Parafraseando a Vincent Vega... éstas son algunas de las diferencias que más me llamaron la atención entre Madrid y París:

  • En Madrid, la mayoría de los semáforos son de LEDs, al menos en los barrios "más cuidados" (por no decir ricos). En París, de bombillas de toda la vida.
  • En Madrid, los semáforos, autobuses y metro tienen indicadores acústicos para los ciegos. En París, no (quizás en los autobuses, no montamos en ninguno).
  • En Madrid, las puertas del metro tienen tiradores o botones para abrirlas, una vez que el tren se ha detenido. En París, las puertas del metro se abren todas incluso antes de detenerse. El metro parisino da impresión de más antiguo, pero es muy rápido y eficiente.
  • En Madrid, puedes comprar los billetes de tren usando billetes de curso legal. En París, no en todos los sitios. Al menos no en el aeropuerto, en la expendedora que elegimos para sacarlos. Eso sí, el billete combinado valía para tren y metro, hasta la estación de destino en el centro.
  • En Madrid, te puedes meter en muchos sitios a comer a las cinco de la tarde y a cenar a las doce de la noche. En París, ni de coña.
  • En Madrid, las papeleras son de diseño, las cambian todas al cabo de unos cuantos años y no consiguen ser antivandálicas. En París, son un aro metálico con una bolsa semitransparente, muy fácil de saber cuándo están llenas para cambiar la bolsa.

NOTA: Mi experiencia en París ha sido como turista durante tres escasos días, así que asumo que mi impresión puede estar totalmente sesgada. Y no, no hay Burguer King en París.