jueves, 27 de septiembre de 2007

Y la ganadora es...

Pues todavía no lo tengo claro. Como dije, estoy entre la Canon Powershot S5 IS y la Panasonic Lumix DMC-FZ18.

Cosas que no me gustan de la Canon:

  • Dicen que la óptica es peor que la S3. En cualquier caso, no tiene un buen angular.
  • La tapa del objetivo no encaja bien y se cae con facilidad.
  • Es algo cara. Ya sé que bajará con el tiempo o cuando saquen la S7.

Cosas que no me gustan de la Panasonic:

  • Lleva batería de litio. (llamadme tonto, pero para algunas cosas prefiero tirar de pilas)
  • La pantalla trasera LCD no es "extraíble" y "movible", muy útil para hacer fotos que, si no, requieren posturas raras.

Seguiremos informando, aunque debería decidirme más pronto que tarde. En dos semanas, me voy de vacaciones.

¡Organización, organización!

Nuevamente estoy en una fase en la que me da la impresión de que no me cunde, que no tengo tiempo para nada. Y es verdad, tengo muchas cosas en la cabeza, muchas tareas pendientes y, al final, llego tan cansado del trabajo que ceno un poco, me pongo un rato con el ordenador y poco más. Ni siquiera enciendo la consola para jugar. Además, como ahora voy en coche a trabajar, ni siquiera leo. Tengo que organizarme y ponerme las pilas (otra vez más). A ver si este fin de semana (mañana y pasado tengo convención de la empresa en Toledo) me aclaro las ideas.

martes, 25 de septiembre de 2007

"Mi reino por una cámara" (digital)

Como ya ha llegado a su fin (la odisea), creo que es buen momento para contar mi historia de amor-odio-desencuentro con las cámaras de fotos digitales.

La historia tuvo un primer capítulo hace años, con mi Canon Powershot A70. Pero no me voy a extender en detalles de aquella decepción. Simplemente citaré que murió del temido error E18, habiendo dejado tras de sí una estela de interesantes fotos (pese a la mano inexperta que la gobernaba).

La cámara estuvo conmigo desde mayo de 2003 hasta junio de 2005. Desde entonces, he andado sin nada decente con lo que hacer fotos, se podría decir que mendigando imágenes de triste calidad con una Casio Exilim o con mi móvil, un Nokia 6680. Algunas de esas fotos se pueden ver en este mismo blog.

Hace unos meses, anticipando la llegada de las vacaciones de verano, decidí que ya era hora de volver a tener una cámara en condiciones. Después de mucho mirar y remirar, la elegida fue la Canon Powershot S3. La vi varias veces en Mediamarkt y FNAC, sin decidirme a comprarla. Cuando, por fin, me lancé, fui a Boulanger a por ella. Qué suerte, estaba de oferta (era la segunda vez que me pasaba, la primera encontré mi televisión por un precio realmente barato). La pega era que se trataba del modelo en exposición (aunque estaba dentro de una vitrina, lejos de las zarpas de los posibles compradores), pero eso me echó para atrás y decidí no comprarla. Curiosamente, de Mediamarkt había desaparecido, y comencé a temerme lo peor. En efecto: la cámara estaba descatalogada. Posteriores visitas a FNAC de Callao y Parquesur lo corroboraron; sólo les quedaban los modelos de exposición y, en esta ocasión, sí que estaban accesibles al público para que los manoseara.

Ya estaba perdiendo la esperanza de encontrarla, así que me decidí por comprarla en una tienda de Internet, Pixmania. Fue el único sitio donde la encontré y, de rebote, estaba más barata. También ayudó el hecho de que tienen tienda física (bueno, más que tienda es un "mostrador de entregas y devoluciones". Y allá que fui a por ella, apenas un día antes de marchar de vacaciones.

Previamente me había pertrechado con unas pilas NiMh de 2600mA, una bolsa y un mini-trípode. Enseguida me lié a hacer fotos como un loco. Estaba como un niño con zapatos nuevos, otra vez con cámara.

