miércoles, 22 de abril de 2009

Motero novato (capítulo 2)

La posición de las manos en la moto es casi más importante que en el coche. Es natural, ya que tenemos más cosas que hacer con ellas.

Mano derecha.

En la mano derecha tenemos el acelerador. En poco más de 90 grados tenemos todo el recorrido. Lo normal es que no llevemos el puño abajo del todo, salvo al salir en los semáforos (que tampoco hace falta) o para colarnos en algún hueco. También llevamos el freno de la rueda delantera. Hay que tener cuidado con este freno si no queremos clavar la rueda e irnos de boca. Por tanto, también para compatibilizarlo con el acelerador, lo suyo es apoyar uno o dos dedos en la maneta, a lo sumo.

También tenemos el botón de arranque del motor, el de corte del motor (la idea es intentar apagarlo si nos vamos al suelo, para evitar el riesgo de incendio) y el interruptor de luces apagadas, posición y cruce (las encenderemos al arrancar la moto y ya no necesitamos tocarlo más).

Mano izquierda.

Con la mano izquierda manejamos el freno de la rueda trasera y los intermitentes. También tiene otra función interesante que yo desconocía al principio y que explicaré próximamente (en la siguiente entrada, en la que hablaremos del manejo de la moto).

Otros botones que tenemos son: el claxon, el conmutador de luces de carretera y las ráfagas.

Con esta mano podemos llevar los cuatro dedos apoyados en la maneta de freno. Por otro lado, el intermitente no retorna solo, como en el coche, así que hay que desactivarlo presionando el botón.

En resumen, al principio es importante centrarnos en las funciones básicas y, sobre todo, llevar unos guantes que nos permitan tener el mayor tacto posible, hasta que le vayamos cogiendo el hilo y los cambiemos por otros más resistentes.

sábado, 18 de abril de 2009

PSP

jueves, 9 de abril de 2009

Migrando el escritorio a Linux

Últimamente escribo poco por aquí. Y no es por falta de temas, tengo algunos en la recámara, sino por falta de tiempo. Pero bueno, ahora tenemos cuatro días de asueto y habrá que aprovecharlos (no sólo para hacer todas esas cosas pendientes, sino también para desconectar, salir por ahí, si la climatología lo permite, y recargar las pilas).

Una de las cosas que llevo tiempo queriendo hacer es migrar a Linux. Ahora con distribuciones como Ubuntu ya no hay excusa. Sin embargo, la costumbre de usar ciertos programas en Windows siempre me ha servido como excusa para hacerme el remolón y no dar el paso.

Pues bien, el momento ha llegado. Mi PC de sobremesa ya tiene una edad (unos 6 años) y con Windows ya iba renqueante, por lo que iba tocando una reinstalación. Sin embargo, no ha sido Windows nuevamente lo que he instalado, sino Ubuntu 8.10.

Ya conocía la distribución, así que no me pilla de nuevas. Y, de momento, la experiencia no puede ser más positiva. Tiempo de instalación y actualización corto, todo el hardware detectado y el equipo vuelve a moverse decentemente. Está claro que no voy a jugar a Crysis con él, pero para el uso típico y tópico (aplicaciones web, grabar CDs/DVDs y mensajería instantánea), es más que suficiente. Ha sido una forma "distinta" de "actualizar" el hardware de mi ordenador a un coste de cero euros.

Si hay alguna cosa que encuentre especialmente curiosa o interesante, seguiremos informando. Además, de momento el portátil se queda con Windows.