La primera entrega de la saga Uncharted fue, de alguna manera, mi puerta de entrada a la que entonces era la nueva generación de consolas. Naugthy Dog, que venía de hacer juegos de plataformas como Crash Bandicoot para Playstation o Jak & Daxter para PS2, cambió totalmente de registro y de género en una saga de títulos exclusivos para Playstation 3 que se coronó como de lo mejorcito de su catálogo.

Uncharted 4

Esta cuarta entrega, en la que Nathan Drake y sus amigos se estrenan en la nueva generación, es una apuesta a caballo ganador si te gustaron los anteriores. Se recoge la fórmula, se refina y se complementa con algunas mecánicas introducidas en The Last Of Us. Título, por cierto, al que todavía no he jugado, así que supongo que volveré a encontrarme con algunas de las novedades que he podido descubrir en este Uncharted 4. Todo ello, por supuesto, envuelto en una apartado técnico brillante, como siempre de lo mejor que podemos encontrar en la consola.

Modo fotográfico de Uncharted 4

Y es que el juego es preciosista, lo mires por donde lo mires. Es tan detallado que, en ocasiones, el movimiento resulta un poco ortopédico. Es increíble el mimo por el detalle y la cantidad de movimientos y transiciones entre los mismos de los que hacen gala los personajes. Además dispone de un modo fotográfico con el que dar rienda suelta a nuestra creatividad y fardar de escenarios y situaciones. Hay cierto truco: aunque el juego parece plantearnos un mundo abierto, en realidad está todo bastante guionizado, y es gracias a eso que todo encaja mucho mejor que en un sandbox más ortodoxo.

En esta ocasión, además, se mezclan los tiroteos y los saltos con zonas de sigilo, que podemos sobrepasar con paciencia y habilidad sin necesidad de acabar con ninguno de los enemigos que patrullan el lugar. También pasaremos bastante tiempo conduciendo algunos vehículos. En concreto la parte de Madagascar con el jeep resulta bastante entretenida, sobre todo al principio, usando la cuerda y la capacidad tractora del cabestrante para superar algunos obstáculos.

Zona de sigilo en Uncharted 4

El guión, como es habitual, podría pasar por una más que decente producción de Hollywood. Aunque los giros de la trama no son tampoco de lo más sorprendente, sí que mantendrá nuestro interés y querremos seguir avanzando para ver qué ocurre prácticamente desde el principio de la historia. Los escenarios están llenos de detalles y referencias a otras obras de las que seguro que no me he enterado ni de la mitad. Me llamó la atención este homenaje al conocido pirata Guybrush Threepwood.

Uncharted 4 homenaje a Guybrush Threepwood

Hay también algunas escenas trepidantes que te dejan sin aliento, como la persecución del capítulo 11.

No obstante, seguimos encontrando algunos fallos gráficos, como esta situación en la que Nathan está suspendido en el aire.

Nathan Drake suspendido en el aire

O esta otra en la que podemos verlo (aunque la captura está un poco oscura) literalmente colgado de la nada.

Nathan Drake colgado de la nada

Salvo que no te guste la fórmula propuesta (mezcla de tiros, sigilo, acción y puzzles bastante asequibles), es un título imprescindible. También tiene una opción de juego online que, para variar, no he probado, así que no puedo hacer ningún comentario al respecto. A mí me ha aportado casi 15 horas de buena diversión hasta completar la historia principal. Los trofeos los dejaremos para otra ocasión.

Tiempo total de juego

Tanto me ha gustado que, aprovechando una oferta de unos 15 euros, he adquirido la trilogía original remasterizada en descarga digital, para volver a degustarlos dentro de un tiempo, esta vez en versión original (aunque el doblaje de esta saga también raya a un nivel muy alto).