Enseguida, y sin previo aviso, llegó la desilusión. Al volcar las fotos al PC, e irlas pasando rápida y descuidadamente, mi ojo, de forma totalmente incosciente, se fijó en un detalle (bueno, realmente sería mi cerebro o lo que quede de él, ya sé que los ojos no ven): había un píxel blanco en todas las fotos, siempre en el mismo sitio. Una de dos, o era un píxel "vago" en el CCD, o bien una mota de polvo o suciedad (esto lo he pensado luego semanas más tarde). El caso es que, una vez más, problemas con la cámara digital. Tuve que pasar por Madrid de camino a Málaga (no pensaba hacerlo) para devolver la cámara.

Por si fuera poco, la tienda (antes definida como mostrador) estaba cerrada por vacaciones, así que la escala no sirvió de nada, salvo para tener unos días más para disfrutar de la cámara y comerme más la cabeza sobre qué hacer con ella. Para mayor desgracia, ya no había más stock. Definitivamente me iba a quedar sin ella.

Una vez acabadas las vacaciones, ya de vuelta, pasé por el SAT de Canon para preguntar, en mi desesperación, por una posible reparación. Me recomendaron que la devolviera y me dieran otra (cosa imposible, visto lo visto).

Por acabar el tema, al final devolví la cámara, pero me dijeron que la tendría que inspeccionar su servicio técnico y que el dinero se me devolvería en unos veinte días mediante una tranferencia bancaria desde Francia. "Compuesto, sin cámara y sin dinero".

Y ya para rematar, poco antes de los veinte días me llegó un correo electrónico comentando que habían recibido mi cámara y que la enviarían al SAT de Canon para evaluar si me correspondía que me devolvieran o no el dinero. Ahí ya acabó mi paciencia, llamé al teléfono de atención al cliente (un maldito 807) y, a la señorita francesa que me atendió, le puse las cosas claras: no más retrasos, quería mi dinero.

Este lunes, justo a los 20 días de entregar la cámara, me han reembolsado el importe íntegro de la cámara, gastos de envío incluidos. Y, con el dinero, de nuevo la duda. ¿Qué cámara me compro? Por ahora dos modelos tienen la mayoría de las papeletas: Canon S5 IS y Panasonic Lumix DMC-FZ18. A día de hoy, gana la Canon por muy poquita ventaja.

viernes, 21 de septiembre de 2007

De sol a sol

Así trabajaban los agricultores y así trabajo yo a veces. Ahora que se van acortando los días, es más fácil encontrarme con imágenes como ésta por la mañana (desde casa):

y como ésta por la tarde (desde la oficina):

Nuevamente maldigo no disponer de una cámara decente. Pronto contaré mi odisea con la Canon Powershot S3, y puede que su "sustituta" no sea de la familia Canon.

martes, 18 de septiembre de 2007

Aaaaah, el atasco

Esta semana, ya bien entrados en el mes de septiembre, con la jornada intensiva acabada y los niños en los colegios, es el momento en el que estoy empezando a comprobar el verdadero sentido de ir en coche a trabajar o no.

Hoy especialmente ha sido un día duro, hora y cuarto para ir y casi 50 minutos para volver. Para dar referencias, en metro se tarda hora y cuarto, aproximadamente. En moto, serían unos 20-25 minutos.


+ Ver mapa más grande

Lo peor no es el tiempo que se tarda, sino el andar todo el rato arranca-para-arranca-para... La verdad, si voy a tardar tanto tiempo, casi prefiero el metro. El coche tiene la ventaja de ir de puerta a puerta, el ir fresquito (o calentito) sin necesidad de soportar el olor corporal del resto de los curritos (que los hay más limpios y más guarros), el poder acercarte a medio día a jugar un partido de fútbol o pádel. Las principales desventajas son el precio, los atascos y que, en días como hoy, no ahorras tiempo.

