El último post el año en este blog empieza a ser una tradición, como lo es para nosotros despedir el año corriendo. En esta ocasión, repetimos el escenario del pasado año, Las Rozas. Es el sexto año consecutivo que corremos en San Silvestre y el segundo en esta localidad madrileña. Como ya comenté hace 366 días, nos encaja muy bien que se trate de una carrera matinal. La San Silvestre Vallecana tiene un gran ambiente, pero tanta afluencia de gente hace que el barrio se convierta en una ratonera de la que se hace muy complicado salir, y más si llevas prisa para volver a casa, ducharte, vestirte y acudir a casa de los familiares que correspondan ese año para la tradicional cena de Nochevieja. De esta manera, ya has corrido todo lo que hay que correr por la mañana y el resto del día te lo puedes tomar con tranquilidad.

Dorsales San Silvestre Las Rozas 2016

La organización ha solucionado el problema que hubo con las camisetas y esta vez se entregaron junto con el dorsal durante las dos jornadas previas a la carrera. No son especialmente bonitas y ya empezamos a tener los cajones un poco saturados. Una barrita de “alpiste para pájaros” y un par de folletos de publicidad completaban la bolsa del corredor.

Este año la temperie ha sido más agradable que en la anterior ocasión. Aunque la mañana ha amanecido fría, ha lucido el sol durante todo el recorrido, también sin cambios. Un gran contraste con la lluvia y niebla de 2015. Incluso el pueblo parecía diferente, más alegre. Además de los puestos de avituallamiento oficiales, unos simpáticos críos nos obsequiaron con unas ricas gominolas. También hemos podido disfrutar de música en directo en algunos puntos del recorrido. Por lo demás, sólo había que disfrutar corriendo y tener cuidado en algunas zonas con el hielo todavía presente sobre la calzada.

Aun sin haber entrenado durante el año, mi señora ha mejorado ligeramente su tiempo (1h03’36”), lo cual siempre es una buena noticia. Aunque, como ya sabéis, aquí lo importante es participar y despedir el año haciendo deporte, que es una de nuestras aficiones comunes. Yo aquí voy de acompañante y “liebre”, y lo hago encantado.

Desde aquí os deseo un muy feliz 2017.