martes, 27 de marzo de 2012

Podcasts de videojuegos

Yo no sé qué pasa, que cada vez el tiempo libre es más escaso. Así que vamos a pasar a la estrategia de ir simultaneando tareas.

Ahora que volvemos a estar en el horario de verano y las tardes se "alargan" (hay más horas de luz), parece que apetece más salir a correr o a montar en bicicleta. Además, de que debo hacerlo con bastante asiduidad si quiero recuperar el tiempo perdido (y perder los kilos "recuperados").

Afortunadamente, durante la jornada laboral tengo la oportunidad de escuchar música. Sin embargo, por lo que comentaba de la carencia de tiempo libre, cada vez dispongo de menos ocasiones de ponerme al día leyendo sobre alguna de mis aficiones, como pueden ser los videojuegos.

Así que, uniéndolo todo y metiéndolo en la coctelera, ¿por qué no aprovechar los ratos deportivos para ir escuchando algún podcast con el que poder mantenerme actualizado? Y si, además, lo hago en inglés, puedo matar dos pájaros de un tiro. Aquí no hay subtítulos que valgan, así que tengo que ser capaz de entender lo que dicen sí o sí. O apañarme como pueda.

Para empezar, he pedido consejo en dos páginas de videojuegos bastante frecuentadas: Vandal y Meristation. A ver qué me contestan. Pero por no demorarlo más. Especialmente me interesa la temática retro, aunque no le hago ascos al panorama actual. He estado buscando por mi cuenta y ya he empezado a escuchar algunos capítulos de Retronauts. Ambos trataban sobre Resident Evil, los jugos y las películas. Contra todo pronóstico, he conseguido enterarme de bastantes cosas, aunque no lo entiendo todo a la perfección, como es lógico.

Por cierto, que hago extensiva la petición de consejo al par de lectores que debe de tener este blog.

Seguiremos a la escucha.

Actualización:

Ya van cayendo algunas recomendaciones:

viernes, 23 de marzo de 2012

bROTHERS IN bAND

Hacía tiempo que no íbamos a un concierto, y el pasado viernes, casi improvisadamente, tuvimos la ocasión de asistir a uno en la sala Penélope, de Madrid.

El grupo que actuaba era Brothers in Band. Se trata de una banda gallega tributo al ya disuelto grupo de Mark Knopfler, los Dire Straits. Más en concreto, es un homenaje a la última gira del grupo, On The Night, allá por los primeros años 90.

Dire Straits es uno de mis grupos favoritos. Sin embargo, conocí de su existencia demasiado tarde como para asistir a uno de sus míticos directos. A Mark Knopfler sí que tuve ocasión de ir a verlo en directo en la Plaza de las Ventas, en su primera gira en solitario tras lanzar Golden Heart. Aunque su música todavía era parecida a la que hacía con los Straits (en la actualidad su estilo se ha separado bastante de ellos), no fue lo mismo.

Al imitar la formación y los arreglos de esa última gira, los temas son bastante extensos, en especial algunos como Sultans Of Swing, Telegraph Road, Private Investigations, Romeo & Juliet o Tunnel Of Love. También incluyeron algunos temas de giras anteriores, como Lady Writer o el movido Two Young Lovers. El concierto tuvo una duración muy generosa, de dos horas más media de los ya clásicos bises. Terminando, como no puede ser de otra forma, con Going Home, el tema principal de la película Local Hero.

Sólo tengo elogios para los músicos. En especial para Óscar Rosende, guitarra solista y voz, pero sin desmerecer al resto del elenco. En su web dicen que Guy Fletcher, teclista de los Dire Straits, no supo distinguir una grabación suya de una propia. Y a fe que el sonido que consiguen es muy similar.

A continuación os dejo unos vídeos que grabé durante el concierto, para que os hagáis una idea de lo bien que sonaban.



miércoles, 14 de marzo de 2012

NASA: La aventura del espacio

La NASA ha organizado una exposición en el Recinto Ferial de la Casa de Campo de Madrid. En ella, se podían ver algunos de los objetos (o sus réplicas) que marcaron hitos en la carrera espacial. Desafortunadamente, parece que el interés por el espacio ha decrecido, al menos en lo que a exploración científica se refiere. Hace algunos meses que el transbordador espacial efectuó su última misión. Aunque pueda parecer irónico, a partir de ahora se emplearán naves rusas para el abastecimiento y el relevo de la tripulación de la Estación Espacial Internacional.

A la entrada llama la atención que la organización ha empleado unos iPod Touch a modo de audioguías. Los teléfonos van convenientemente protegidos y ejecutan una aplicación de guía, con audio y vídeo. De esta manera, el material de apoyo es multimedia, más completo que los auriculares normales. Quizás el siguiente paso sería incluir algo de interactividad con la exposición. O realidad aumentada. Me parece un uso creativo y muy buena decisión. Seguramente que iremos viendo más cosas así en el futuro.

De lo primero que nos encontramos en la exposición es la réplica a tamaño real del Sputnik. El Sputnik fue el primer satélite puesto en órbita por el ser humano. De hecho, si revisamos la historia de la carrera espacial durante la guerra fría, los soviéticos fueron los pioneros en muchos aspectos. Sin embargo, como es sabido, fueron los estadounidenses los primeros en llegar al satélite. Y, en esta carrera, no había "premio" para el segundo clasificado.


En una vitrina podemos contemplar reproducciones a escala de los cohetes más importantes de la NASA. Impresionan las dimensiones del Saturno V.


En otra de las estancias se encuentra una réplica de la cápsula Mercury. Como vemos, la zona en la que se "acomoda" el astronauta parece de todo menos espaciosa. Y no sabemos cómo de cómoda resultaría.


Sinceramente, parece increíble que unas naves que parecen poco más que un trozo de hojalata (dicho esto con toda la exageración del mundo) pudieran ser las responsables de transportar a los primeros humanos a los confines del espacio. Claro, que también tenemos que tener en cuenta que la capacidad de proceso de los ordenadores que guiaban dichas naves es una ínfima parte de la que podemos llevar hoy en el bolsillo (en nuestro teléfono móvil). En la foto, la nave Gemini.


A continuación podemos observar una réplica a tamaño real de la cabina de mando del transbordador espacial. Una pena que no se pudiera acceder para contemplarla más de cerca. Pese a su semejanza con un avión, el transbordador no funciona como las naves que vemos en las películas de ciencia ficción, en las que parecen despegar y aterrizar sin esfuerzo. Antes bien, debe ayudarse de unos cohetes propulsores que queman una cantidad obscena de combustible para vencer la atracción gravitatoria. El aterrizaje se podría decir que es más convencional, pero los paneles cerámicos que protegen la nave del rozamiento con la atmósfera juegan un papel fundamental, y fueron la causa de la tragedia del Columbia. En la propia exposición se puede contemplar un vídeo explicativo al respecto.


Por último, cerca de la salida, nos encontramos una maqueta de la ISS (Estación Espacial Internacional). La estación es un auténtico laboratorio en órbita, sucesora del Skylab, que cuenta con una tripulación permanente. Como curiosidad, es uno de los objetos más brillantes que podemos observar en el firmamento, debido a la luz del sol reflejada en sus paneles solares.


En definitiva, una exposición recomendable si eres aficionado al espacio, aunque quizás se haga un poco "básica". Eché en falta alguna proyección más en vídeo o algo más inmersivo. En ese sentido, la exposición sobre la Tumba de Tutankamón, a la que acudimos el año pasado en este mismo emplazamiento, estaba más conseguida.

Web oficial: http://www.laaventuradelespacio.com/.