domingo, 29 de marzo de 2015

Medio Maratón Villa de Madrid 2015

Segundo año consecutivo que participo en el Medio Maratón Villa de Madrid. En esta ocasión, el objetivo era hacerlo mejor que el año anterior. Y, ya de paso, probar sensaciones para el siguiente reto: participar en una maratón.

Este año la prueba ha sido a finales de marzo, con el pequeño inconveniente de que ha coincidido con el cambio de hora. Con lo cual, o eres previsor y te acuestas antes o descansas una hora menos. En mi caso ha sido lo segundo, ya que ayer estábamos invitados a un cumpleaños. La salida se ha dado a las 9.05 h y, casi un cuarto de hora después, estaba pasando bajo el arco de salida. La participación en esta prueba es bastante alta, sobrepasando los 20.000 corredores, y eso hace que, tanto la salida como los primeros metros, sean un poco lentos hasta que el personal se va ubicando.

El tiempo ha cambiado radicalmente estos últimos días, y la mañana se ha presentado soleada y con una temperatura muy agradable. Eso ha ayudado, para empezar, a no pasar mucho frío durante la espera previa a la salida.

En la primera parte de la prueba, que es de subida, la idea era no forzar el ritmo. Pero cada vez que miraba el pulsómetro no dejaba de sorprenderme: iba más rápido de lo que pensaba. Supongo que los entrenamientos de las últimas semanas han servido para algo. También ir arropado por tanta gente.

En la segunda parte, a partir del kilómetro 10, tras echar mano del ya manido gel de glucosa y de casi atragantarme con el agua, la cosa no pintaba mal. No recordaba la subida de Diego de León, aunque no la he solventado del todo mal (regulando un poco, eso sí). Pero no sé qué me ha ocurrido en el kilómetro 18 que se me ha acabado la "gasolina" de golpe, y eso que es una zona llana, preludio de la subida por Alfonso XII. El caso es que ha tocado sufrir durante esos tres últimos kilómetros, sobre todo hasta entrar en el Parque del Retiro. Ahí, con un perfil llano, la meta al fondo y rodeado de gente animando, la verdad es que sacas fuerzas de donde no las tienes.


El tiempo final oficial ha sido de 1h51'28", se ve que gracias a la renta conseguida durante los primeros 15 kilómetros, y debería estar muy contento por ello. Sin embargo, yo soy como soy, y me queda un pequeño resquemor porque, tal y como se estaba desarrollando la prueba, podría haberme acercado mucho a la marca de 1h50'. Tampoco estoy seguro de haber hecho algo mal o, simplemente, que todavía no estoy preparado para ir tan rápido. Reconozco también que, a lo largo de todo el recorrido y, principalmente en esos últimos kilómetros, ver a (bastante) gente siendo atendida por los médicos te hace ser especialmente cauto. Es mejor terminar más tarde que no hacerlo.

En cualquier caso, sí que creo que el cambio de dinámica de entrenamiento de las últimas semanas, en las que alterno tiradas cortas y rápidas con otras más "lentas" y largas, ha sido para bien.

Como resumen de las sensaciones de cara a una posible maratón, esta vez el gemelo izquierdo me ha respetado, pero he acabado con dolor de rodilla (derecha) y el segundo dedo del pie izquierdo también un poco tocado. Lo de la rodilla puede ser porque tengo molestias en el tobillo de esa pierna, e inconscientemente corro en mala postura. Lo del dedo habrá que revisarlo por si tengo que cambiar de calzado.

Para finalizar, destacar el genial masaje de recuperación con que me ha obsequiado mi santa esposa, que espero que me ayude a poder ir mañana al trabajo en las mejores condiciones posibles. Aunque las piernas sólo las necesito para llegar. Una vez allí, me paso el día sentado.

lunes, 23 de marzo de 2015

Juegos: Batman Arkham Asylum (XBox 360)

No soy yo un gran fan de los comics. De pequeño sí que leía lo que por aquí se llamaban tebeos; los clásicos personajes de Ibáñez, Escobar y compañía. Como mucho, saliéndome de la tradición patria, Asterix y Tintín, pero poco más. Creo que nunca he leído un comic de súper héroes. Pero sí que los he seguido, tanto en la gran pantalla como en la más pequeña y pixelada.

