domingo, 30 de octubre de 2011

El sinsentido de la sanidad pública

Vaya por delante que este relato no pretende criticar la sanidad pública como tal. Soy un ferviente defensor de la misma, incluso para gente que no tiene los mínimos medios para subsistir o no está en condiciones de cotizar (los que de verdad tienen problemas, no los que hacen chanchullos para evadirse, claro).

La sucesión de los hechos es, resumidamente, la siguiente: Desde el pasado mes de enero he sufrido un par de salpullidos de granos en la cara. Aquellos que conviven conmigo diariamente sabrán perfectamente a qué me refiero. Tras un par de visitas a un dermatólogo, y sendos tratamientos bastante caros, después del primer salpullido, me sobrevino el segundo a las pocas semanas, así que tocó cambiar de médico, para pedir una segunda opinión. Ambos parecían coincidir en algo relacionado con el acné, la barba y el estrés, pero sin llegar a concretar. Olvidaba citar que ambos especialistas son del seguro privado.

Antes del verano, coincidiendo la visita al médico de cabecera por otro tema, parece que los granitos vuelven al ataque. La doctora los ve, me manda unos análisis y, aunque no ve nada raro, piensa que puede ser interesante visitar al especialista. Estamos hablando del mes de julio. Una semana después me dan cita para finales del mes de octubre. Sí, es correcto, para casi tres meses después.

Las vacaciones de verano transcurren, y no sé si por la tranquilidad, el aire de la montaña, la sal del mar o lo que sea, los granos desaparecen y no vuelven a molestar (salvo algún picorcillo esporádico).

En esto que llega el momento de la cita con el especialista. Y es aquí donde está el sinsentido del sistema actual. Porque no tiene ninguna utilidad que yo vaya al especialista después de tanto tiempo sin una patología que mostrarle. Lógicamente, el doctor no puede hacer otra cosa que darme los buenos días y, ya que he ido, recomendarme que me lave la cara con un jabón al efecto. Es decir, hemos perdido mi tiempo* y el suyo para nada.

Bien podría haber anulado la cita. Pero, entonces, ¿qué sentido tiene que me la pidiera el médico de cabecera? Es más, ¿no sería más deseable que me hubiera citado con el especialista en un plazo razonable de tiempo? También podría haber vuelto al especialista privado. Pero entonces, ¿qué sentido tiene sufragar el sistema público de sanidad, más allá de contribuir a que los más desfavorecidos puedan disfrutar también de él, si a mí no me resulta de utilidad?

Esto me lleva a un mal más genérico de esta sociedad, que consiste en ir difiriendo las cosas, en ocasiones de manera casi indefinida. Las citas médicas son a X meses vista porque hay mucha lista de espera, pero entiendo que en los casos como el mío serán de una inutilidad manifiesta. Los pagos son a X meses. Tiramos de tarjeta de crédito para pagar los gastos al mes siguiente. Al final, lo único que estamos haciendo es retrasar lo inevitable.

* Porque encontrar una consulta en el Hospital Central de la Defensa es como encontrar la aguja del pajar, pero eso daría para otra entrada.

domingo, 23 de octubre de 2011

Samsung Galaxy Tab 10.1 vs iPad 2 (primer contacto)

Vaya por delante que lo que, a continuación voy a relatar, no son más que unas primeras impresiones con muy, muy poco trabajo sobre las tabletas. Con el iPad llevo algunas semanas pero sin demasiado tiempo para cacharrearlo demasiado (más allá que actualizar a iOS5). Con el Galaxy Tab apenas he estado media hora este fin de semana. Pero quizás también se trata de eso: en un vistazo rápido, o lo que podrías probar en una tienda, ver con cuál de los dos me quedaría. Y he de anticipar que, muy a mi pesar (no voy a negar a estas alturas que no me gusta ni un pelo la política corporativa de Apple), la elección sería el iPad. Veamos las causas.

Como he comentado, ya llevo algún tiempo con el iPad, así que lo he podido tomar como referencia al probar la nueva tableta de Samsung, el Galaxy Tab 10.1. Para empezar, la pantalla de Samsung es panorámica. Lo cual es más cómodo para trabajar en horizontal, pero no así en vertical (se me antoja demasiado estrecha y alargada). Pero esto es puramente subjetivo. La pantalla ofrece, más o menos, la misma calidad de imagen.

Me he acostumbrado a los botones fuera de la pantalla, tanto en Android como en iOS. Así que se me hace muy raro no tener ningún botón físico, y que estén todos en pantalla. Además, están colocados de manera que, a veces, es complicado acertar.

Lo siguiente fue conectarme al Market para descargar alguna aplicación. Por raro que parezca, no lo conseguí. Ni por WiFi, ni usando una tarjeta 3G. Esto puede ser una torpeza por mi parte, pero indudablemente hace que mi experiencia con el dispositivo comience a ser negativa.

Procedí a probar 20minutos.es en el navegador. De primeras, la página se ve muy bien. Pero, al hacer clic en un enlace... se cerró el navegador. Vale, probablemente la página estará mal programada (de lo que también soy responsable), pero así vamos mal...