Tengo que echar mis cuentas, pero la balanza se está inclinando de nuevo del lado de la scooter, opción que llevo algunas semanas planteándome. Y, realmente, la cuenta es fácil, sumando el precio de la moto, el equipamiento y el seguro (considerando que el mantenimiento cueste más o menos lo mismo que para el coche, por simplificar), hay que calcular cuánto tiempo tardaría en amortizar el gasto frente al ahorro en tiempo y gasolina.

¿Algún motero entre el público que me quiera/pueda aconsejar?

domingo, 16 de septiembre de 2007

Vacaciones sin Internet

Está claro que Internet, cada vez más, es parte de nuestras vidas. En especial de alguien como yo, que se gana el pan trabajando en un medio de comunicación en la red.

Por un lado se agradece largarse 15 días, dejar todo en buenas manos y no tener ni siquiera la ocasión de comprobar el correo remotamente.

Por otro, Internet no es sólo mi lugar de trabajo, sino también un sitio en el que hacer amigos y donde desarrollar algunas de mis aficiones, como todo aquello relacionado con los videojuegos y el Spectrum. Y esa parte lúdica, a la que podría dedicarle tiempo durante estos días de asueto, es la que estoy echando de menos al no tener conexión.

Previendo esta situación, intenté descargarme todo lo necesario para poder cacharrear con el portátil durante estos días. Pero es fácil que se olvide algo, como así ha sido. Entre otras cosas, quería retocar el diseño del blog y, para ello, me descargué la portada, pero olvidé descargarme una página de artículo con sus comentarios, así que esta última zona no podré afinarla hasta que vuelva. También pretendía probar algunos gestores de contenidos para sustituir la versión actual de GeekLog que tenemos en Speccy.org, pero olvidé instalar el módulo php5-mysql, así que también me voy a quedar con las ganas de trastear hasta mi regreso a Madrid.

Por último, he vuelto a comprar una revista de informática/videojuegos, en esta ocasión la EDGE, que comentaré en unos días en este mismo blog.

martes, 11 de septiembre de 2007

¡Fede, tú no eres un diseñador!

Después de pegarle un lavado de cara estaba envalentonado. Me he tirado como tres noches probando a migrar un foro de phpBB2 a phpBB3. La migración es fácil. De hecho, hay un script que la hace solo. Así que me puse a crear un tema (un skin) para el foro. Lo dicho, después de estas tres noches, desisto. Yo no soy diseñador, no tengo gusto para diseñar cosas. Al fin y al cabo, profesionalmente no me aporta demasiado, me ha quitado horas de sueño y de hacer otras cosas, y a la gente que va a usar el foro realmente tampoco le significa demasiado. Creo que voy a migrar el foro, ajustar la funcionalidad y poco más.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Descubriendo los wikis con años de retraso

Pues sí, ya me vale...

Ya por el año 2002-2003 teníamos un wiki en speccy.org. Si mal no recuerdo, era un phpwiki. Entre otras cosas, lo usábamos para hacer un censo de gente interesada en el Spectrum, analizar juegos, colgar artículos de referencia técnica y poco más.

La verdad es que, en aquél entonces, la sensación de comunidad era más fuerte (al menos para mí, que fue cuando conocí a la maravillosa gentuza de speccy.org). El nacimiento del portal, el wiki, el irc (primeramente en el canal #spectrum del Irc-Hispano).

Pero bueno, que me disperso. Supongo que por desconocimiento, aquél wiki era un continuo quebradero de cabeza, en especial para el entonces administrador, Santiago Romero. Mira que éramos (ya entonces, ahora ni te cuento) una comunidad reducida y con apenas visibilidad y presencia exterior, pero cada dos por tres nos andaban reventando los artículos, metiendo spam, borrando entradas, etc. Al final el wiki murió (hubo que cerrarlo, porque andábamos más tiempo arreglándolo que otra cosa).

Yo creo que desde entonces, debido a esa primera experiencia negativa, ni siquiera me volví a plantear la utilización de una herramienta wiki para ningún proyecto web. Hasta ahora.