De siempre el que más me llamaba la atención fue Batman. Quizás debido al juego de Jon Ritman para Spectrum. O al resto de entregas que publicó Ocean: Batman The Caped Crusader y Batman The Movie. También me gustó mucho el título de Sun Soft para Gameboy (genial apartado musical).



Después, un vacío de casi 20 años hasta que llegamos a este Batman Arkham Asylum. No recuerdo exactamente cuándo compré este juego. Sí sé que lo hice a un precio barato (10 euros) y que ya llevaba unos cuántos años en la estantería, a la espera de ser jugado. Y ahora le ha llegado el turno.

El argumento, como suele ocurrir en estos casos, es poco más que una excusa. No sé si se basa en alguna aventura editada en comic. Si entrar en demasiados detalles, la aventura comienza con Batman acompañando al Joker a su encierro en el manicomio de Arkham, y pronto veremos que todo forma parte de una trama urdida por el villano para acabar con el murciélago.

La sensación que me da al enfrentarme al juego es que es un compendio de mecánicas que ya he visto anteriormente (algunas de ellas en juegos posteriores a éste), pero que están muy bien combinadas para dar forma a un título muy notable. Y, seré yo que estoy muy influenciado, pero me recuerda mucho a ciertos planteamientos de la saga Zelda.

El manicomio de Arkham consta de un entorno central "abierto" rodeado por varios edificios. Algo así como la pradera de Hyrule y las diferentes mazmorras. De primeras no podremos acceder a todas las zonas, pero según vayamos evolucionando nuestro personaje, esto es, consiguiendo nuevas armas y herramientas, podremos acceder a nuevas rutas y lugares. Una de las herramientas sirve para "hackear" cerraduras, con una mecánica usando los sticks analógicos que me recuerda a lo ya visto en títulos como Splinter Cell. Otra de ellas es un gancho que permite ser lanzado a distancia y apartar obstáculos (en forma de paredes, rejillas y otros objetos).

Las peleas se basan en los contraataques. No sé si el primero fue Prince of Persia, pero es un esquema que se repite en muchos títulos. De los que yo he jugado últimamente, por supuesto, Assassin's Creed. Aunque en este caso, si bien los enemigos tampoco demuestran demasiada inteligencia, algunos de ellos van bien armados con ametralladoras, y Batman no es inmortal. En algunos otros casos, alertar a los malos hará que el psicópata del Joker o alguno de sus socios asesine a un inocente. Quiero decir con esto que, en ciertas situaciones, tendremos que pararnos a estudiar la escena y elaborar una pequeña estrategia antes de pasar a la acción. No es cuestión de lanzarse a la pelea sin pensar.

También disponemos de un "modo detective" en el que podremos escrutar la posición de nuestros enemigos a través de las paredes. También aparecerán marcados objetos de interés, como repisas a las que encaramarse o pistas que seguir. Esto lo hemos visto en otros títulos, en este caso posteriores, como Tomb Raider 2012 o Assassin's Creed IV Black Flag (peor resuelto estéticamente en este último, es justo decir). El problema es que, si nos descuidamos, pasaremos demasiado tiempo inmersos en este modo detective, con lo que la experiencia gráfica se desluce un poco. Esto ocurría también en los juegos de la saga Splinter Cell, done nos pasábamos gran parte del desarrollo con las gafas de visión nocturna puestas, contemplando nuestro entorno en tonos verdes.

Durante la historia, especialmente cuando nos enfrentemos al Espantapájaros, protagonizaremos algunas escenas entre lo onírico y la intoxicación por sustancias estupefacientes, que me han traído a la memoria algunos momentos del clásico (por antiguo) Max Payne.

Por supuesto, el juego tiene su componente de recolección de objetos, muchos de ellos combinados con ciertas dosis de plataformeo o de descubrimiento de localizaciones ocultas. No ayudan a la consecución de nuestros objetivos primarios, pero sí que nos permitirán evolucionar nuestras capacidades de ataque y defensa. Lo cual, al final, hará que completar la aventura sea un poco más sencillo.

