lunes, 30 de mayo de 2005

Juegos: Lego Star Wars (GBA)

En plena fiebre Star Wars, encontramos un nuevo título apoyado en la que, probablemente, es la franquicia más productiva de la historia. Pero en esta ocasión, los protagonistas serán los pequeños muñecos creados por Lego, ambientados en la saga de George Lucas.

Entrando ya en lo que es el juego, se trata de un beat'em up en perspectiva isométrica (algo que, técnicamente, los que nos iniciamos en esto con el Spectrum conocemos como Filmation 2). El juego nos permite revivir el argumento de las películas de la "trilogía moderna" (episodios 1, 2 y 3).

Tras una breve presentación a cada fase, que consiste en unas pocas pantallas estáticas, pasamos a la acción. La mecánica es tan sencilla como ir avanzando por las fases, eliminando a todo lo que se nos ponga por delante y recolectando fichas, que nos permitirán aumentar nuestra puntuación. También podremos recolectar corazones, que aumentarán nuestra energía, recargar nuestra barra de Fuerza. El control consta de un botón para saltar, otro para repartir mandobles con nuestra espada láser o bien disparar nuestro bláster, otro para realizar una acción especial (un golpe con la Fuerza, el rugido de Chewbacca, etc.), y el último para mover cosas con la Fuerza (reservado a los caballeros Jedi).

Los mapeados son amplios para ser una consola portátil. Técnicamente se nota una ralentización cuando la pantalla está sobrecargada con varios enemigos y elementos decorativos, lo cual no me ha parecido un buen detalle, ya que afecta demasiado a la fluidez de los combates.

Si nos matan, volveremos al principio de cada fase, las veces que sea necesario hasta que logremos completarla. Mediada una fase podemos grabar la partida, pero al reanudarla volveremos al principio de la fase en la que estuviéramos. Este tipo de comportamiento resiente la "portabilidad" del título, ya que nos obliga a jugar un mínimo de tiempo determinado (aunque las fases no son excesivamente largas). Siempre comento que una consola portátil es algo que te proporciona un entretenimiento a veces casi instantáneo, para un rato corto, por tanto este título tiene aquí un punto en contra en este sentido.

El juego no es corto, pero tampoco muy difícil, me ha llevado completarlo un par de semanas jugando a ratos. Su rejugabilidad tampoco es demasiado extensa, se basa en conminarnos a completar los niveles al 100% y permitirnos jugar con personajes adicionales (Darth Maul y su doble espada láser hará las delicias de los starwarsmaníacos). Comentar que la única forma de completar la totalidad del juego es rejugando sus niveles con los personajes desbloqueados.

Las pantallas introductorias a cada nivel están bien realizadas, pero al no disponer de texto alguno, puede que carezcan totalmente de significado para alguien que no conozca las películas. El sonido también está muy cuidado. La música acompaña a la acción con las melodías clásicas de la saga, y los efectos de sonido, aunque no muy variados, cumplen con su cometido a la perfección.

En resumen, un juego por y para los amantes de Star Wars en esta curiosa versión personificada en los muñecos de Lego. No es un juego de consola portátil en cuanto a su planteamiento pero sí en cuanto a su resolución técnica, que es bastante aceptable y visualmente bien resuelta (ralentizaciones aparte).

jueves, 26 de mayo de 2005

Lecturas: En el blanco

Después de tantas intrigas palaciego-religiosas y saturado de conspiraciones, he pasado a leer un best seller de los habituales de toda la vida. Un thriller policíaco con acción, suspense y salpicado con toques de romance y humanidad.

  • Autor: Ken Follett
  • Año: 2004
  • ISBN: 84-672-1184-9

Ken Follett es un viejo conocido de los lectores. De su imaginación han surgido títulos de temáticas tan dispares como 'Los Pilares de la Tierra', 'Vuelo final', 'Un lugar llamado libertad' o 'El tercer gemelo'. Todos ellos comparten un denominador común: una prosa fluida y de fácil lectura.

El libro que nos ocupa es un claro ejemplo de un relato que podemos devorar en una tarde ociosa. Técnicamente simple pero que nos cautiva y nos conmina a continuar leyendo para ver qué pasa a continuación.

