Hace algo más de un mes que andaba cerrando una etapa y ya estoy abriendo la siguiente. La verdad es que mucho más pronto de lo que esperaba. Pero, como se suele decir, estas cosas no se eligen, vienen cuando vienen.

Tras terminar mi andadura profesional en 20minutos, llegaba un tiempo para reflexionar acerca de cuál me gustaría que fuera la siguiente estación. Tenía claros algunos requisitos: que fuera un proyecto en el que el desarrollo de software fuera un fin en sí mismo, no un medio para conseguir otros objetivos, muy probablemente relacionado con el desarrollo web (que es mi área de experiencia), que estuviera abierto a la experimentación y, por último, que las condiciones del puesto fueran flexibles y orientadas a resultados. También tenía muy claro que la contraprestación económica no iba a ser lo más importante a la hora de tomar una decisión.

Creo que, en definitiva, andaba buscando un puesto que me permita seguir aprendiendo y creciendo profesionalmente y, por otro lado, que me aporte algunas cosas que he ido echando de menos durante mi anterior etapa. También que me deje tiempo para mi vida personal. Como, obviamente, hay que seguir pagando las facturas, los requisitos iniciales se irían priorizando si no encontrase nada adecuado.

Tras dos semanas arreglando papeles diversos, comenzaba el mundo de la búsqueda y las entrevistas de trabajo. Hasta el momento no tenía nada en el horizonte, así que era prácticamente partir de cero. He de decir que me siento muy afortunado de cómo han ido casi todas las que he tenido. Sólo he tenido un problema con una persona que no voy a citar aquí, porque espero poder resolverlo en persona algún día. Todas han sido charlas muy interesantes en las que he seguido aprendiendo. Al final del camino, dos empresas dispuestas a contratarme. La elección era complicada en caliente, porque los dos proyectos me resultaban atractivos. Así que lo que hice fue ir a mi lista de requisitos y, lo más objetivamente posible, mirar cuál de las dos posiciones tenía un grado mayor de coincidencia, y elegir esa opción.

Puerta de entrada a Bitban

La elegida fue Bitban. Vaya por delante mi agradecimiento a la otra empresa, quienes me brindaron amablemente su tiempo, no solo para charlar con calma y esperar a mi decisión, sino también para dejarme explicarles por qué no iba a trabajar con ellos en esta ocasión.

Aquí me voy a encargar de echar una mano a un equipo de grandes profesionales, tanto para evolucionar el catálogo de productos actuales como para desarrollar nuevos productos. El producto principal es un CMS para medios de comunicación, así que os imaginaréis que tengo algo de experiencia en este campo. De todas formas, ahora estoy "al otro lado", y esto me permitirá ampliar mi perspectiva; aunque los problemas de nuestros clientes son parecidos a los que intentaba resolver en 20minutos (algunos tremendamente parecidos), cada uno tiene una casuística particular, y la solución ha de ser lo suficientemente flexible como para amoldarse a todos ellos.

Así que en esas estamos. Se trata de una inmejorable oportunidad para poner en práctica todo lo aprendido en estos años, intentando dejar a un lado el inevitable lastre que arrastras cuando llevas mucho tiempo en la misma empresa. Hoy traspaso por primera vez esta puerta como empleado de Bitban, con el deseo y convencimiento de que empieza una nueva aventura que será, al menos, tan intensa y apasionante como lo fue la anterior.