda meter baza, que últimamente estoy "out" las cosas que habláis.

javi perez dijo...

Totalmente de acuerdo, Fede.

Creo que no se puede explotar el hardware de la cube más que lo que Capcom ha conseguido.

A pesar de ello, creo que el juego ha perdido algo de profundidad respecto a entregas pasadas, sobre todo respecto a RE remake y Re 0. El guión del RE4 no está tan elaborado y los puzzles son bastante más sencillos.

Técnicamente es superior, mejores gráficos, mejor control, cámara semi-subjetiva, etc.

Sin embargo, con el RE4 no he experimentado el mismo miedo, ni la sensación de agobio por temer a lo que aparecerá a la vuelta de la esquina, o la incertidumbre de no saber si el zombie se va a levantar a mi paso, o el no encontrar las 'ribbon' para gardar la partida, etc.

Mis dos primeros juegos fueron el RE remake y el Mario Sunshine y os juro que había veces que estaba deseando poner el mario para relajarme y no sufrir una taquicardia. No había sentido nada parecido desde los tiempos del Alone.

En cualquier caso, una gozada de juego...