Casi sin darnos cuenta hemos llegado a este mes de abril. A finales de marzo (es decir, hace unos días), tuvo lugar un lanzamiento bastante esperado por los fans de la saga OutRun: OutRun 2006 Coast to Coast.

Hace un par de años, XBox tuvo el privilegio de recibir en exclusiva la conversión de un arcade para placas Chihiro que recogía el testigo del clásico: OutRun 2. Los chicos de Sumo Digital hicieron un buen trabajo de adaptación (básicamente Chihiro es como una XBox, pero con 512MB de memoria para este juego, frente a los 64 de XBox).

En esta ocasión, tras sucesivos anuncios, rumores y desmentidos, la adaptación es multiplataforma: PS2, XBox, PC y PSP. Así que un servidor, amante de la saga, andaba loco de contento; por fin iba a poder jugar a OutRun 2 con un volante en condiciones.

Así que, tras alquilar el juego, paso a comentar mi doble decepción.

La primera es que el juego no admite mi volante Driving Force Pro. WTF! Un juego de coches que no se puede jugar con volante, ¿dónde se ha visto eso?

La segunda viene al ver las numerosas opciones que trae este título. Es un OutRun 2 con más cosas, es decir, podemos hacer lo mismo que con su predecesor, más 15 nuevos circuitos, numerosos modos de juego, canciones y coches para desbloquear. ¿Y lo hacen ahora? ¿Y qué hago con mi OutRun 2?

Ojo, OutRun 2006 en su versión PS2 no es un mal juego, antes bien, es una buena adaptación para la consola de Sony. Pero mi planteamiento personal y mis expectativas me hacen verlo como lo que es en contraposición con lo que "pudo ser".

EDITO Y AÑADO:

Por lo que estoy leyendo en varios foros, la versión XBox de OutRun 2006 es peor técnicamente que OutRun 2. Así que, una vez perdida la opción de jugar con volante (quizás con la versión para PC, pero dudo que mi ordenador la pueda mover), poder decir que llevo casi 2 años disfrutando de OutRun 2 tampoco es mala cosa.

Habrá que probar el juego para XBox (si es que lo encuentro, porque no parece estar a la venta en España) y decidir si lo compro de saldo o ni siquiera merecerá la pena.