Soy un fan de Zelda desde que me regalaron la Gameboy Advance junto con The Minish Cap. Era mi primer juego de la portátil y lo jugué del tirón hasta acabarlo. Previamente ya tenía por casa Ocarina Of Time y Majora's Mask, ambos para Nintendo 64, pero todavía tengo pendiente jugarlos.

Cuando salió Wii, uno de los primeros juegos que compré fue, cómo no, The Twilight Princess y, aunque cuando lo dejé (por falta de constancia más que por falta de gusto) llevaba unas 14 horas, todavía no lo he completado, y tendré que reiniciarlo.

Estaba bastante claro desde que anunciaron esta nueva aventura de Link para la DS que me iba a hacer con él. No lo compré justo de salida porque estaba en Francia (donde lo vi, pero tampoco era plan de comprar la versión francesa). Pero tardé poco desde mi vuelta en comprarlo.

Así que ya estoy jugándolo y, de momento, la impresión es francamente buena. Aunque los gráficos no son todo lo bonitos que se esperaba (quizás el uso de 3D no le siente tan bien y, en realidad, no es necesario), la jugabilidad con el stylus es muy buena. También se hace uso del lápiz para tomar notas en los mapas (de momento) y del micrófono para realizar algunas acciones.

Creo que, aparte de recomendar este juego, se podría resumir cómo es en que es un Zelda al uso (en cuanto a cómo transcurre la aventura) pero al que se le han ajustado como un guante las características especiales de la consola portátil de Nintendo (doble pantalla, pantalla táctil, micrófono y WiFi).

El modo duelo por red e Internet es otro aliciente. Tendremos que competir contra un amigo en una variedad de mazmorras. Uno controlará a Link, intentando recuperar los cristales de la trifuerza, mientras que el otro controlará a los guardianes, que tratarán de impedírselo. Una versión moderna del comecocos que también te puede enganchar durante horas.