No voy a descubir nada a estas alturas si digo que esta saga me encanta. Descubrí su primera entrega a finales de los 90 en casa del primo de un buen amigo, que tenía la Playstation conectada a un proyector. Visto ahora puede dar la risa pero, en aquel momento, ver esas repeticiones de carreras — y, como os digo, en una pantalla generosa en pulgadas — resultaba de lo más impactante. Sin embargo, no fue hasta Gran Turismo 4 que me compré el juego y mi primer volante con Force Feedback y empecé a dedicarle horas. Tantas que, cuando di el salto a Playstation 3, el juego que la acompañó en el pack fue Gran Turismo 5 Prologue.

GT Sport
GT Sport

No me entretengo más con mis vicisitudes con la saga. Quizás le dedique alguna entrada más adelante, ya que tengo casi todas las entregas de la misma. Voy a centrarme en este último capítulo que, en realidad, da un paso a un lado (al menos de momento). A continuación veremos los motivos por los que digo esto.

Para empezar hay que tener bien presente que GT Sport no es Gran Turismo 7; el mismo cambio de nombre, abandonando la numeración y añadiendo el sufijo "Sport", ya lo deja bien claro. Se trata de un juego de conducción que pretende ser "realista" en el mismo sentido que lo es la saga Gran Turimo pero enfocado totalmente a las carreras online. Y pienso que aquí está el gran logro de este título. Podemos experimentar las sensaciones de la competición real contra otros usuarios, con un sistema de puntuación y emparejamientos que, si bien no es perfecto, permite que si somos limpios corramos contra gente limpia. Ha sido la primera vez desde que llevo jugando a juegos de coches online (y son muchos años) en la que puedo afrontar la frenada de la primera curva sin miedo a que me lleven por delante y me arruinen la carrera. En definitiva, las carreras se sienten más reales. ¿Y eso qué significa? Pues ni más ni menos que nuestra posición en parrilla es importante, porque adelantar (sin colisionar) es tan difícil como en la realidad y que la manera de conducir cambia radicalmente de cuando estamos intentando marcar la vuelta rápida a cuando estamos luchando por la posición con nuestros rivales, donde habrá que sacrificar trazadas y tapar huecos.

Hasta ahora, si recordamos, las carreras en Gran Turismo consistían en salir el último con un coche ligera o sustancialmente mejor que el resto (dependiendo del nivel de dificultad en el que nos encontrásemos) e ir progresando hasta llegar los primeros. No importaba si nos abríamos paso a empujones; el objetivo era simplemente ganar la carrera. Ahora, en cambio, los rivales son otros jugadores, con lo que ello implica. Por tanto, la sensación de lograr una pole position o ganar una carrera es infinitamente más satisfactoria.

En esta carrera salía desde la pole para acabar segundo. Se ve claramente lo paquete que soy (y el miedo que tengo) al tomar algunas curvas y, claro, pasó lo que tenía que pasar:

GT Sport pole position
GT Sport pole position

En esta otra (de la que no tengo vídeo) conseguí remontar para acabar ganando.

GT Sport remontando para ganar la carrera
GT Sport remontando para ganar la carrera

El apartado gráfico luce muy bien, especialmente la iluminación. Sigue habiendo popping (especiamente si miramos por el retrovisor) pero no afecta para nada a la fluidez del juego. El modo repetición sigue siendo en mi opinión el mejor de todos los juegos. Parece que estés contemplando una retransmisión de una carrera real.

GT Sport nível gráfico
GT Sport nível gráfico

Además del modo foto, hay una opción en la que podemos superponer nuestros coches sobre fotografías reales. Teniendo en cuenta que podemos personalizar la decoración de los coches, si empleamos el tiempo suficiente se pueden obtener unos resultados muy chulos.

GT Sport nível gráfico
GT Sport modo foto

El juego tiene, no obstante, varios puntos negativos. El primero es que nos obligue a estar conectados para guardar el progreso. Obviamente esto resultaría obligatorio cuando estamos compitiendo online, pero también podemos hacer cosas offline, y no tiene sentido que nos obligue a conectarnos. No lo digo solo por no tener conexión a Internet, sino porque los servidores pueden estar caídos, como ocurrió la pasada Nochebuena.

Seguimos sin tener un sistema de daños. Esto lo pongo como negativo aunque es un poco discutible. Si el coche se estropease al chocar, probablemente la gente se lo pensaría aun más antes de conducir de manera agresiva. Sin embargo, también puede resultar frustrante que te arruinen una carrera por un choque en el que te veas involucrado y del que no seas causante.

El sistema de penalizaciones a veces puede parecer injusto, y el problema es que no está claro (o al menos yo no lo tengo) cuándo te penalizan y por qué. Además, por desgracia, parece que el criterio se ha suavizado un poco tras la última actualización y las carreras son más sucias. El problema es que los usuarios vamos muchas veces buscando el fallo del sistema de penalizaciones en vez de dedicarnos a conducir limpiamente.

Y, por último, para mí la gran decepción de este juego es el apartado de realidad virtual, más teniendo en cuenta que se anunció a bombo y platillo su compatibilidad con Playstation VR. Y no es por la sensación de conducción cuando nos ponemos las gafas que, bajo mi punto de vista, es hasta superior a Driveclub VR. El problema es que el modo de juego se limita a una carrera a dos vueltas contra un rival controlado por la consola que es mucho más lento que nosotros. Yo soñaba jugar al modo Sport con las VR y se ve que por limitaciones de potencia eso no puede ser. Pero, al menos, el modo VR debería ser un poco más retante. No sé, que permita competir contra el fantasma de otros usuarios o que, al menos, nos dejen dar las vueltas que queramos. Aún mantengo algo de confianza en que lo mejoren en futuras actualizaciones.

En resumen, si te gustan las carreras de coches online y no te quieres comprar un PC, como es mi caso, pienso que a día de hoy GT Sport es la mejor opción, si bien todavía tiene bastante margen de mejora.