Estamos en pleno siglo XXI, con una Internet totalmente desarrollada y en una sociedad en la que todo el mundo dispone de un PET, una especie de teléfono portátil de última generación mediante el cual se puede conectar a la Red. Lan, habitante de ACDC, la ciudad "más rockera de la galaxia", tiene su propio PET, gobernado por su propio programa de IA humanoide, un CiberNavi llamado Megaman.

Debido a la proliferación de virus informáticos en la red, la gente incorpora programas de datos de combate a sus CiberNavis. Estos programas, llamados chips de combate, permiten a los CiberNavis combatir dichos virus. En estas batallas se centrará la acción del juego.

Primeras impresiones

Megaman Battle Network 5 es la quinta entrega de una saga desarrollada enteramente para Gameboy Advance. En ésta, su primera incursión en la doble pantalla de Nintendo, Lan y Megaman deberán enfrentarse a Regal, líder de una malvada organización llamada Nébula, que ha secuestrado al padre de Lan, el doctor Hikari, un prestigioso científico, y pretende hacerse con el control de Internet.

Lan y Megaman se complementan perfectamente, uno en el mundo real y el otro en Internet, respectivamente. Manejaremos a los dos alternativamente. Lan principalmente se dedicará a hablar con las personas buscando la información que necesite, mientras que Megaman será el encargado de luchar en los combates que vayan surgiendo, siempre en algún lugar de la Red. Mientras manejemos a uno de ellos, podremos pedir que el otro personaje nos dé algún consejo que nos ayudará a ir avanzando en la aventura.

Se trata básicamente de un juego con toques de rol y estrategia por turnos. Recuerda bastante a títulos como Pokémon, Golden Sun o Final Fantasy, pero con una historia poco profunda y sin unos protagonistas tan elocuentes. Siempre que estemos conectados a la Red, los combates irán surgiendo aleatoriamente. Cada batalla se desarrollará en una cuadrícula de 6x3, en la que cada combatiente puede desplazarse libremente, en principio, por su mitad de las casillas.

Para derrotar a los enemigos contaremos con una serie de chips de combate o, lo que es lo mismo, distintas armas de ataque, "power ups" y otros elementos para recuperar la energía perdida. Sin embargo, el novedoso hecho de que podamos movernos por la cuadrícula de combate, en tiempo real y con cierta libertad, hace que, si somos habilidosos, la elección de los elementos de ataque no sea tan determinante para salir victoriosos, lo cual resta incentivos a la hora de tratar de mejorar nuestro arsenal de armamento.

En el momento que a Megaman se le agote la energía durante un combate, la partida terminará. Afortunadamente, mediante el PET podemos guardar nuestros progresos en casi cualquier situación.

Además de las batallas, también deberemos buscar objetos necesarios para avanzar, así como resolver algunos sencillos puzzles (muy bien adaptados al castellano). El control tiene algunas partes adaptadas a la pantalla táctil, pero podemos disfrutar por completo del juego sin sacar el lápiz de su ubicación en la parte trasera de la consola. Se trata de un añadido, no una obligación.

Gráficos

Se ve bonito, aunque da la impresión de que le falta ese "toque" que distingue unos gráficos correctos de un acabado soberbio. La acción transcurre en un entorno tridimensional isométrico con scroll multidireccional, con unos gráficos que recuerdan a los que se hacían antaño, píxel a píxel.

Una vez entrados en combate, las batallas no son excesivamente espectaculares. Eso sí, cada chip de armamento tiene su propia animación, al igual que cada tipo de enemigo al que nos enfrentemos.

Cuando estamos configurando los chips de combate, los iconos usados son grandes y claros, y permiten identificar muy bien cada tipo de chip y sus principales características. El resto de menús también están presentados de una forma clara y agradable para la vista.

Sonido

El sonido no destaca por nada en especial. Algún efecto por aquí, alguna voz digitalizada por allá, y unas músicas bastante amenas que, lamentablemente, con el transcurso de la partida se convierten en repetitivas. Como detalle curioso, si somos los afortunados poseedores de alguna de los dos cartuchos de este juego existentes para Gameboy Advance, podremos disfrutar de una banda sonora modificada.

Multijugador

El título permite la interconexión de hasta 8 consolas, cada una con su propio cartucho, así como varios modos multijugador. Sólo para dos jugadores, podremos organizar combates, comparar nuestros progresos en el "modo historia" e intercambiar programas o chips de combate. Si conseguimos reunir a más gente, podremos competir en emocionantes torneos de hasta 8 jugadores. Una interesante característica de estos torneos es que, mientras que los participantes combaten de dos en dos, el resto de amigos pueden observar cómo lo hacen, tratando de estudiar sus movimientos y elaborar una estrategia para enfrentarse a ellos.

Jugabilidad

La gestión de los chips de combate puede ser todo lo complicada que queramos. Por suerte, si somos habilidosos durante la batalla no necesitaremos perder muchas horas organizando nuestra mochila, ya que con la configuración por defecto seremos capaces de derrotar a casi todos los enemigos. Eso sí, si queremos sacarle todo el partido, una lectura al manual de instrucciones es prácticamente obligatoria.

Vida del juego

Durante las primeras horas, el juego ya comienza a aburrir. La historia es demasiado convencional y no anima a seguir avanzando. Por si fuera poco, la exagerada asiduidad de los combates aleatorios interrumpe constantemente el ritmo de juego (incluso cuando estamos inmersos en la resolución de un puzzle). Así que, una vez completado, no invita especialmente a ser rejugado, salvo que seamos masoquistas y queramos completar las dos versiones incluidas (team Colonel y team Protoman).

Conclusión

Llegamos a la parte comprometida del asunto. Porque el juego, sin ser una obra maestra, tampoco está mal. El problema es que no deja de ser una adaptación con muy poquitas mejoras del título que Capcom lanzó hace un tiempo para Gameboy Advance (bueno, los títulos, porque aparecieron dos versiones al más puro estilo Pokémon, versiones que se funden en este "port" para DS). Se ha mejorado algo la interacción en los menús gracias al uso de la pantalla táctil, pero se puede jugar perfectamente sin tocar la pantalla. Por tanto, no se trata de buenas noticias.

Tampoco parece tener mucho sentido sacar una adaptación de un juego de Gameboy Advance en una consola totalmente compatible con dichos juegos. Y es por eso que la puntuación final se ve penalizada. Resulta aburrido usar la cruceta para jugar a juegos que se podrían controlar de una forma más cómoda e intuitiva con el lápiz o el propio dedo.

Quizás tenga algún aliciente para coleccionistas e incondicionales de la saga Megaman Battle Networks. El resto del público amante de los combates por turnos tiene otras alternativas: desde conseguir la versión para GBA a un precio seguramente más reducido (debido a llevar más tiempo en el mercado) hasta optar por otras franquicias que intentan dar una vuelta más de tuerca, ya sea con una jugabilidad mejorada, ya sea con una historia cautivadora, a una filosofía de juego que lleva ya bastante tiempo siendo exprimida.

Puntuación

  • Gráficos: 7/10
  • Sonidos: 7/10
  • Jugabilidad: 6/10
  • Vida del juego: 7/10
  • Dificultad: 6/10
  • Total: 6/10

Este análisis fue publicado originalmente en plastico.tv el 15.05.2006.