Otro año más que se pasa como quien no quiere la cosa. Esto cada día rueda más rápido y no parece que vaya a aminorar. En fin, es la vida y tenemos que aprovecharla de la mejor forma que sepamos.

Por estas fechas, Sony celebra el quinto aniversario de su consola PlayStation 4 y, con motivo de dicha onomástica, permite a sus usuarios generar y compartir un vídeo con sus estadísticas a grandes rasgos. A continuación os dejo las mías.

Lo cual me lleva de nuevo a preguntarme que, si las compañías recopilan mis estadísticas de uso, cuánto tiempo y a qué juego, me gustaría que, al menos, las compartieran conmigo. A mí me gustaría tener acceso a ellas, solo por simple curiosidad.

Curiosamente, Microsoft también me ha enviado un correo electrónico con un supuesto acceso a mis estadísticas del año, lo cual ha resultado bastante patético porque creo que se limitan a Xbox One, y yo no tengo esa consola. Así que se podían haber ahorrado el envío y quedar así de mal. Nintendo, por su parte, ni está ni se la espera.

Me imagino que, de aquí a final de año, me llegarán también los típicos correos de Endomondo y Strava con el resumen anual de mi actividad física. Esta vez no me hace falta que me lo envíen para saber que he bajado el tiempo y el nivel de actividad respecto a años anteriores. Cuando lo hagan (si lo hacen), aprovecharé para incluirlos en este post. Os dejo el de Strava a continuación:

Por otra parte, este año he escrito 36 entradas en el blog, lo que supone una media de 3 al mes. Es una cifra superior a los últimos años exceptuando 2016. No está mal teniendo en cuenta el (poco) tiempo que le dedico, y soy perfectamente consciente de que no creo que vaya a volver a las cifras de casi 100 posts que alcanzó en su momento más álgido, hace más de 10 años. La mayor parte de ellas han sido dedicadas al análisis de algunos videojuegos que he jugado (15) y libros que he leído (6).

Haciendo balance de los propósitos del año 2018, veo que, en cuanto al enfoque del blog, sólo he fallado en lo de los viajes. Este año, y también en 2017, hemos conocido algunos destinos nuevos, como Lisboa, Lanzarote o Berlín, pero no los he comentado por aquí. Fotos sí que tengo para compartir, pero también me he dado cuenta de que no las he subido a Flickr. Y no creo que lo haga, ya que me suena que el servicio volvió a restringir el número de fotos para los usuarios que no somos de pago. Igual debería buscar alguna otra alternativa gratuita y mover ahí todas las fotos que quiero compartir públicamente.

Este año he eliminado la versión para Facebook Instant Articles, implementada el año anterior, por los motivos que comenté en mayo. Por esos mismos motivos no tengo claro que merezca la pena gastar tiempo en una versión para AMP. También he eliminado la publicidad del blog. Y, si este año consigo sacar tiempo para ello, también me gustaría sustituir el buscador de Google por uno propio. Siguiendo ese camino, sólo restarían el servicio de analítica (Google Analyitics) y el de comentarios (Disqus) como servicios de terceros.

Como propósito para el próximo año, me gustaría desengancharme un poco de las redes sociales, en especial de Twitter. Ser más proactivo y menos reactivo. Estar constantemente pendiente de las novedades supone una fuente de frustración para alguien como yo, con una innata curiosidad por aprender, ya que es imposible estar al tanto de todo lo que se cuece y ya no digamos dedicarle el tiempo suficiente para rascar un poco más allá de la superficie.

En cualquier caso, todo esto que he comentado hasta ahora tiene una importancia menor comparado con el reto que se presenta este próximo año, que va a ser el más importante al que nos hemos enfrentado en nuestras vidas.

¡Feliz Navidad y próspero 2019! Y muchas gracias por seguir ahí.