Dicen por ahí que no hay dos sin tres. Pues bien, el fin de semana pasado tuve ocasión de ir, por tercera vez consecutiva, a ver un partido del Estudiantes en casa, esta vez enfrentándose al Unicaja (o, como le gusta más a sus seguidores, el C.B.Málaga).

Esta ocasión no se me olvidó la tarjeta de memoria de la cámara (ya llevo siempre una en la bolsa), y aproveché para tirar algunas fotos. La verdad es que, entre lo malo que soy con las fotos, la poca luz que había y lo lejos que estaba, tampoco salió nada del otro mundo, pero bueno, aquí las dejo por si a alguien le interesaran.

Yo me planteaba el partido como una clara derrota. Pero al final dolió más de lo esperado ya que, tras prácticamente 39 minutos yendo por encima en el marcador, el acierto desde la línea de 3 de los aleros malagueños, junto con la terrible empanada mental de los bases estudiantiles, incapaces de llevar la bola al otro campo, y la incomprensible decisión de Luis Casimiro de sentar a Jasen (como siempre y, de largo, el jugador con más garra del equipo), se tiró a la basura el encuentro. Este año va a tocar sufrir otra vez, y ya veremos si no acaba mal la temporada, con el equipo descendido de categoría.

Como colofón a un día "deportivo", que comenzó bien temprano, a las nueve de la mañana, con nuestro partido semanal de la liga de fútbol 7, por la tarde-noche fui a ver al Atleti ganar 4-1 al Racing de Santander y, no puedo dejar de decirlo, pasar frío hasta decir basta. Ahí no me llevé la cámara de fotos.