En cualquier caso, es uno de los juegos más entretenidos que he tenido la oportunidad de disfrutar últimamente. Sobre todo porque supone cierto reto, no basta con ir avanzando sin más, y todo esto sin haber llegado a probar el modo de dificultad más complicado. También me gustaría destacar el doblaje. Aparte de estar bien realizado, la voz de Batman, Claudio Serrano, es la misma que en las películas de la trilogía de Nolan, lo cual ayuda a la identificación del personaje.

He de añadir, muy a mi pesar, una nota final que empaña un poco el buen sabor de boca que me ha dejado el juego. Creo que es la primera vez que me ocurre algo así, al menos desde los tiempos de las tarjetas de memoria. En mi primera partida, tras vencer a Hiedra Venenosa y dejar de jugar, al día siguiente, cuando fui a retomar el juego, me encontré la desagradable sorpresa de que todo mi progreso había desaparecido. Pensando que me debía quedar poco para llegar al final, tenía dos opciones: o mandar el juego a paseo o empezar de nuevo. Por respeto a Batman elegí la segunda opción, pero he de reconocer que experimenté una gran tentación de inclinarme por la primera. Afortunadamente, el juego permite saltar la mayoría de diálogos y escenas cinemáticas. El fallo que encontré fue que, intentando ser algo más conservador, tenemos cuatro ranuras disponibles para guardar la partida, pero no se puede hacer copia de seguridad de una de ellas en alguna otra que quede libre.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Juegos: Captain Toad Treasure Tracker (WiiU)

Resulta que Toad protagoniza un minijuego en Super Mario 3D World. Un minijuego que consiste en recoger todas las estrellas de un escenario cúbico tridimensional con un personaje que no puede saltar. Ese es el germen de Captain Toad Treasure Tracker. Que me perdonen si esto ya había ocurrido anteriormente en el mundo de los videojuegos, pero parece que estas cosas sólo las puede hacer Nintendo. Y, encima, les salen bien.

Les salen bien porque Nintendo no se ha limitado a coger la idea, añadir niveles al tuntún y recoger los euros de sus fieles seguidores. Para empezar, se entiende que es un juego "menor", con un tiempo de desarrollo más corto de lo que se estila para los denominados "triple A". Y eso lo vemos reflejado en un precio reducido de lanzamiento. Precio, eso sí, que probablemente no bajará mucho con el paso del tiempo, como ocurre con la gran mayoría de títulos del catálogo first party de Nintendo.


Por otro lado, el objetivo del juego es el que es; nada de engordarlo artificialmente. El concepto y la mecánica son las que se gestaron en el minijuego de 3D World. En un mundo 3D muy reducido, y cuyo punto de vista (casi siempre) en tercera persona podremos mover (casi) en cualquier ángulo, que prácticamente cabe entero en la pantalla, partiremos de un punto A y tendremos que llegar hasta la estrella en un punto B. Además, opcionalmente, en cada pantalla podremos recoger tres gemas, así como completar un reto "secreto" (que lo es hasta que completemos el nivel por primera vez). Ya hemos comentado que Toad no puede saltar, ya que le pesa demasiado la mochila que lleva a cuestas. Pero tiene algunas otras habilidades, como subir por escaleras, disparar unos nabos que puede recolectar del propio escenario, o incluso coger un pico e ir rompiendo paredes al son de la música de Donkey Kong arcade cuando cogíamos el martillo.

Pero el equipo de desarrollo se ha preocupado de darle unas cuantas vueltas de tuerca. Algunos elementos del escenario se pueden mover tocando la pantalla de mando, o bien soplando. Encontraremos las típicas fases de los juegos de Super Mario en las que nos enfrentaremos a un enemigo final. ¿Cómo, si no puede saltar y apenas disparar? Pues os invito a que lo experimentéis, porque son de lo más creativo.

