"La Catedral Del Mar", de Ildefonso Falcones, es uno de los libros de más éxito actualmente entre los lectores españoles. Y razón no le falta. Es un buen libro.

No obstante, en mi humilde opinión, "La Catedral del Mar" está a la sombra de "Los Pilares de la Tierra". La comparación no es únicamente una estrategia de marketing. Para quien haya leído ambos títulos, los paralelismos son bastante evidentes.

Ambos libros centran su argumento en la construcción de una catedral. Sin embargo, lo que en "Los Pilares" es más el motivo central, en "La Catedral" es más un paisaje sobre el que se desarrolla la historia.

El relato de Falcones comienza el día de la boda del payés Bernat Estanyol. Una afrenta de su señor feudal lo hace huir a los pocos meses con su hijo prácticamente recién nacido, abandonando todas sus tierras para buscar la libertad en Barcelona. En realidad el protagonista de la historia es Arnau, el hijo de Bernat, quien crece como ciudadano libre de Barcelona. Seremos testigos de su evolución desde niño hasta convertirse en un adulto importante entre los suyos.

La historia es triste y cruda, con momentos trágicos. Casi me atrevería a decir que es como la vida misma. Y quizás sea eso lo que más me ha gustado. También nos podemos hacer una buena idea de cómo funcionaba la sociedad en aquella época. Quién manejaba los hilos, cómo se resolvían los conflictos, las guerras con los reinos vecinos, la Iglesia Católica y la Inquisición, etc. Evidentemente el relato exagera los hechos para colocar al protagonista en situaciones "privilegiadas" desde el punto de vista del interés narrativo, pero podría llevar perfectamente el sello de "basada en hechos reales".