Hace tiempo que no comento juegos de Gameboy Advance. Y no será porque no juego. De hecho, muchas noches antes de acostarme cae una partidita rápida. Así que tengo al menos 3 títulos que comentar. Es curioso, no he acabado ninguno de ellos, pero en dos estoy en la última pantalla, y en el otro me quedan poquitas para llegar al final (espero no atascarme también). Hoy voy a empezar con Advance Wars.

Advance Wars es un juego de estrategia por turnos. Hacía años que no jugaba a un juego de este género. Lo más reciente han sido juegos de estrategia en tiempo real, y también hace bastante tiempo. El problema con los juegos de ETR es que, al final, casi todas las misiones se limitan a acumular un ejército más rápidamente que el enemigo y arrasarlo. La sensación que más me hastía es el no poder controlar todas las tropas como uno quisiera.

En Advance Wars no vamos a tener ese problema. Tenemos todo el tiempo del mundo para calcular y ejecutar nuestro próximo movimiento. La pega es que, una vez acabado el turno, nuestro rival comenzará el suyo, y no podremos reaccionar hasta que acabe. Suele ser entonces cuando se te queda cara de tonto al ver el grave error que has cometido.

El juego incorpora variantes interesantes, como una niebla que hace que no veamos todo el campo de batalla (ni los movimientos lejanos de nuestros enemigos) y la ausencia de fábricas de nuevos ejércitos en algunas pantallas, que introducen un componente de variedad en cada fase, invalidando también la táctica de acumular y pasar como un rodillo por encima del contrario.

El juego tiene una curva de aprendizaje suave. Las primeras misiones, a modo de tutorial, nos introducen en la mecánica del juego, que tampoco tiene demasiadas complicaciones. El quid de la cuestión en el juego es saber sacar el máximo partido a las unidades de las que dispongamos en cada momento, ya que cada una tiene unas características totalmente peculiares y distintas a las demás.

De hecho, tan solo le he encontrado un par de pegas a un producto que, por lo demás, me ha encantado y ha resucitado en mi el gusto por los juegos de estrategia por turnos. El primer problema es que en medio de una misión no podemos grabar la partida. Esto nos obliga a jugar pensando en estar una cantidad determinada de tiempo, lo que siempre digo que va contra el espíritu de lo que entiendo que debería ser una consola portátil.

La otra pega igual no es tal pero... resulta que las misiones se van haciendo cada vez más complicadas hasta llegar a la última, que para mi es imposible. Es decir, el escalón entre la última fase y todas las demás es demasiado "empinado".

Así que creo que me rindo, y le hincaré el diente directamente a su secuela, Advance Wars 2. Eso sí, las horas de diversión pasadas con Advance Wars ya no me las quita nadie.