Se puede decir que no es un título hecho sólo para hacer caja, lo que lógicamente es el objetivo de todos los juegos. Se nota que lo han mimado hasta el detalle. Y además ofrecen contenido adicional "gratis". Niveles extra tanto si tienes Super Mario 3D World como si adquieres el Amiibo de Toad (que creo que todavía no está a la venta). Vale, en este último caso no es gratis.

Entonces, ¿estamos ante el juego del año? Pues no, tiene sus virtudes, pero también sus defectos. Para empezar, la duración global si lo exprimimos al 100% no está mal (a mí todavía me queda). Pero tras un par de horas de juego que, como te descuides, consumirás en la primera partida, ya has visto los títulos de crédito. Y eso asusta, porque es un juego más barato de lo habitual, pero no dejan de ser 30 euros. Seguimos con que los puzzles son bastante accesibles. Conseguir el 100% no es un paseo, pero tampoco imposible. Y, por último, una vez desvelados sus secretos, se me antoja complicado que apetezca volver a jugar. Aunque, en mi caso, y dada la cantidad de juegos que tengo pendientes, tampoco es un problema.

En resumen, creo que es un imprescindible del catálogo de WiiU, por cómo es la mecánica de juego y porque no encontraremos nada igual en otra plataforma. Y, además, a un precio un poco más accesible de lo habitual.

martes, 24 de febrero de 2015

Juegos: Assassin's Creed IV Black Flag (XBox 360)

Tendría que revisarlo pero, deportivos aparte, es posible que Assassin's Creed sea la saga de la que tengo más títulos, siendo todos de la misma consola (XBox 360, aunque esto lo matizaré más tarde). Estaba revisando el archivo del blog, porque no recordaba haber escrito sobre ninguno de ellos. La memoria me ha traicionado: sí que hay un par de entradas, sobre la demo de Assassin's Creed Revelations y, una bastante reciente, sobre Assassin's Creed III.

No es Black Flag el último título para esta generación. Simultáneamente al fallido (y durante largoa tiempo deseado por mí) Assassin's Creed Unity, se lanzó Rogue, se entiende que para amortizar un poco más la franquicia y aprovechar el tirón y las ganas de asesinos para aquellos que no hemos dado el salto a las nuevas consolas. Sin embargo, sí que es probable que sea un punto y aparte para mí (nuevamente tendré también que matizarlo), así que aprovecharé este post para hacer balance. Pero, primero, voy con el IV.


Ya venía escamado de la entrega anterior, pero me habían hablado mejor de esta y había que darle una oportunidad. Y el juego no está mal, pero no es lo que yo espero de un Assassin's Creed. Los piratas tienen su punto, pero la historia no me ha enganchado y las batallas navales tampoco. Además, aunque el juego no es para nada difícil, sí que es casi imprescindible (que no obligatorio) mejorar tu barco para poder superar cierta misión. Lo cual te obliga a "recolectar", ir de acá para allá buscando bronca con otros barcos para abordarlos, rapiñar su oro y sus mercancías y poder así comprar mejoras para el Jackdaw, que así se llama nuestro barco, el de Edward Kenway. Odio que me obliguen a hacer tareas repetitivas y tan poco motivadoras sólo para poder avanzar en la historia. Y por historia me refiero a la que transcurre en el Caribe del siglo XVIII, que la parte contextualizada temporalmente en la actualidad no llega ni a relato corto. O yo no le veo la gracia o no sé qué sentido tiene. Podrían dejarla ahí sin más.

Gráficamente es muy bonito, aunque en el aspecto interacción de personajes la cosa cambia, no está tan bien como los primeros, o igual es que mi memoria está edulcorando los recuerdos. El sonido también es de notable, canciones de piratas incluidas, todo un detalle que te arranca una sonrisa mientras vas surcando los mares en busca de fortuna.

Por cierto, que entre los borradores de este blog he encontrado una entrada sobre Assassin's Creed (la primera entrega), fechado en diciembre de 2009. Apenas un par de párrafos en los que comentaba que el juego había sido una decepción, principalmente porque los medios y la propia Ubi Soft ya se habían encargado de poner las expectativas por las nubes, y eso no es bueno.

