Hace bastantes años, cuando jugaba con el Amiga 500, había un juego que me tenía bastante encandilado. Se trataba de Super Cars 2, de Gremlin. Un juego de carreras de coches con vista cenital y en la que los vehículos podían ir adquiriendo armas y mejoras. El objetivo: ganar el campeonato (si mal no recuerdo había tres niveles disponibles).

Este Racing Gears Advance retoma la misma idea. No sé si sus diseñadores conocerán el título del que estaba hablando, pero el desarrollo es muy parecido.

Tenemos 7 conductores disponibles (más 5 desbloqueables). Cada uno de ellos puede participar hasta en un total de 5 campeonatos, con 5 carreras cada uno. En cada carrera participan 8 coches. Los campeonatos son los mismos para todos ellos. Tras ganar un campeonato obtendremos la licencia que nos permitirá participar en el siguiente.

La conducción es directa, acelerador, freno y cambio de dirección hacia un lado u otro. Aparte de eso, con los gatillos podremos seleccionar entre las distintas armas y accionarlas. Los gráficos representan el escenario y los coches con una perspectiva tridimensional, parecida a la que pudimos ver en juegos como Super Off Road, y que luce muy bien, con mucho detalle.

Podremos ganar dinero según la posición que ocupemos al finalizar cada carrera, y también recogiendo los items que hallaremos desperdigados por la carretera durante la competición. Con el dinero podremos arreglar nuestro coche, comprar mejoras, neumáticos que se adapten a las condiciones del trazado y armas con las que hacer la vida imposible a nuestros competidores.

Aparte del modo "campeonato" disponemos de un modo "carrera única", para disputarla en el circuito que escojamos, y un modo práctica, para ir conociendo los circuitos. El juego también dispone de un modo multijugador que, para variar, no he podido probar.

Desde luego que es un juegazo, tanto para echar unas partidas rápidas como para completar todos los campeonatos con todos los pilotos, cosa que en esta ocasión sí he hecho. No obstante, el nivel de dificultad no es, ni mucho menos, endiablado. Más bien es bastante asequible. Completar todas las licencias es cuestión más de tiempo que de otra cosa.

En definitiva, lo recomiendo encarecidamente (como siempre, contando con que las preferencias del jugador no sean diametralmente opuestas a este tipo de títulos). Por cierto, que hace poco descubrí que existió una versión de Super Cars para el Sinclair ZX Spectrum, una versión bastante buena, todo sea dicho.