Estos 6 últimos meses estoy teniendo la oportunidad de aprender mucho en el trabajo. Una de esas cosas ha sido la búsqueda de una herramienta colaborativa que nos permitiera generar documentación de forma ágil y que, a la vez, fuera legible y accesible. La primera tentativa, tras una búsqueda con no demasiado tiempo disponible, fue TWiki. No es mala aplicación, de hecho la usamos para temas de especificación de requisitos de productos.

Sin embargo, de la mano de nuestro equipo de desarrollo, estamos usando DokuWiki. Seguro que hay herramientas mejores, pero para el uso que le damos se ajusta al 99%. Ahora estoy planteándome usarla en otros ámbitos no profesionales, porque aporta la facilidad de poder compartir contenidos y construirlos de forma colaborativa, sin necesidad de intercambiar textos por correo electrónico o FTP, que alguien se encargue de juntarlos, maquetarlos y colgarlos de algún servidor. Además, una vez colgados, hacer búsquedas es un juego de niños, ya que la herramienta ya incorpora dicha posibilidad.

Espero que se me ocurra algo interesante a lo que aplicarlo.

sábado, 8 de septiembre de 2007

El Spectrum de vacaciones

Cuando era pequeño y tenía el Spectrum, una de las máximas de mis padres durante las vacaciones era: "no llevar tele". A diferencia de hoy en día, donde se puede encontrar una pantalla en casi cualquier habitación de la casa, en aquellos años era bastante común alquilar apartamentos sin televisión. Nosotros sólo teníamos una que, evidentemente, no íbamos a llevar de viaje, ya que íbamos bastante cargados con todo el equipaje, la nevera, la lavadora (sí, teníamos una lavadora de viaje, quizás una cosa así les resulte familiar a los más veteranos del lugar).

Teníamos una pequeña tele blanco y negro pero, así las cosas, se quedaba en casa, con el Spectrum. Las Microhobbies, Micromanías y cuadernos de papel milimetrado para dibujar mis propios gráficos eran mis compañeros de vacaciones. Sólo las "maquinitas" (las Game&Watch) me acompañaban durante ese mes en la playa. Más tarde, lo hizo la Gameboy.

Han tenido que pasar 20 años para que el menda juegue al Spectrum de vacaciones. Y ha sido gracias a la Nintendo DS y el emulador ZX DS. Antes de salir de casa hice una pequeña selección de juegos. He apostado a caballo ganador, esto es, no he traído ninguno desconocido. Los elegidos han sido (no necesariamente por orden de preferencia y/o calidad): Manic Miner, Saboteur, Bruce Lee, Turbo Esprit, Green Beret y Sokoban.

Al que le estoy dedicando más tiempo es al clásico de Matthew Smith. Es un título del que no disfruté en su momento, ya que yo me incorporé a partir de la "segunda hornada" de juegos, en 1985. No voy a descubrir nada nuevo. Simplemente es un título con un componente de adicción y superación del que pocos juegos actuales disponen. He pasado de no superar la primera pantalla a llegar a la séptima u octava. Dicho así suena a chiste, pero es todo un logro.

Me estoy dando cuenta de que, de pequeño, no era tan perseverante con los juegos. Seguramente que, por ello, me acabé pocos en su época. Y, aunque parezca paradójico, también me alegro de que mis padres no me dejaran llevar el ordenador de vacaciones. En ninguno de esos meses de agosto tuve ocasión de aburrirme ni un momento.

PD: No me he acabado el Manic Miner, estoy atascado en una pantalla. ¡Miguel, ayúdame!

jueves, 6 de septiembre de 2007

Amanece desde mi ventana

Las fotos son de ayer, pero esta mañana se ha podido ver prácticamente lo mismo, un impresionante gradiente de colores, del blanco amarillento al "azuloscurocasinegro", con Venus de testigo.

