jueves, 31 de diciembre de 2009

Despidiendo el año

Bueno, pues este 2009 se acaba. Y, aunque algunos hemos empezado a ver "brotes verdes", como dicen por ahí, tengo la esperanza de que 2010 sea mejor. Aunque, en el fondo, sé que va a ser un año igual de duro o más que el que estamos a punto de abandonar, pero lo afronto con mucha ilusión y optimismo.

Al igual que la economía, el ritmo de publicación del blog ha vuelto a niveles de 2005. Ha sido un problema de tiempo. No he encontrado los momentos para ponerme a escribir. Porque sí que tengo algunas cosas que contar: sobre la moto, sobre el móvil, sobre los libros que leo, las películas que veo y los videojuegos que voy completando. El día que no tenga nada que contar será el momento de pasar página, pero ese día no ha llegado todavía.

En fin, pasadlo muy bien esta noche y, por supuesto, el resto del año.

Abrazos.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Prohibido dejar escombro en esta zona

Sin comentarios...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Lo sugerente frente a lo obvio

El viernes pasado, en una celebración un tanto curiosa de un cumpleaños (quizás lo cuente más adelante), una persona, hablando sobre las especias y los condimentos en la comida, dijo esta frase que me pareció sumamente interesante (la cita no es textual):

"Los condimentos en la comida son como el perfume en la mujer. Algunas mujeres se echan el bote entero de colonia, pensando que van a gustar más, pero lo que hacen es invadirlo todo. Es mejor un toque sutil, que se adivine más que se aprecie, y que invite a descubrir más".

Estoy totalmente de acuerdo. Siempre me ha gustado más lo sutil y sugerente que lo obvio.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Y se armó el Belén

Este año es el primero que pongo Belén en casa. Las figuras son de mi señora madre, así que tienen más años que yo, y han visto muchas navidades y recorrido centenares de kilómetros en unas cuantas mudanzas. Así que espero que seáis condescendientes. ¡Feliz Navidad!

PD: Sí, vale, lo reconozco. Para montarlo he contado con ayuda de primera calidad. Por eso ha quedado tan chulo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Juegos: Megaman Battle Network 5 Double Team

Estamos en pleno siglo XXI, con una Internet totalmente desarrollada y en una sociedad en la que todo el mundo dispone de un PET, una especie de teléfono portátil de última generación mediante el cual se puede conectar a la Red. Lan, habitante de ACDC, la ciudad "más rockera de la galaxia", tiene su propio PET, gobernado por su propio programa de IA humanoide, un CiberNavi llamado Megaman.

Debido a la proliferación de virus informáticos en la red, la gente incorpora programas de datos de combate a sus CiberNavis. Estos programas, llamados chips de combate, permiten a los CiberNavis combatir dichos virus. En estas batallas se centrará la acción del juego.

Primeras impresiones

Megaman Battle Network 5 es la quinta entrega de una saga desarrollada enteramente para Gameboy Advance. En ésta, su primera incursión en la doble pantalla de Nintendo, Lan y Megaman deberán enfrentarse a Regal, líder de una malvada organización llamada Nébula, que ha secuestrado al padre de Lan, el doctor Hikari, un prestigioso científico, y pretende hacerse con el control de Internet.

Lan y Megaman se complementan perfectamente, uno en el mundo real y el otro en Internet, respectivamente. Manejaremos a los dos alternativamente. Lan principalmente se dedicará a hablar con las personas buscando la información que necesite, mientras que Megaman será el encargado de luchar en los combates que vayan surgiendo, siempre en algún lugar de la Red. Mientras manejemos a uno de ellos, podremos pedir que el otro personaje nos dé algún consejo que nos ayudará a ir avanzando en la aventura.

Se trata básicamente de un juego con toques de rol y estrategia por turnos. Recuerda bastante a títulos como Pokémon, Golden Sun o Final Fantasy, pero con una historia poco profunda y sin unos protagonistas tan elocuentes. Siempre que estemos conectados a la Red, los combates irán surgiendo aleatoriamente. Cada batalla se desarrollará en una cuadrícula de 6x3, en la que cada combatiente puede desplazarse libremente, en principio, por su mitad de las casillas.

Para derrotar a los enemigos contaremos con una serie de chips de combate o, lo que es lo mismo, distintas armas de ataque, "power ups" y otros elementos para recuperar la energía perdida. Sin embargo, el novedoso hecho de que podamos movernos por la cuadrícula de combate, en tiempo real y con cierta libertad, hace que, si somos habilidosos, la elección de los elementos de ataque no sea tan determinante para salir victoriosos, lo cual resta incentivos a la hora de tratar de mejorar nuestro arsenal de armamento.

En el momento que a Megaman se le agote la energía durante un combate, la partida terminará. Afortunadamente, mediante el PET podemos guardar nuestros progresos en casi cualquier situación.

