Terminan las vacaciones de verano y, como una tradición más, llega la demo de Pro Evolution Soccer a nuestras consolas. Os dejo a continuación mi ya clásico partido de prueba. Esta vez no escucharéis ni mis comentarios ni los del juegos, sino simplemente el sonido ambiente del partido. El partido está en nivel leyenda y, como siempre, creía que iba a ganar hasta que me empataron casi al final.

Se trata de una nueva edición bastante continuista respecto a la del año pasado. Quizás el ritmo de juego es un poco más pausado y, por tanto, más fiel a la realidad. El balón parece también que pesa algo más, si es que eso tiene sentido. Y las colisiones entre los jugadores también son un poco más realistas. Este año, además, pueden controlar y chutar el balón con cualquier parte del cuerpo. También ha cambiado la forma de manejar los tiros libres (saques de falta, puerta y córner).

En cuanto al online, a finales de julio se pudo probar en una versión beta junto con el nuevo modo de tres contra tres. No tenía mala pinta, pero esos modos de juego cooperativos jugados con desconocidos, no sé, no los acabo de ver.

En cualquier caso, a mí es un juego que me gusta, no sé cuántos años llevo jugándolo, desde los tiempos de la primera Playstation. Pero no creo que lo compre de salida. El año pasado lo compré rebajado a 35 euros y, como una semana después, lo rebajaron todavía más. Así que uno no sabe cómo acertar.