¿Qué sería de la vida sin las pequeñas cosas? Esos pequeños placeres, ese pequeño yate amarrado a ese pequeño embarcadero de esa pequeña mansión a la orilla de ese pequeño Lago Como...

Para este año me he propuesto algunas cosas que no son demasiado relevantes pero que me apetece afrontar y me veo capaz de cumplir, quizás como preludio de otros retos venideros con más enjundia.

Lo primero va a ser subir a la oficina por las escaleras al menos una vez al día. Está en un sexto piso y la escalera es un poco incómoda, ya que es interior y la iluminación no cuenta con detección de presencia. En otras palabras, hay que ir tocando el pulsador de la luz en algunos de los pisos. Aun cuando he estado en mi mejor momento de forma, parece que siempre me falta un poco el resuello al subir por unas escaleras. Si me lo tomo en serio, tengo curiosidad por saber si seguirá ocurriendo dentro de un año.

Lo segundo va a ser abandonar el “carril del WhatsApp” cuando vaya caminando por la calle. Esto es, nada de sacar el móvil cuando voy andando, salvo que sea por necesidad, como una llamada o un mensaje importante. ¿Y cómo sabré si el mensaje es importante? Bueno, la verdad es que no recibo mensajes apenas, y puedo mirar en el reloj de qué se trata sin necesidad de sacar el móvil. Este mini-reto es un primer paso a la hora de dejar un poco de lado el móvil; siento que le dedico demasiado tiempo en relación a lo que me aporta.

Y, por último, no comprar ningún videojuego durante 2019. Pensaréis: “claro, campeón, y eso lo dices después de haberte comprado God of War, Assassin’s Creed Origins y Red Dead Redemption II, que entre los 3 suman 92 horas de juego”. Pues sí, y aunque parezca una tontería, sé que este es el propósito que más me va a costar. Porque, aunque tengo una buena pila de juegos pendientes de ser disfrutados, siempre encuentro una buena excusa para comprar alguno nuevo. Aunque estoy intentando revertir la situación. Y, ojo, cumplir implicaría no asistir a mi cita anual con Pro Evolution Soccer.

La caza del último Black "Fraude" y el día sin IVA de Mediamarkt (aunque no lo compré allí)
La caza del último Black "Fraude" y el día sin IVA de Mediamarkt (aunque no lo compré allí)

No es que sea una lista demasiado interesante de propósitos para el nuevo año. Pero será divertido volver aquí el año que viene y comprobar qué ha ocurrido. En cualquier caso recordemos que, en esta vida, es importante tener unas metas, pero más lo es saber disfrutar del camino y la compañía.