En ocasiones, el azar nos lleva a descubrir un sitio nuevo, una nueva sensación, algo que no buscábamos, que ni siquiera sabíamos que estaba allí, y que nos aporta una grata sorpresa.

La verdad es que compré este libro por casualidad. El bimestre pasado el catálogo del Círculo de Lectores andaba un poco flojo, al menos en lo referente a mis preferencias. Así que comencé a leer títulos al azar. Si el título o la portada me llamaban la atención, pasaba a fijarme en la sinopsis. Y así es como llegué hasta él.

Se trata de una historia de intriga. La vida de la protagonista parece normal y, de buenas a primeras, todo empieza a torcerse. De repente nada es lo que parece. Para alguien que no suele ser muy avispado a la hora de predecir qué va a pasar o saber quién es el "malo de la película", este modelo de construir un relato aporta bastantes sorpresas.

La lectura se hace entretenida y amena, sin llegar a enamorar. Los personajes, salvo la protagonista, prácticamente no evolucionan. Simplemente participan en la secuencia de acontecimientos. La atención se mantiene a base de ir descubriendo, poco a poco, qué está pasando en realidad.

La verdad es que, al final, el argumento podría ser el de la típica película de sobremesa, pero en un libro la cosa cambia (a mejor). Y, hablando de cambios, también era hora de dejar un poco de lado a los espías y los curas por algo más "cotidiano".

A ver cuál es el próximo título. Ahora mismo no tengo ninguno en la cola de pendientes. Y, para el nuevo relato de Dan Brown, creo que es un poco pronto (además de caro, supongo).