Los libros que suelo leer habitualmente son de tres tipos: bien novelas, que antes devoraba con asiduidad de camino al trabajo y ahora ya sólo durante las vacaciones o bien, ocasionalmente, aprovechando algún viaje, bien libros técnicos, relacionados con mi profesión, bien libros relacionados de alguna manera con la cultura de los videojuegos. Normalmente sólo comento por aquí los que pertenecen al primer o al tercer grupo.

De cero a uno: Cómo inventar el futuro

El libro que nos ocupa no se puede encuadrar en ninguna de dichas categorías. Está relacionado de alguna manera con mi trabajo o, mejor dicho, con el ambiente de empresas más o menos tecnológicas en el que me muevo. Sin embargo, he de reconocer que es un título que, por mí mismo, no hubiera leído y, ni mucho menos, comprado.

Tras la asistencia el pasado mes de mayo al XIV Encuentro de Responsables de Tecnología en los Medios de Comunicación de Huesca, al que en esta ocasión me han invitado en calidad de proveedor (no de responsable técnico), uno de los patrocinadores nos hizo un regalo que podría calificar de poco habitual. Al menos es la primera vez que me regalan algo así. Se trataba de un libro en formato digital. En un email nos dieron el enlace al libro más un código canjeable por cierta cantidad de dinero en Amazon. No sé si no hay otra manera más directa y transparente de hacer algo de este estilo, pero así fue la cosa.

Eventualmente podría haber empleado el dinero en comprar cualquier otro artículo de la tienda, pero decidí que lo suyo era hacerme con el libro y leerlo cuando tuviera ocasión. Y así lo hice. También he de decir que me sobró una pequeña cantidad de dinero que empleé en comprar la Historia Lógico-Natural de J.J. Merelo y que ya comenté anteriormente en este blog.

El autor del libro es Peter Thiel, un emprendedor de Silicon Valley. En él nos narra básicamente su experiencia a lo largo de su carrera profesional, empezando en Paypal, ya que fue uno de sus cofundadores. Transmite algunas ideas que nos pueden llegar a resultar interesantes si está entre nuestros planes el fundar esa empresa que nos hará triunfar y, con (muchísima) suerte, ser multimillonarios en el futuro.

La mayor parte de planteamientos que realiza son bastante lógicos si nos paramos a reflexionar. El tema es que muy pocas veces lo hacemos, y así nos va. Por ejemplo, cosas como que un fondo de inversión capital-riesgo será más rentable si invierte en unas pocas empresas que si diversifica demasiado su inversión. En este último caso, los posibles beneficios se verían compensados por las innumerables pérdidas. También que, contrariamente a lo que pudiera parecer, la competencia y el libre mercado no ayudan a que una empresa gane mucho dinero, sino todo lo contrario. La competencia hace que todos ajusten los márgenes y tengan que pelearse por un trozo del pastel más pequeño. Lo mejor para una empresa es convertirse en un monopolio en su ámbito de negocio. En ese sentido, también comenta que un pequeño puñado de empresas son las que concentran una gran cantidad de las ganancias. Esto es lo que explica el comentario anterior sobre los fondos de inversión.

En resumen, un repaso por la experiencia del autor en ese mundillo que nos pueda servir de inspiración si queremos "emprender", palabra que últimamente está tan de moda. Y, aunque no sea ese nuestro perfil, alguna enseñanza interesante siempre se rescata.