Hoy hemos reservado el día completo para visitar Bayeux. Como ya se ha visto, no llevamos un plan de madrugar demasiado. Después de desayunar en el hotel, a las 11, nuestra hora habitual, nos hemos dirigido a nuestro destino, que está a una media hora de Caen.

En Bayeux los aparcamientos céntricos son de pago, pero si te alejas un poco de la (pequeña) almendra central es fácil aparcar de manera gratuita. Hablamos de un pueblo que se puede atravesar más o menos en 15 ó 20 minutos andando.

La primera visita ha sido al museo donde se encuentra el Tapiz de Bayeux. Adquirimos una entrada combinada que, por 12 euros, permite también la visita a otro de los museos, bien el Memorial de Desembarco, bien el Museo de Arte e Historia Baron Gérard. Hemos optado por el primero. Probablemente se puedan visitar los tres museos en el mismo día, aunque la entrada es válida durante un año a partir de su adquisición. Bien es cierto que tampoco lo sabes a ciencia cierta hasta que los has visitado.

Lo primero que se ve es el Tapiz. Está expuesto en una sala en forma de herradura y, mediante una audioguía que va incluida en el precio de la entrada, disponible en un montón de idiomas (entre ellos el castellano), se nos va narrando la historia que se cuenta en el tapiz, que no es otra que la invasión de Inglaterra por parte de Guillermo el Bastardo, convertido después en Guillermo el Conquistador, rey de Inglaterra. Obviamente, la historia la contaron los vencedores, y se exponía en la Catedral de Bayeux para hacer partícipe al pueblo, en su mayoría analfabeto, de las conquistas del duque de Normandía.

En el piso superior podemos contemplar una exposición en la que se nos narran detalles de cómo era la sociedad y las construcciones de la época, y también podemos contemplar un vídeo de unos 15 minutos en el que se nos dan más detalles sobre Guillermo el Conquistador, esta vez sólo en inglés o en francés.

Museo del Tapiz de Bayeux

Después de hacer un poco de gasto en la tienda de souvenirs, vamos caminando hasta el Memorial del Desembarco. No tenemos claro si comer antes o después y, ante la duda, hemos almorzado un poco de fruta y nos hemos metido a ver el museo. La verdad es que ya estamos un poco saturados de tanta guerra, aunque la visita es interesante ya que el punto de vista es un poco diferente al del resto de museos, centrándose más en la batalla de Normandía y con más detalles sobre el ejército alemán y sus generales que en otros lugares que hemos visitado. También hay una proyección de 15 minutos con más detalles, nuevamente, sólo en inglés y francés.

Museo de la Batalla de Normandía de Bayeux

A eso de las 16.30 h hemos concluido la visita y hemos buscado un sitio para comer. En Bayeux hay bastantes brasseries en las que la cocina no cierra, así que no ha sido problema comer a esa hora, más propia de una merienda para los lugareños.

Después de reponer fuerzas hemos visitado la Catedral de Notre-Dame de Bayeux, siendo la entrada totalmente libre y con visitas guiadas también gratuitas, aunque no nos coincidía ninguna en horario. Mientras la visitábamos, la música del órgano de la catedral nos ha acompañado durante todo momento, deleitando nuestros oídos.

Catedral de Bayeux

Para finalizar, hemos dado un paseo por el pueblo, muy pintoresco. El cielo se ha nublado y, por un momento, parecía que estábamos en Inglaterra. Nada mejor que un café y un té en un pub típico inglés para relajarnos un poco al terminar la visita. Vuelta al hotel y a preparar la marcha de mañana hacia un nuevo destino.

Pub Le Conquerant

Parece que el tiempo, que nos ha respetado durante estos días, va a empeorar.