La semana pasada escuché a mi compañero Emilio comentar que tenía pensado acudir a la jornada de puertas abiertas del Congreso de los Diputados, para curiosear y sacar algunas fotos. El plan me gustó y, sin pensármelo mucho, me "acoplé". Así que en eso quedamos, el domingo por la mañana iríamos para allá.

Cuál fue nuestra sorpresa al coprobar, estupefactos, que la cola para entrar tenía una longitud de casi un kilómetro, dando casi toda la vuelta a la manzana.

Como íbamos "armados" con nuestras cámaras de fotos, optamos por un plan alternativo: fotografiar el centro de Madrid. Sin embargo la climatología tampoco ayudó especialmente. Fue echar un par de fotos y empezar a chispear, lo justo para mojar los objetivos de las cámaras.

Así que, de momento, inauguro mi álbum de fotos de Madrid con unas pocas y bastante normaluchas. Por trastear un poco, las he retocado ligeramente. Pero creo que el esfuerzo y el tiempo invertido no me merecen la pena. Tengo que esforzarme en hacer mejores fotos, no en retocarlas.