Como habíamos planeado, la primera actividad del día ha sido hacer la compra en el supermercado de turno (un Carrefour Express). La idea ha sido aprovisionarnos para el desayuno y la cena. Los precios son más caros que en España. Aun así, sale mucho más barato que realizar las comidas fuera, empezando por los 11 euros por persona que cuesta el buffet del desayuno del apartahotel. Sí, es un buffet y puedes comer hasta hartarte, pero creo que ni aun así lo amortizas, y mucho menos en nuestro caso. Aun así, no todos los precios de la cesta de la compra son más caros. Nos llamaron la atención los precios, por ejemplo, de los tomates pera (casi 5 euros el kilo) y, por lo general, de las frutas y verduras. Sin embargo, otros productos tienen precios similares a los de nuestro país.

Una vez preparados, hemos ido caminando hasta el Memorial de Caen. Se trata de un museo en el que se narra la historia completa de la Segunda Guerra Mundial, desde las causas que la propiciaron, empezando por el Tratado de Versalles que se firmó al término de la Primera Guerra Mundial, y terminando por un repaso a la Guerra Fría. Por supuesto, hay un apartado especial dedicado al Desembarco y la Batalla de Normandía, tanto en una sala de exposición como en una película de unos 20 minutos de duración montada con imágenes reales del conflicto. También se puede visitar un túnel bajo el edificio principal que era el búnker donde se pertrechaba el mando alemán durante esos días del conflicto.

Memorial de Caen

La entrada es cara (19,50€ + 4€ de audioguía), pero la hemos exprimido bien. Salvo una pausa para comer allí mismo, un bocadillo en la cafetería (con unos precios similares a los de Pan's & Company en España), hemos empleado unas 5 horas en ver todas las salas, hacer bastantes fotos y escuchar con detenimiento todos los comentarios de la audioguía.

Como resultado, la vuelta al hotel ha devenido en un agradable paseo durante el cual hemos podido realizar algunas fotografías a la Abadía de los Hombres, el Ayuntamiento y la semiderruída Iglesia de Saint-Étienne le Vieux, sin opción de visitar nada más ya que, a las 19.00h, está todo más que cerrado. Así que, una vez llegados al hotel, aprovecharemos para tomar duchita reparadora y planificar con calma las visitas del resto de jornadas. Por cierto, la conexión a Internet del apartahotel es excelente, lo cual es una gran ayuda para completar la documentación que nos hemos traído de casa.

Puesta de Sol en Caen