El relato se centra en unos laboratorios (Oxenford Medical) que trabajan con virus altamente peligrosos, radicados en Escocia. La protagonista es la persona encargada de la seguridad y, en un brevísimo lapso de tiempo, se tendrá que enfrentar con unos incidentes que harán peligrar la seguridad biológica de la región entera.

Con el marco de las fechas navideñas, el autor también nos presenta al dueño de los laboratorios y a su familia, que se reúne para pasar la Navidad en el hogar paterno. Sin quererlo, se verán complicados en la trama, y la actuación de cada uno de ellos será crucial para el desenlace.

Es curioso como en una novela relativamente corta el autor es capaz de tocar temas como la seguridad biológica, la Navidad en familia, el periodísmo amarillo y sin escrúpulos y, como he comentado más arriba, algunos toques de romanticismo. Varias historias se van entrelazando para dar lugar a la traca final (algo ya manido en este tipo de relatos, por otra parte).

Un libro creo que concebido con el sano propósito de hacer pasar un buen rato al lector, y a fe que lo consigue, como prácticamente todas y cada una de las novelas del señor Follett.

martes, 17 de mayo de 2005

Lecturas: Assassini

En plena fiebre de libros ambientados en la "realidad oculta" de la Iglesia Católica aparece este título, con tres lustros a sus espaldas, pero que, al parecer, nunca antes fue editado en España. Si esto es cierto, resultaría cuanto menos incomprensible, ya que se trata de un relato de intriga muy bien llevado a cabo.

  • Autor: Thomas Gifford
  • Año: 1990
  • ISBN: 84-672-1082-6

Vuelvo a citar El Código DaVinci, pero es que este libro que me acabo de leer le da veinte vueltas. Tanto en argumento como en profundidad de la trama, así como en la forma de presentarla al lector. Thomas Gifford dio forma a un gran relato en el que, al parecer, invirtió nueve años de trabajo de investigación (no sé si en ese largo lapso de tiempo irá incluido lo que le llevó escribir la novela).

Por supuesto que todo el trasfondo de la novela es ficticio, pero de una realidad cuando menos alarmante. El relato comienza con que el asesinato de tres personas relacionadas con la Iglesia salpica directamente al protagonista, Ben Driskill, ya que su hermana Val es una de las víctimas y, por otra parte, su padre Hugh es una persona influyente dentro de la jerarquía Católica.

Por vengar su muerte, Ben seguirá los pasos de la investigación que estaba llevando a cabo su hermana, e irá descubriendo la misteriosa relación que se forjó en París durante la Segunda Guerra Mundial entre varios personajes relacionados con la Iglesia de Roma y el Nazismo alemán. Una relación que trataba de recuperar el espíritu de los Assassini de la Iglesia, asesinos a sueldo de los Papas Católicos y la Curia romana.

El libro trata de pasada temas como la connivencia entre la Iglesia y la Alemania Nazi, el expolio de obras de arte y tesoros confiscados a los judíos, la tibieza del Papa Pío XII frente al régimen de Hitler o los manejos e intrigas que se desarrollan (supuestamente) ante la elección de un nuevo Sumo Pontífice (situación que nos recuerda bastante a la vivida recientemente).

El relato va cogiendo ritmo a medida que avanzamos la lectura. La primera parte resulta un poco lenta, pero si no nos hemos desanimado, a partir del ecuador del libro la trama se pone interesante. Además, para los lectores poco avezados a la hora de anticipar posibles sorpresas, los principales secretos se mantienen ocultos hasta prácticamente las últimas páginas.

El estilo de la narración alterna capítulos en primera persona, aquéllos que tratan de lo que le ocurre al protagonista, con otros fragmentos en tercera persona. Las historias se van hilvanando a lo largo que transcurre el libro hasta desembocar en el final.

El desenlace resulta en parte predecible, pero también algo inesperado. Como es costumbre, no voy a desvelar ningún detalle, sólo comentar que me ha dejado un buen sabor de boca. Y no puedo dejar de recomendar la lectura de este libro a los amantes de las novelas de misterio aderezadas con los ingredientes típicos (intrigas que se dilatan a lo largo de varias décadas, Iglesia, Nazismo, la Segunda Guerra Mundial...).

Mi próxima lectura, si no me equivoco, abandona la temática de "intrigas palaciego-religiosas" para abordar las "intrigas político-tecnológicas".

domingo, 15 de mayo de 2005

Un par de blogs nuevos

Por tener el material algo organizado y no concentrarlo todo en el mismo blog, he abierto un par de blogs nuevos. Bueno, uno de ellos lleva ya tiempo funcionando, aunque no lo he publicitado, el otro ha sido fruto de este fin de semana.