Pensemos que el juego fue lanzado en 2007, aunque llevarían probablemente desde 2005 dando la matraca con él. Yo compré la PS3 en 2008 y este juego cuando ya lo liquidaban en 2009. Sin embargo, problemas de expectativas al margen, me gustó lo suficiente como para tener ganas de más. A ver, el juego era un Prince Of Persia con templarios y para "next-gen". Como para no gustar. Así que compré el siguiente en cuanto se puso a un precio razonable, lo cual debió de suceder allá por 2010 (gracias play.com por guardarme el histórico de compras). El problema es que no me lo enviaron para PS3, que era la versión que yo había adquirido, sino para XBox360. Y no lo descambié, ahí se quedó, a la espera de tener la consola. Lo que, si mal no recuerdo, ocurrió allá por febrero de 2011. A partir de ahí toda la saga ha ido en la consola de Microsoft. Incluso el primero, vendí la versión de PS3 para comprarme la de XBox. Es por ello que no dispongo de las estadísticas de juego (tampoco sé si el propio título las incorporaba), y es probable que lo rejuegue.

¿Por qué iba a hacer esto último, si he acabado un poco cansado de Assassins? Por completismo, podría ser, pero también por recuperar las sensaciones de la mecánica original. Recordemos lo que he dicho antes: "Prince Of Persia con templarios". Sí, y con toques de Splinter Cell. ¡Ambos son parte de mis juegos favoritos! En este primer Assassin's, las plataformas y el sigilo son parte importante de la acción. Vamos, que son el juego. Una mecánica que se fue perdiendo  ("casualizando", como dicen por ahí) en favor de introducir otros elementos de mundo abierto, de rol y de "recolección".

En su momento fue un bajonazo ver vídeos de templarios y, nada más empezar, encontrarte con el patán de Desmond y ver que todo es una simulación. Pero el juego mola. Y la saga, es cierto que añadió algunos elementos interesantes, y la historia en Italia era muy buena, pero se cargaron la esencia. Y Desmond, su historieta, siguió apestando.


A continuación detallo el porcentaje de progreso y el número de horas que he echado a cada entrega. No está mal:

  • AC II - 79,57% (24'5 horas)
  • AC II Brotherhood - 46,04% (13 horas)
  • AC II Revelations - 58,69% (12 horas)
  • AC III - 37%  (15 horas)
  • AC IV - 62% (25 horas)

Me llaman la atención varias cosas. Primero, la relación entre porcentaje y horas se rompe totalmente en AC III y, salvo que el juego no me gustó nada, tampoco sé el motivo exacto. Otro tema curioso es que los recordaba más o menos iguales en cuanto a duración, pero está claro que no es así. Es más, casi podría jurar que el III se me hizo más largo que todos los demás.

Diréis que soy masoca, son muchas horas invertidas en una saga que, a cada entrega, me va decepcionando. Y que todavía me plantee rejugar al primero. Pues sí, es posible que haya algo de eso.

Y, ahora que no me lee nadie, soy consciente de que compraré el Rogue cuando baje de precio y lo jugaré. El Unity (y la PS4), de momento, me los ahorro.

domingo, 8 de febrero de 2015

Juegos: PES 2015 (PS3)

Vaya temporada de sequía tenemos en el blog. Tanto que creo que es la primera vez que no ha habido ningún post en el mes de enero. Mi intención no es, a estas alturas, batir un récord de publicaciones anuales. Pero, al menos, no tenerlo tan abandonado.

En fin, al turrón. Hoy vamos a hablar de Pro Evolution Soccer. No es la primera vez que hablo de este juego aquí. Ni será la última, me temo. Me gusta el fútbol, para qué negarlo. Me gusta verlo (cada vez menos) y, sobre todo, practicarlo. Mientras el físico, las rodillas y los tobillos, me lo permitan, seguiré haciéndolo. Pero también me gusta el fútbol "virtual". Desde los tiempos del Spectrum, con Match Day y Match Day 2. El Amiga, con Kick Off y Sensible Soccer (y las expansiones de ambos). En las recreativas, con Tehkan World Cup, Euro League (el hack no oficial de Tecmo World Cup '90) y, especialmente, con Kick And Run. De este último quería hacer una conversión para Spectrum cuando era pequeño y algún día me gustaría hacer algo con/basado en él. Vale, lo reconozco, en la época del PC también jugaba al FIFA, tanto al primero (isométrico) como al memorable FIFA 98, con el que estrené mi flamante Pentium II.