La pena es que la cámara del móvil no da para mucho. Pero espero seguir disfrutando muchos años de amaneceres como estos, y de poder inmortalizarlos con una cámara en condiciones

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Organizando...

Ya puedo dar por cerrada la primera fase de organización "internáutica". Ha consistido en el mínimo rediseño de este blog, así como de la migración de todas las fotos e imágenes a Picasa. De este modo, he aprovechado para hacer limpieza en mi cuenta de Flickr. Cuando vuelva a tener cámara de fotos en condiciones, seguramente que me haga una cuenta Pro, pero de momento aguantaré con lo que tengo. En unos días, cuando finalice por completo, comentaré mi aventura con la cámara que me compré.

También me queda, respecto al blog, organizar las etiquetas, pero eso lo iré haciendo ya con calma.

En lo sucesivo, el resto de fases, más centradas en speccy.org y mi colección de retro (y no tan retro) videojuegos, aunque la cosa irá más pausada ya que tengo la casa también un poco manga por hombro tras las vacaciones.

lunes, 3 de septiembre de 2007

La vuelta al cole

Pues eso, ya estamos de vuelta, y con ganas de dar bastante guerra.

Próxima parada, el 12 de octubre.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Ajustes en el diseño del blog

Aprovechando estos días de asueto, y que me he traído el portátil, una de las tareas que tenía pendientes era pegarle un pequeño lavado de cara al blog.

No se trata de un cambio radical, ni mucho menos. Lo primero porque no soy diseñador, mi creatividad es nula y mi sentido de la estética está bastante atrofiado. Y lo segundo, porque la plantilla que actualmente tengo en Blogger es sencilla y clara; me gusta el aspecto que tiene, ¿para qué cambiarlo?

Me he centrado en tres aspectos fundamentales. El primero, pasar el ancho a 1024. La columna principal sigue siendo visible por completo a 800x600, pero ahora se desperdicia un poco menos de espacio en los laterales. Hasta ahora se estaba perdiendo casi un 25% de pantalla en resoluciones de 1024 de ancho, y mucho más en resoluciones mayores (como 1280, que es el ancho de pantalla de la mayoría de los portátiles panorámicos actuales o de las pantallas TFT de 17 pulgadas). Aprovechando el ancho ampliado, he ampliado también un poco el tamaño de la fuente en las entradas que, al fin y al cabo, son la parte interesante del blog.

El segundo aspecto era personalizar algo la cabecera. Tampoco tengo muchos contenidos que destacar en tan noble espacio, así que me he limitado a inventarme un logo sencillo para el blog, y a enlazar a otros contenidos míos que puedan ser de interés (como el propio RSS del blog, mis fotos en Flickr o mis vídeos en Youtube).

El tercer aspecto ha consistido en cambiar los módulos de la derecha a un formato de cajas, en el que se diferencia claramente cada uno de los conjuntos de contenidos (enlaces, artículos destacados, histórico, etc.). También he reorganizado los contenidos. Algunos botones tienen más sentido en el pie del blog. También creo que tiene sentido incluir la nube de etiquetas, ya que hace tiempo que Blogger permite etiquetar los artículos.

También voy a incluir algunos estilos para unificar la apariencia de imágenes, vídeos y subtítulos dentro de las entradas. Además, la zona de comentarios la he querido resaltar con un fondo un poco más oscuro y cambiando el tipo de letra.

Por último, aunque no es una cuestión de diseño, quiero plantearme una política básica para etiquetar los artículos, de forma que sea fácil acceder a los correspondientes a ciertos temas básicos, los que tengan vídeos incrustados, los análisis de juegos, películas o libros, etc.

Los cambios han sido implementados basándome en la hoja de estilos de la plantilla que ya tenía, pisando la definición de algunas propiedades. Como no tenía acceso a Internet, me guardé la portada del blog en local y, con un editor de texto, fui añadiendo las reglas CSS hasta que obtuve el resultado deseado. Más adelante haré limpieza y fusionaré ambas hojas en una sola.