Arcade At Home

Se trata de un blog en el que iré explicando los pasos que he seguido para construir una máquina recreativa para casa. La máquina ya la tengo montada y funcionando, así que iré haciendo una narración retrospectiva de mis experiencias.

Programando la Gameboy Advance

Este fin de semana, tras 5 meses con ella, por fin he compilado y ejecutado mi primer software para GBA. En este blog iré plasmando mis experimentos con la consola, así como desentrañando un poco cómo es el hardware y cómo se irán desarrollando un par de proyectos que tengo en mente. La idea es ir compartiendo mi aprendizaje conforme se vaya produciendo.

Espero que los disfrutéis y, como siempre, agradezco vuestros comentarios y sugerencias.

sábado, 14 de mayo de 2005

Viajes: Fin de semana en Soria

El fin de semana pasado mi novia y yo hicimos una escapadita a Soria. Ya había ganas de desconectar un fin de semana completo y, por otra parte, no conocíamos con anterioridad esa zona de España, así que decidimos reservar un par de noches en la Posada Los Templarios, que se encuentra en el pueblecito de Ucero, justo a la entrada del Cañón del Río Lobos. Todo esto animados por la visita previa que mi amigo Miguel G. Prada y su mujer hicieron al mismo sitio en noviembre del pasado año.

El viernes llegamos al pueblo sobre las 8 de la tarde, y planteamos lo que quedaba del día como una toma de contacto con el entorno. Tras dejar el equipaje en la habitación, decidimos dar una vuelta por el pueblo y sus alrededores, y ya aprovechamos para subir al castillo. Aunque su estado es bastante ruinoso, es un sitio que merece la pena ver. Desde arriba se divisa la totalidad del pueblo, así como el Centro de Interpretación de la Naturaleza, y la entrada al Cañón.

Al día siguiente, desayunamos algo y nos encaminamos al Cañón. La idea principal era visitar la Ermita de San Bartolomé, de estilo románico y origen templario. Está a unos 3km de la entrada del Cañón, lo que en principio parecía un paseo sin más. Nos gustó tanto el entorno que decidimos proseguir la ruta a lo largo del Cañón, hasta llegar al Puente de los Siete Ojos. En total un trayecto de unos 22km (ida y vuelta) que nos llevó unas 7 horas de camino (con paradas incluidas) y que, irresponsablemente, completamos sin comer y con una botella de litro y medio de agua. Fue duro pero mereció la pena, y nos ha servido de experiencia para futuras excursiones.

Tras la caminata, repusimos fuerzas con unos bocatas, cogimos el coche y nos dedicamos a recorrer los alrededores lo que quedaba del día. En concreto visitamos San Leonardo de Yagüe, un pueblo bonito con un castillo también en lo alto, algo mejor conservado que el de Ucero. Vuelta al hotel, ducha, y cena-homenaje (estupenda carne y vino de la zona) en el Asador de Ucero (uno de los dos bares-restaurantes que hay en el pueblo).

Al día siguiente, encaminamos nuestros pasos hacia la villa medieval de Calatañazor, donde el tiempo parece haberse detenido hace 500 años. Después, nuestro siguiente destino fue Soria. Allí buscamos un sitio para comer y recorrimos la ciudad. Lamentablemente, parece que los domingos por la tarde todos los monumentos visitables están cerrados, así que decidimos emprender la vuelta hacia Madrid.

Al volver por la misma ruta por la que llegamos, hicimos una parada en El Burgo de Osma. También un pueblo bonito con una impresionante catedral que hemos anotado en nuestra lista de sitios pendientes de visitar. Tras tomar un refrigerio, ya sí que nos encaminamos de regreso a casa. En Soria por lo general hará frío, pero ese fin de semana la climatología fue benigna con nosotros, con unas temperaturas que superaron los 20 grados y con un sol de justicia que me quemó, nuevamente por incauto, los brazos, la nuca y las orejas.

He preparado en Flickr un conjunto de fotos con las más relevantes de todas las que hicimos durante el fin de semana.

Sin dudarlo ni un momento, volveremos más de una vez a seguir conociendo aquel precioso rincón de la geografía Española.