Pero fue con la Playstation con la que descubrí PES. No es una saga que nació en esa consola, ni fue mi primer juego de fútbol ahí (empecé con el FIFA). Pero sí que fue un amor a primera vista. Por cómo planteaba los controles y el ritmo de los partidos. Por cómo se podían diferenciar los jugadores según sus características y (ligeramente) por su apariencia. Y también resultaba cómica la falta de licencias y cómo se suplía con imaginación a la hora de nombrar a los jugadores. Asunto este último en el que tampoco inventaron nada, siendo sinceros.

La saga conoció sus días de gloria en Playstation 2. Prueba de ello es que fue PES 3 el primer juego que compré para aquella consola, pagando religiosamente los 60 eurazos, y volví a repetir con PES 6. El salto a la siguiente generación, dejando a un lado las versiones de Wii, que tenían su punto por aquello de los diferentes controles, fue un desastre. Si bien me regalaron PES 2011 y, desde entonces, he comprado todas las entregas, sólo PES 2013 (la última que compré en formato físico) y PES 2015 se salvan de la quema. Y más este último, por el precio (20 euros) y por la calidad que vuelve a atesorar. A mí, por lo menos, me ha conquistado.


Antes de escribir este post he rejugado a todos desde PES 2011 y, la verdad, se nota bastante la evolución (en algunos casos para mal). Lo cual no hace sino demostrar el efecto suavizador que tiene nuestra memoria. Por cierto, tuve suerte de jugar un último partido online a PES 2013 justo antes de que cerrasen los servidores. Este es otro de los problemas de las sagas anuales y su juego online, pero no vamos a profundizar aquí.

Por cierto, hago aquí un inciso para recordar el comentario que hice en su día de PES 2014, en el que citaba que el juego parecía inacabado, algo que resultó ser cierto. Y, aunque la Liga Master Online fue todo un descubrimiento, al final acabé abandonándolo por malo.

Centrándonos por fin en el título que nos ocupa, las opciones que ofrece son las ya clásicas en la saga. Por enumerarlas, porque no las he probado todas, son: "Partido Sencillo" (off y online), "Divisiones en Línea", "Juego en equipo", "Campeonato en línea", "Champions", "Europa League", "Copa Libertadores" y demás competiciones, "myClub", "Liga Master", "Ser Una Leyenda" y "Entrenamiento".

Antes de detallar brevemente los modos de juego quería comentar que, también como novedad en esta entrega (al menos no lo recuerdo de otras, y desconozco si se hace en otros juegos), el rendimiento de los jugadores se va actualizando semanalmente según lo que acontezca en la "vida real". Interesante.

Al modo que más horas le estoy echando, con gran diferencia, es a las "Divisiones en Línea". Empezamos en la División 10, consistiendo cada temporada de 10 partidos. En cada partido podremos escoger el equipo con el que queramos jugar y, según nuestra decisión y la calidad del equipo, sumaremos más o menos puntos por las victorias y los empates. Ahora mismo no estoy seguro si la puntuación tras el partido dependerá también de la entidad del rival, pero creo que no.

En cada división hay dos barreras de puntos: superar la primera nos permite mantenernos en la división una temporada más, mientras que la segunda nos permite ascender a la siguiente división. Si no llegamos ni a la primera barrera, lógicamente, descenderemos. Como podréis imaginar, en cada división los límites estarán más altos.

"Juego en equipo" también está curioso. Es un modo de juego online en el que, en cada partido, pueden participar hasta 22 jugadores, cada uno tomando el control de un único jugador de cada equipo. La verdad, he de reconocer que, después de años jugando manejando a todo el equipo, se juega bastante diferente, pero tiene su punto. Aquí podemos elegir si la cámara sigue al balón o nos sigue a nosotros.

