viernes, 29 de octubre de 2010

Juegos: Super Princess Peach (Nintendo DS)

Parece que Bowser se ha cansado de la táctica típica y tópica de raptar a la princesa para que Mario acabe rescatándola (y, de paso, derrotándole, para dejarle en el más espantoso de los ridículos). Así que Bowser ha capturado el sensacetro pero, esta vez, son Mario y sus colegas los que han sido secuestrados. Así que la Princesa Peach, que estaba dando un paseo (y se libró del ataque de Bowser), tendrá que echar mano de todo su valor y, especialmente, de sus sentimientos para, ayudada por la sombrilla Brillita, rescatar a nuestros amigos.

Primeras impresiones

Estamos ante la clásica estructura de los plataformas de Nintendo. Tendremos que recorrer 8 mundos distintos, tanto en ambientación gráfica y sonora como en los retos a los que nos enfrentemos, cada uno con 5 fases y un enemigo final al que deberemos derrotar.

Para ello, contaremos con las acciones básicas de saltar, golpear con la sombrilla y recoger a los enemigos, usando a Brillita como si de una pala se tratase. También podremos efectuar otros movimientos, como derrapar para poder colarnos en sitios pequeños u otras habilidades que iremos adquiriendo con el transcurso de la partida (bien cuando lleguemos a ciertos puntos de la aventura, bien comprándolas en la tienda).

Pero la novedad, cómo no, radica en el uso de las posibilidades especiales de la Nintendo DS: el micro y el lápiz táctil. Y, lo más importante, en el carácter sensible de la Princesa Peach. En la pantalla táctil encontraremos 4 iconos que representan los sentimientos de la princesa: alegría, furia, calma y tristeza. Cada uno de ellos nos servirá para realizar diversas acciones. Por ejemplo, la tristeza le hará llorar a lágrima tendida, lo que puede ser útil para apagar fuegos o regar plantas que crecerán como por arte de magia. La alegría le hará volar y girar sobre sí misma, lo que le permitirá, además, dispersar la niebla. La furia le posibilitará quemar objetos inflamables y derretir el hielo. Por último, la calma le permitirá recuperar energía. El dominio de los sentimientos de Peach es la única garantía de que podamos completar el juego en su totalidad. Por cierto, tendremos una barra de energía que se irá agotando conforme la princesa vaya expresando sus sentimientos, y que podremos recargar recogiendo joyas o haciendo que nuestra sombrilla engulla a algunos enemigos.

En algunas fases, como en las que la princesa va buceando por el océano, habrá que soplar en el micro para disparar. Un detalle original pero algo cansado tras un rato. Menos mal que los enemigos tampoco nos agobiarán demasiado. No me imagino jugar a un matamarcianos de esta manera, porque uno acabaría por comprender al lobo de los tres cerditos.

En cada una de las fases los objetivos son múltiples: el primero y más obvio es superar cada pantalla para avanzar hasta la siguiente. El segundo objetivo, en orden de prioridades, consiste en rescatar hasta 3 Toads por pantalla. Y el tercer objetivo consiste en hacernos con el mayor número de monedas posible. Más tarde explicaremos qué podemos hacer con tan pingües beneficios monetarios, aparte de adquirir nuevas habilidades, como ya se ha comentado.

En la sexta fase de cada mundo nos enfrentaremos a un enemigo especial, diferente en cada uno de ellos. Primeramente, deberemos superar algún tipo de prueba basado en el uso del lápiz táctil para, a continuación, enfrentarnos al enemigo que corresponda. Antes de pasar al combate, se nos darán algunas pistas sobre cómo podremos acabar con nuestro adversario. Casi siempre (por no decir siempre), tendremos que hacer uso de nuestros sentimientos para llevar a buen puerto nuestra misión. Como detalle curioso, creo que es el primer juego del mundo de Mario en el que hay que dar más de 3 golpes a cada enemigo final para acabar con ellos.

Ni que decir tiene que contamos con una energía limitada, representada por una serie de corazones. El contacto con los enemigos nos hará perder energía y, si no la recuperamos, bien recogiendo corazones, bien gracias a nuestro sentimiento de calma, moriremos irremediablemente y tendremos que recomenzar la partida desde la última fase completada.

Además de la aventura principal, podremos ir desbloqueando una serie de minijuegos y puzzles que nos harán pasar un rato divertido como complemento. Esto lo haremos a base de gastar las monedas que hayamos ido recolectando. Por tanto, de vez en cuando es recomendable pasarse por la tienda para ver qué podemos comprar.

Gráficos

Los gráficos son alegres y coloridos, con un toque que algunos podrían calificar como ñoño o infantil. A mí me da la impresión de estar viendo el mundo a través de los ojos de Peach. Los personajes son los clásicos del universo Mario. Encontraremos Toads, Koopas, Goombas, hasta el mismísimo Bowser, con un toque a lo Yoshi's Island, pero perfectamente reconocibles, por supuesto.

De acuerdo, no son unos gráficos tridimensionales de última generación, pero el acabado es prácticamente perfecto, ningún personaje desentona y el triple scroll de fondo ayuda a crear una sensación visual que podríamos calificar de envolvente. Encima, al no ser un juego excesivamente frenético, podremos detenernos a contemplarlos tranquilamente, captando toda la riqueza de detalles, en especial en los movimientos de nuestra protagonista y su sombrilla.

