Aunque tengo juegos de sobra, de vez en cuando le echo un ojo a las diferentes tiendas digitales de las consolas por si hay alguna oferta interesante. Hace algunos meses vi que estaba disponible la demo de Inside, de Playdead (los creadores de Limbo), un juego que en su momento me gustó bastante. Así que la descargué y la estuve probando. Te dejan jugar un buen rato, suficiente para hacerte una idea de si su propuesta te puede o no interesar y, si es el caso, engancharte, pero sin llegar a desvelar todas sus mecánicas.

Inside
Inside

Antes del verano, en uno de los múltiples periodos de rebajas, se puso a unos apetecibles 10 euros, así que no dudé demasiado en hacerme con él, aunque no lo iba a jugar inmediatamente (creo que en ese momento andaba con el Batman Arkham Knight). Hice el pago y, ¡oh maravilla!, el juego completo ya estaba desbloqueado sin necesidad de ninguna descarga adicional. ¡Qué pájaros, ya lo tenía en mi consola antes de pagar!

Si os interesa y tenéis ocasión, probad la demo, que ilustrará mucho mejor que yo en mi versión escritora más elocuente. Porque se me hace complicado transmitir con palabras las sensaciones que ofrece el juego. También podéis buscar algún vídeo de gameplay pero, pudiendo jugar, ser un simple espectador es tontería.

Inside: ocultarse en las sombras es fundamental
Inside: ocultarse en las sombras es fundamental

Nos encontraremos con una interfaz intencionalmente minimalista (por no decir inexistente) y un esquema de control en el que apenas son necesarios un par de botones para saltar y accionar, más la palanca o cruceta de control, para interactuar con el entorno. Enseguida nos encontraremos andando hacia adelante (es decir, hacia la derecha) sin saber muy bien qué ocurre, de qué huimos y por qué tanto desasosiego.

Inside: iluminación
Inside: iluminación

La vertiente artística del juego es una maravilla, destacando para mí la iluminación y el agua. Pero ambas no sirven meramente de espectáculo visual, sino que forman parte de las mecánicas y los puzles que tendremos que superar para avanzar, junto con la interacción física con algunos de los objetos que forman parte del entorno.

Inside: buceando
Inside: buceando

Porque este título se trata básicamente de eso: ir superando las situaciones que se nos van presentando sin descanso mientras continuamos lo que parece una "huida hacia adelante", intentando averiguar qué es lo que ocurre en el mundo aparentemente distópico en el que nos encontramos. En ocasiones (bastantes, dependiendo de nuestra habilidad) moriremos; simplemente volveremos al comienzo de esa situación. El juego no nos va a hacer retroceder demasiado cuando nos equivoquemos. Tendremos que ocultarnos en las sombras, interactuar con los objetos y sus propiedades físicas, "manejar" a otros personajes (ya veréis cómo), etc. Es todo bastante orgánico. Como comenté al principio, no hay una interfaz, ni un tutorial, ni unas instrucciones, ni nada parecido. El juego es lo suficientemente intuitivo como para que no sea necesario.

Inside: los enemigos nos matarán sin contemplaciones
Inside: los enemigos nos matarán sin contemplaciones

He leído que alguna persona compara este juego con el clásico Another World. Salvando las distancias temporales, creo que Inside lo supera; en Another World los combates con los enemigos eran a veces demasiado injustos, y en otras ocasiones te encontrabas con que la forma de avanzar era ir probando cosas (casi como en un juego tipo Space Ace o Dragon's Lair) a ver si sonaba la flauta. Inside en ese sentido está mucho más pulido, se notan los aproximadamente 6 años de desarrollo.

Inside: este momento recuerda a Another World
Inside: este momento recuerda a Another World

Es una experiencia corta. No he medido la cantidad exacta pero serán dos o tres horas; a mí me ha ocupado el pasado fin de semana. Pero deja con muy buen sabor de boca en cuanto a la jugabilidad, y un poco rallado en cuanto a la historia (si es que la hay en realidad, o se trata de meros esbozos para que nos la imaginemos nosotros). Los trofeos se pueden recolectar después ya que, una vez terminado, se puede acceder a cualquiera de las situaciones desde el menú. Igual ocurre con el final alternativo, todavía más extraño si cabe.

Desde luego, si tenéis oportunidad, y más si lo conseguís en oferta, os lo recomiendo encarecidamente. Requiere de una pizca de capacidad deductiva y un poco de habilidad con el mando, pero el resultado es muy gratificante.