Además de las batallas, también deberemos buscar objetos necesarios para avanzar, así como resolver algunos sencillos puzzles (muy bien adaptados al castellano). El control tiene algunas partes adaptadas a la pantalla táctil, pero podemos disfrutar por completo del juego sin sacar el lápiz de su ubicación en la parte trasera de la consola. Se trata de un añadido, no una obligación.

Gráficos

Se ve bonito, aunque da la impresión de que le falta ese "toque" que distingue unos gráficos correctos de un acabado soberbio. La acción transcurre en un entorno tridimensional isométrico con scroll multidireccional, con unos gráficos que recuerdan a los que se hacían antaño, píxel a píxel.

Una vez entrados en combate, las batallas no son excesivamente espectaculares. Eso sí, cada chip de armamento tiene su propia animación, al igual que cada tipo de enemigo al que nos enfrentemos.

Cuando estamos configurando los chips de combate, los iconos usados son grandes y claros, y permiten identificar muy bien cada tipo de chip y sus principales características. El resto de menús también están presentados de una forma clara y agradable para la vista.

Sonido

El sonido no destaca por nada en especial. Algún efecto por aquí, alguna voz digitalizada por allá, y unas músicas bastante amenas que, lamentablemente, con el transcurso de la partida se convierten en repetitivas. Como detalle curioso, si somos los afortunados poseedores de alguna de los dos cartuchos de este juego existentes para Gameboy Advance, podremos disfrutar de una banda sonora modificada.

Multijugador

El título permite la interconexión de hasta 8 consolas, cada una con su propio cartucho, así como varios modos multijugador. Sólo para dos jugadores, podremos organizar combates, comparar nuestros progresos en el "modo historia" e intercambiar programas o chips de combate. Si conseguimos reunir a más gente, podremos competir en emocionantes torneos de hasta 8 jugadores. Una interesante característica de estos torneos es que, mientras que los participantes combaten de dos en dos, el resto de amigos pueden observar cómo lo hacen, tratando de estudiar sus movimientos y elaborar una estrategia para enfrentarse a ellos.

Jugabilidad

La gestión de los chips de combate puede ser todo lo complicada que queramos. Por suerte, si somos habilidosos durante la batalla no necesitaremos perder muchas horas organizando nuestra mochila, ya que con la configuración por defecto seremos capaces de derrotar a casi todos los enemigos. Eso sí, si queremos sacarle todo el partido, una lectura al manual de instrucciones es prácticamente obligatoria.

Vida del juego

Durante las primeras horas, el juego ya comienza a aburrir. La historia es demasiado convencional y no anima a seguir avanzando. Por si fuera poco, la exagerada asiduidad de los combates aleatorios interrumpe constantemente el ritmo de juego (incluso cuando estamos inmersos en la resolución de un puzzle). Así que, una vez completado, no invita especialmente a ser rejugado, salvo que seamos masoquistas y queramos completar las dos versiones incluidas (team Colonel y team Protoman).

Conclusión

Llegamos a la parte comprometida del asunto. Porque el juego, sin ser una obra maestra, tampoco está mal. El problema es que no deja de ser una adaptación con muy poquitas mejoras del título que Capcom lanzó hace un tiempo para Gameboy Advance (bueno, los títulos, porque aparecieron dos versiones al más puro estilo Pokémon, versiones que se funden en este "port" para DS). Se ha mejorado algo la interacción en los menús gracias al uso de la pantalla táctil, pero se puede jugar perfectamente sin tocar la pantalla. Por tanto, no se trata de buenas noticias.

Tampoco parece tener mucho sentido sacar una adaptación de un juego de Gameboy Advance en una consola totalmente compatible con dichos juegos. Y es por eso que la puntuación final se ve penalizada. Resulta aburrido usar la cruceta para jugar a juegos que se podrían controlar de una forma más cómoda e intuitiva con el lápiz o el propio dedo.

Quizás tenga algún aliciente para coleccionistas e incondicionales de la saga Megaman Battle Networks. El resto del público amante de los combates por turnos tiene otras alternativas: desde conseguir la versión para GBA a un precio seguramente más reducido (debido a llevar más tiempo en el mercado) hasta optar por otras franquicias que intentan dar una vuelta más de tuerca, ya sea con una jugabilidad mejorada, ya sea con una historia cautivadora, a una filosofía de juego que lleva ya bastante tiempo siendo exprimida.

Puntuación

  • Gráficos: 7/10
  • Sonidos: 7/10
  • Jugabilidad: 6/10
  • Vida del juego: 7/10
  • Dificultad: 6/10
  • Total: 6/10

Este análisis fue publicado originalmente en plastico.tv el 15.05.2006.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet"

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.