domingo, 29 de enero de 2006

Manías personales (meme)

Uno de mis pocos (¡pero exclusivos, oiga!) lectores activos, Elio, me pasa un meme. La verdad es que no soy muy amigo de las "cadenas" (especialmente en forma de correo electrónico, las rompo todas), pero esta es la primera vez que me ofrecen participar en una y, por qué no decirlo, mi ego se ha sentido ilusionado. En general no me considero una persona muy maniática, pero pensándolo un poco, se me ocurren algunas cosas que decir. No todas ellas son manías, entiendo que una manía es un comportamiento irracional, y para algunas de las siguientes cosas tengo mis buenas razones. Ahí van:

  • Alejarme del coche y quedarme la duda de si lo he cerrado o no. Siempre vuelvo y estaba cerrado, pero cualquiera se queda con la duda... Eso sí, una vez me lo dejé abierto (en el garaje).
  • Ser muy reticente a prestar mis cosas, especialmente DVDs de películas y videojuegos. Soy muy cuidadoso con todo, y ya he tenido algún percance con gente que es "menos cuidadosa" (por decirlo finamente), por no hablar de algunas cosas que he perdido por prestarlas. Al contrario, cuando me prestan algo procuro devolverlo lo antes posible.
  • Dejar siempre las cosas en el mismo sitio. Incluso en los bolsillos, siempre llevo todo repartido de la misma manera (móvil y monedero en el bolsillo izquierdo, llaves en el derecho. Cuando cambio algo de sitio, es bastante probable que se me olvide.
  • Siempre voy por ahí cerrando puertas y bajando tapas de váter. Una cosa que me mosquea sobremanera es que la gente deje la puerta del garaje abierta. ¿Tanto cuesta meter la llave y dar una vueltecita?
  • No puedo leer dos libros a la vez. Antes de empezar uno tengo que haber acabado el anterior.
Como tengo que seguir la cadena, le paso este meme a Pablo Suau, Suki y Toño. ¡Hala! Y eso sí, seguro que a alguno de mis amigos se les ocurre alguna manía mía que haya obviado.

jueves, 26 de enero de 2006

Lecturas: Ángeles y Demonios

Volvemos a las intrigas eclesiásticas y conspiranoicas con un título de un "viejo conocido".

  • Autor: Dan Brown
  • Año: 2000
  • ISBN: 84-672-1011-7
Nuevamente encontramos al profesor de Harvard, Robert Langdon, envuelto casi sin querer en una trepidante aventura. Digo nuevamente y está mal dicho en realidad, porque el libro es anterior al cacareado Código DaVinci, aunque ha aparecido publicado posteriormente aquí, en España.

Vaticano, Illuminati, CERN, Cónclave, Antimateria,... son algunos de los ingredientes de la trama. Bien combinados pueden ser una mezcla explosiva. La verdad es que el autor no lo hace mal. Supongo que se habrá tomado sus licencias históricas. Quizás el hecho de no haber sido una obra tan publicitada ni que haya levantado tanta polémica, hace que nos aproximemos a su lectura con más condescendencia que El Código. Y eso hace disfrutarla más.

El relato es trepidante. La acción se desencadena prácticamente desde los primeros capítulos. Consigue captar la atención del lector e, incluso para alguien como yo, que no suele ser muy avispado a la hora de destapar las sorpresas, los giros finales resultan sorprendentes. Cuando parece que todo está claro, siempre hay una vuelta más de tuerca.

El libro también contiene algo de mensaje moral, especialmente hacia el final, y las opiniones que muestra son bastante interesantes. Aunque lo principal es la acción. Se echa de menos una evolución en los personajes y las relaciones entre ellos. Quitando un par de ellos, el resto son bastante "planos". Incluido el protagonista, que es una especie de Indiana Jones moderno, capaz de resolver antiguos acertijos en segundos, con una gran condición física y una capacidad inaudita para la improvisación.

Hace unos días leí en los comentarios de 20minutos.es que este tipo de libros eran literatura basura, que donde estuviera El Quijote y los clásicos, que se quitara toda esta bazofia. Pues bien, seré un inculto pero, aunque tengo claro que no es el mejor libro que he leído en mi vida (siempre confío en que el mejor está por llegar), he pasado un par de semanas la mar de entretenido yendo y viniendo del trabajo. Y, a fin de cuentas, era de lo que se trataba.

Por cierto, gracias, JAMS, por prestarme el libro.

miércoles, 18 de enero de 2006

Proyector en proyecto

A mi novia y a mi nos gusta el cine. Aparte de ir de vez en cuando a ver los estrenos, rara es la semana que no vemos una o dos películas de alquiler. La cuestión es que ya llevamos tiempo barruntando la posibilidad de comprar un proyector. Este fin de semana me han prestado uno, y aprovechando que estoy reformando la casa, era un buen momento para hacer unas pruebas de dónde podría ir colocado. De esta forma, podemos dejar metidos tubos para los cables y quedarán perfectamente disimulados, aunque todavía pasarán meses hasta que podamos comprarlo.