Sonido

El sonido es muy bueno, en la línea de prácticamente todos los juegos de Nintendo. Las melodías son frescas y divertidas, con gran variedad de ritmos y muy pegadizas. Todo ello acompañado efectos sonoros de buena calidad que, sin ser espectaculares, no desmerecen en absoluto el resultado final.

Además, por si fuera poco, podremos ir comprando (nuevamente haciendo uso de las monedas que hayamos reunido) el acceso a las diferentes melodías para poder disfrutar de ellas desde el menú principal. Todo un acierto.

Jugabilidad

La de un buen plataformas, es decir, directa y sin complicaciones. Desde el primer momento estaremos dando botes por la pantalla. Además, según vayamos avanzando, se nos irán dando pistas y consejos a modo de tutorial, por lo que la lectura del manual de instrucciones puede obviarse completamente.

Encontraremos, eso sí, dos diferencias que se nos antojan curiosas. Por un lado, en esta ocasión nuestro personaje se desplazará corriendo "por defecto", y tendremos que usar uno de los botones para hacer que camine despacio. Como normalmente se suele hacer al contrario, muchas veces me he sorprendido a mí mismo apretando el supuesto botón de "correr" cuando en realidad no hacía falta. Por otro lado, al tener los iconos de los cuatro sentimientos en la pantalla táctil, no vamos a perder tiempo en sacar el lápiz para presionarlos, sino que directamente los activaremos a dedazo limpio (lo cual hace que podamos fallar en el momento más inoportuno).

Según avancemos también será lógico que vayamos adquiriendo nuevas habilidades, así que siempre existe la opción de volver a aquella fase que se nos resistió pero usando los movimientos recién aprendidos, lo que, quizás, nos permitirá completarla habiendo desvelado todos sus secretos.

Vida del juego

Una vez que hayamos acabado (que no completado) el juego se nos abrirán dos posibilidades. Por un lado, podremos seguir recorriendo los mundos para acumular monedas y comprar todos los objetos que tengamos pendientes (habilidades, músicas, minijuegos, etc.). Por otro lado, tras derrotar a Bowser, obtendremos una nueva habilidad para nuestra sombrilla, así como tendremos la posibilidad de desbloquear nuevas zonas en cada mundo.

Por otra parte, en este caso no dispondremos de un modo multijugador que nos permita alargar su vida indefinidamente. Una vez comprados todos los objetos disponibles, se acabó lo que se daba. Eso sí, siempre nos quedarán los puzzles y los minijuegos que, aunque para pasar un ratillo están bien, tampoco son especialmente adictivos.

Dificultad

Puede que sea éste el punto más débil del juego, especialmente para los más versados en esto de pegar saltos y esquivar enemigos. No es nada extraño completar cada uno de los mundos sin perder una sola vida y, los enemigos de final de fase, una vez que se les coge el truco, tampoco opondrán mucha resistencia. Es más, antes de enfrentarnos a ellos se nos darán algunas pistas que nos privarán de esa interesante fase de ensayo-error hasta que conseguimos averiguar su punto débil.

No obstante, su facilidad, ayudada por su estética, puede contribuir a atraer a aquellas personas que se sientan frustradas ante la desesperante dificultad de otros títulos de plataformas.

Conclusión

Super Princess Peach podría parecer un aperitivo de lo que se nos viene encima, que no es otra cosa que New Super Mario Bros. Quizás no haya sido el mejor momento para lanzar este juego, ya que las comparaciones son odiosas. Sin embargo, parece que este título podría servir de enganche para aquella gente que se siente frustrada al jugar a los plataformas clásicos, difíciles a más no poder, donde un píxel determina la diferencia entre coger aquella vida extra situada en un lugar imposible o caer al vacío y perder la última que nos quedaba. El ritmo de juego es bastante pausado, los enemigos no nos agobiarán, existen múltiples caminos de reenganche para completar cada fase y, por si fuera poco, si morimos volveremos a empezar tras el último nivel completado.

Como juego para portátil es casi perfecto. La partida sólo se guarda al completar un nivel pero, en este caso, no son muy largos, por lo que prácticamente podremos jugar el rato que queramos. Si no, siempre nos quedará la opción de dejar la consola suspendida. Además, contamos con los minijuegos, los puzzles y la posibilidad de disfrutar de todas las músicas (algunas son realmente estupendas).

No se trata de otra cosa que del mundo de Mario visto desde la perspectiva de Peach. Lo cual no tiene por qué ser un inconveniente.

Ficha técnica

PlataformaNintendo DS
ManualEspañol
VocesN/A
TextosEspañol
MultijugadorNO
Recomendado
Lanzamiento24/05/2006
Precio39,95 €
PEGI3+

Puntuación

  • Sonido: 8/10
  • Gráficos: 8/10
  • Jugabilidad: 9/10
  • Vida: 7/10
  • Dificultad: 6/10
  • Total: 7,6/10

Este análisis fue publicado originalmente en plastico.tv el 07.06.2006.