Esta modalidad de juego enlaza directamente con el modo "Ser Una Leyenda". Aquí tomaremos el papel de un único jugador, con unas habilidades, una apariencia y una posición de juego que elegiremos al principio de la partida, y cuya trayectoria iremos siguiendo a lo largo de diferentes temporadas y diferentes equipos.

Los modos "myClub" y "Liga Master" todavía no los he catado. El entrenamiento sí; aunque la mecánica es la ya clásica de la franquicia, algunas cosas han cambiado, y es importante familiarizarse con ellas.

Y aquí quería yo llegar a hablar de un concepto muy importante para llegar a ser alguien en este juego: las mecánicas y cómo interiorizarlas. Como ocurre en el deporte, y en otros aspectos de la vida, un buen jugador es aquél que reacciona de manera instintiva ante las situaciones que se plantean. Cuántas veces habremos escuchado que "tal equipo juega de memoria", y cuando lo hacen, es bastante complicado ganarles. Tienen tan asumidas las mecánicas, las reglas y las situaciones que, si además el físico les responde, es muy difícil ganarles.

Pues aquí ocurre lo mismo. Uno puede pensar que es buen jugador de PES porque siempre gana a sus amigos, pero luego llega a jugar online y se pega un baño de realidad. Por ahí hay gente muy buena, gente que, además de talento, le echa muchas horas. Y en mi caso, llevo tantos años jugando a Pro Evolution que quizás por eso me cuesta adaptarme a otras sagas como FIFA, donde la base del juego es diferente. Pero nunca me he preocupado en profundizar, más allá de las habilidades básicas como pasar al primer toque, centrar al hueco, hacer paredes y poco más.

Pensemos en el ajedrez. El principio de las partidas siempre se acomete tirando de manual: frente a una situación concreta (una apertura), uno aplica una táctica "predefinida", que se puede estudiar en los libros. Hasta que uno de los dos contendientes comete un error o aplica una táctica que el otro no sabe contrarrestar. En ese momento es cuando la partida se sale del estándar, aunque sea mínimamente, y eso es lo que hace que no haya dos partidas iguales. Pues en este juego podría decirse lo mismo: si practicamos suficientes entrenamientos e interiorizamos las diferentes variantes que el juego nos ofrece (no sólo de control, sino también tácticas), será la única manera de que consigamos mejorar.

En cualquier caso, siendo yo un jugador mediocre, he de decir que el juego me transmite casi las mismas sensaciones que la práctica física del fútbol: palizas abrumadoras (a favor y en contra), remontadas épicas, empates a cero soporíferos y hasta rivales que se enfadan y se llevan el balón (se desconectan).

Si te gusta el fútbol, creo que te gustará PES 2015.

Imagen portada descargada de http://www.jvconsole.com/.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

I San Silvestre del Jarama (2014)

Este año lo hemos vuelto a despedir corriendo, pero hemos sido infieles a la tradicional San Silvestre Vallecana. Estuvimos buscando alguna alternativa que fuera más barata y que, celebrándose el día 31 de diciembre, tuviera un horario algo más compatible con la posterior cena, y así ahorrarnos algunas prisas. Al final nos decidimos por la I San Silvestre del Jarama, que no es que haya resultado mucho más económica, pero lo de correr en un circuito permanente de automóviles también tiene su cosa.

La carrera ha dado comienzo a las 13.30 h y ha consistido en dar un par de vueltas al mítico circuito, para completar un total de 7.700m, que nosotros hemos cubierto en un tiempo de 49'06" (a falta de comprobar el tiempo en la web oficial). Para nada es la mejor marca mundial, ya sabéis que el objetivo cuando voy con mi mujer es acabar la carrera, y así ha sido.

Una fría y soleada mañana para despedir 2014 en la que no había mal ambiente, pero nada comparable al que habrá en Vallecas en estos momentos. Nos ha parecido oír que éramos unos 1.000 corredores. De hecho, hace unos días me llegó un correo con una oferta de inscripción a la carrera con un precio más barato de lo que nos costó. Se ve que no han cubierto todo el cupo.