Lo siguiente era probar un PDF. Me conecté a mi servidor web local para descargar uno de prueba y no se descargaba. Al final, tras muchas infructuosas, pruebas, tuve que subirlo a Dropbox para, desde su web (recordemos que no fui capaz de instalar ninguna aplicación), abrirlo en el lector de PDFs. Aparte de que parece un clon de iBook (no sé qué software salió primero, así que no voy a emitir ningún juicio sobre originales o copias), el PDF se ve peor en el dispositivo Android. Aparte de que en el iPad se ve más suave, aparecen cajas donde no deberían estar, como se aprecia en las capturas.

iPad a la izquierda, Galaxy Tab 10.1 a la derecha

Retromaniac en Android

Retromaniac en iOS

Ahí acabó la media hora. Prometo seguir haciendo pruebas, ya que me han hablado muy bien de él y, por gusto personal, me gustaría que una tableta Android plantara cara al "todopoderoso" y "megacool" iPad2. Pero, a día de hoy, si alguien me pide recomendación de compra de una tableta, sin restricciones de precio y sin escrúpulos sobre tácticas empresariales (que al final a la mayoría de usuarios bien poco les importan), tendría que decantarme por el dispositivo de Apple. Con mucho dolor de mi corazón.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Gran Turismo 5 - Novedades octubre 2011

Este mes estamos de novedades calentitas en Gran Turismo 5, cuando va a hacer un año de su salida al mercado.

Primeramente, como celebración del campeonato del mundo de Formula 1 conseguido por Sebastian Vettel, a los mandos de un Red Bull, Poliphony nos regala el prototipo que incluyeron en el juego:

Una auténtica bestia parda de un porrón de caballos, que alcanza los 400 km/h y que se ciñe a las curvas como si fuera sobre raíles (bueno, casi).

La segunda es que, la semana pasada, liberaron la actualización gratuita a la versión 2.0 del juego. Incluye un montón de correcciones y mejoras, que habrá que ir desgranando según continúe jugando.

Por último, hoy han lanzado el primer DLC (contenido descargable) de pago, que consiste en un par de circuitos muy apetecibles (Spa y Kart Space), un buen puñado de coches, en su mayoría japoneses, y un pack de monos, cascos y demás parafernalia. Probablemente sea el primer DLC que adquiero, sobre todo por los dos circuitos, que me llaman bastante.

Yo, por mi parte, sigo jugando de vez en cuando. No todos los días, como al principio, pero alguna sesión con dos o tres carreritas sí que me llama. Y me sigo divirtiendo como el primer día. Lo que debería hacer es probar el online, pero me da pereza, la verdad. Las carreras en el modo GT son más inmediatas.

viernes, 14 de octubre de 2011

II Carrera del Corazón

El pasado fin de semana, sábado 8 de octubre de 2011, mi novia y yo volvimos a compartir una carrera popular. En esta ocasión fue la II Carrera del Corazón, pero no la prueba de 10 Km, sino la distancia más asequible de 4,5 Km, en un recorrido muy agradable cerca del Lago de la Casa de Campo.

Fue una mañana de sábado en la que parecía que el otoño, por fin, se había presentado tarde pero con intensidad. Fuimos cogiendo ritmo poco a poco, pasando de más de 7 minutos el primer kilómetro a llevar una velocidad de 5 y pico al final. El tiempo total empleado fue de 28'10". El objetivo, como siempre, era terminar la carrera e ir acumulando experiencia, con la intención de correr juntos la San Silvestre de este año.

A continuación, los inevitables documentos gráficos:

Salida:

Llegada:

Diplomas:

Ya estamos listos para la siguiente carrera que, con casi total seguridad, será la BBVA. Pues va a ser que no, que ya no hay dorsales :(

martes, 4 de octubre de 2011

Movistar Home Station ADSL

La semana pasada llamé a Movistar para quejarme de lo mal que me iba el ADSL (y también de lo caro que es el servicio, todo hay que decirlo). Tras hablar con la comercial me apunté a una promoción que, entre otras cosas, implicaba que me iban a subir la velocidad de 6 a 10 megas y alguna cosilla más. Me comentó que la misma operación de cambio de velocidad implicaba que los técnicos revisarían la línea por si había algún problema. Pero el problema, en realidad, era mi router, que estaba bastante cascado. De hecho, tuve que pedirle prestado el suyo antiguo a mi padre, y con él es con el que estaba funcionando.

Pues bien, sin esperarlo, un par de días después llegó a mi casa un paquete. Tras abrirlo me encontré esto:

Bueno, pues ya que estamos, habrá que probarlo. Así que, durante el fin de semana, procedí a la instalación. El aparato, estéticamente, es más bonito que los anteriores (plástico blanco brillante rollo Apple, ya sabéis). Ya no están los leds correspondientes a cada una de las tomas de red. En su lugar, aparece un indicador de actividad en Internet que, la verdad, me parece más útil.

Lo primero que hice, después de conectarlo, fue entrar en el administrador para cambiar la contraseña de acceso (fundamental) y, después, configurar mi red local, mi WiFi y todas mis historias. El administrador, vía web, es muy bonito y amigable; muestra los equipos que tienes conectados (incluso parece que se puede conectar una impresora USB para compartirla con el resto de equipos) y permite visualizar quién está conectado en cada momento. La pega es justo su sencillez, que sólo da acceso a la configuración de cuatro cosas básicas. ¿Dónde está el mapeado de puertos? ¿Y el filtrado MAC para la red inalámbrica?

¿No hay otra forma de configurarlo? Ya estaba pensando en volver a meter el router en la caja cuando me dio por "googlear" un poco. Y ahí encontré la solución a mis problemas. Hay un segundo acceso web de administración, con una interfaz más espartana pero con todas las opciones disponibles. Para los que lo necesitéis, se accede con las mismas credenciales que la administración básica, introduciendo la siguiente URL en el navegador: http://192.168.1.1/main.html (suponiendo que vuestro router esté configurado con dicha IP).

De momento estoy contento con el cambio. Ya veremos a ver cuánto dura.