La verdad es que la cosa cambia como de la noche al día. Ver una película (en las fotos que adjunto, jugar a la consola) en una pantalla de casi 120", no tiene precio. La duda que tenía era precisamente qué tamaño de pantalla y de qué calidad se podía conseguir con apenas 3 metros de distancia entre el proyector y la pantalla. Aunque al final irá colocado justo al revés de como hice la prueba (es decir, el proyector en la pared donde estaba proyectando y la pantalla donde coloqué el proyector), da una idea de cómo quedaría: ¡genial!
Nota para Miguel, que sé que me estará leyendo: sí, la próxima vez prometo probar con el Manic Miner.

martes, 17 de enero de 2006

Cómo disfrutar de los videojuegos

Mi amigo Santiago Romero ha publicado un texto en su blog al que creo que merece la pena echar un vistazo: NoPlog: Mi decálogo para disfrutar de los videojuegos Comparto casi todos los puntos. Solamente disiento en un pequeño detalle: El tema de la versionitis. Aunque estoy de acuerdo en el fondo, es más, lo que suelo hacer es intentar jugar las sagas desde el principio (con lo cual doy tiempo a que los nuevos capítulos se abaraten), el caso de PES5 es especial. Para mi su compra sí tiene una justificación, y es el juego online. Yo no tengo la suerte de juntarme habitualmente con colegas para echar partidas, así que tengo que recurrir a Internet para buscar contrincantes humanos. Además, soy especialmente partidario del punto 8, sobre todo cuando se trata de juegos del mismo género. Por ejemplo, estar jugando a 2 juegos de coches "simultáneamente" me parece imposible. Cada uno es "realista a su manera", así que no hay forma de pillar el truquillo. Y respecto a comprar, la verdad es que, aparte de jugón, soy coleccionista. Aunque, después de pasar por la "fiebre Playstation" (copiar juegos como loco), ahora selecciono bastante. Lo dicho, el amigo NoP actualiza poco, pero suele decir cosas interesantes.

lunes, 16 de enero de 2006

Pica que te pica

Mientras buscamos unos cuantos presupuestos para la reforma de la casa, en uno de los que ya tenemos vimos que el montante correspondiente a picar y desescombrar baño y cocina es una auténtica burrada. Así que este fin de semana, cincel, maza y manos a la obra (o sea, a dar mamporrazos).

El show dio comienzo por el alicatado de la cocina. La verdad es que los azulejos no dieron mucha guerra. Prácticamente salían solos apalancando levemente con el cincel. Los más problemáticos fueron los de las esquinas. El punto más débil está en la junta de 4 de ellos. Un buen golpe y no se resisten. A partir de ahí, a hacer palanca.
La verdad es que parece mentira lo cutres que parecen los muros (en realidad lo son, una fila de ladrillos mal puestos) y lo resultones que quedan una vez rematada la obra. La buena noticia es que, para próximos "piques" me he hecho con un martillo eléctrico que, espero, nos facilitará la tarea (al menos físicamente hablando). Eso si no se rompe antes, porque nos ha salido por 30 euros. Merecía la pena arriesgarse si funciona. Todavía hay que acabar la cocina y darle al baño. Fácil, sencillo y para toda la familia...

lunes, 9 de enero de 2006

Lecturas: La Conjura Contra América

El libro con el que despedí el año 2005 y que he acabado de leer en 2006 se aparta un poco de lo que suelen ser mis lecturas habituales. No tanto por la temática (con la Alemania nazi de fondo) sino por el tipo de relato.

  • Autor: Philip Roth
  • Año: 2004
  • ISBN: 84-672-1371-X

El autor nos narra de forma autobiográfica, su vida y la de su familia judía en una pequeña ciudad estadounidense en el año 1941, durante una ola de antisemitismo que va a trastocar toda su realidad cotidiana.

El aviador Charles A. Lindbergh gana sorprendentemente las elecciones al presidente Roosevelt y se instala en la Casa Blanca un régimen antibelicista que devendrá en colaboracionista con el fascismo nazi de Hitler. Como es lógico, la situación de la familia Roth empeorará por momentos.

Lo curioso del libro es que, si no fuera porque los hechos relatados no son reales, la historia es totalmente verosímil. De hecho, yo no recordaba que Lindbergh hubiera sido presidente de los Estados Unidos, ni que nunca hubiera existido allí un mandatario pronazi, pero he de reconocer que hasta que no busqué en internet una relación de los presidentes estadounidenses y comprobé que Roosevelt revalidó su mandato hasta tres veces, me lo estaba "tragando todo".

Una vez "desengañado", comencé a ver el libro de otra forma. Pero la impresión que me ha acompañado hasta el final ha sido lo fidedigna que se me antoja esta realidad alternativa que nos presenta el autor. Lindbergh era simpatizante del régimen nazi, así como otros personajes de la época (como Henry Ford). Quizás si se hubiera presentado a las elecciones, como ocurre en este relato, la realidad hubiera sido exactamente como se la imagina el autor. Parece mentira como un hecho aislado podría trastocar la historia radicalmente.

Al final, la historia ficticia se reconcilia con la realidad, así que todo queda en un 1941 alternativo que trastocó para siempre la vida de la familia Roth.

PD: Feliz año a todos y suerte para este 2006.