El trazado no es demasiado exigente. Tiene un par de cuestas, antes de las curvas Pegaso y Monza, y el resto del recorrido es llano o cuesta abajo. El ganador nos ha doblado justo cuando completábamos la primera vuelta; le hemos visto pasar corriendo como un gamo a nuestra izquierda, precedido de un coche eléctrico que marcaba la cabeza de carrera.

Una experiencia diferente que no sé si repetiremos el próximo año. Ya se verá. La verdad es que recorrer el trazado a pie es muy diferente a haberlo hecho previamente en coche, lo cual no deja de ser una obviedad pero resulta interesante poder experimentarlo.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Diez años de blog

Parece que últimamente estoy más nostálgico que otra cosa. Será la edad. La edad y el entorno cultural, porque estamos en una etapa en la que se están celebrando continuamente 25º y 30º aniversarios de eventos y lanzamientos que marcaron la infancia y la juventud de mi generación. El caso es que, la pasada semana (y yo sin darme cuenta), este blog ha cumplido diez años de vida, que se dice pronto.


Ahora todo el mundo tiene un blog. De hecho, casi diría que tener un blog está algo anticuado. Ahora lo que está de moda es Medium, además de las ya clásicas redes sociales: Twitter, Facebook, Google + , Instagram, Pinterest, Tumblr...

Sin embargo, hace diez años, la mayoría de esos sitios no existían. La plataforma de blogs por excelencia, WordPress, apenas tenía un añito de vida. Blogger, la plataforma en la que está alojado este blog, es un poco más antigua, de 1999, y también hace poco más de diez años que fue comprada por Google. La verdad es que, desde entonces, apenas ha evolucionado. Algunas veces me dan ganas de montar por mi cuenta un WordPress un otra plataforma, pero me da algo de pereza, además de que sospecho de que, por estar en Blogger, los posts están mejor posicionados. No es que me importe demasiado, y más teniendo en cuenta que no hay nada de publicidad ni gano dinero con esto, pero a nadie le amarga un dulce.

No recuerdo exactamente cómo fue el tema. Creo que fue Pablo Suau el que abrió su blog, ya extinto y, a continuación, fuimos el resto: PedreteMiguel y Santi. Estos tienen sus respectivos blogs todavía más abandonados que yo, que ya es decir.

Estos años me han dado para publicar 469 entradas (ésta hace la 470), si bien es notable que el ritmo de publicación ha descendido en los últimos tiempos. Ahora hay más facilidad para compartir pensamientos rápidos (por Twitter), y es más raro que me siente delante del ordenador a escribir. Se puede decir que últimamente, además de estas entradas "nostálgicas", me limito a hacer las crónicas de las carreras populares en que participo, comento los juegos que he terminado, los libros que me he leído (ahora leo muchísimos menos que hace diez años) y poco más.

Al principio de esta "vorágine bloguera" abrí también un par de blogs de temática específica, Arcade At Home, y Programando La Gameboy Advance, que tuvieron una corta vida y que, algún día, me gustaría integrar en este VAPF, haciéndolo bien y redirigiendo los enlaces.

Por cierto, aunque ya lo he comentado alguna vez por aquí. Este blog comenzó llamándose "Vete A Programar Flash" porque, cuando lo abrí, hacía unos pocos meses que había cambiado de rol en el trabajo, pasando de desarrollar backend (PHP) y administrar sistemas (Linux) a programar en Flash. Lo hice por aprender algo nuevo y, sinceramente, porque implicaba una mejora salarial. En esos pocos meses me dio tiempo a conocer Flash lo suficiente como para odiarlo. Fueron pocos meses porque, apenas unos días después de mis primeros posts por aquí, cambié al que es mi actual trabajo, y decidí renombrar el blog sin cambiar las iniciales: "Vete Al Peo, Fede" fue el nuevo nombre.

En este tiempo también ha cambiado de dominio. Al principio estaba alojado en http://falvarez.blogspot.com/, pero hará un par de años que compré el dominio falvarez.es, donde se encuentra actualmente.

Hablando de trabajo, aunque sigo en la misma empresa y, se podría decir que, en el mismo puesto, ha cambiado muchísimo tanto lo que hago como cómo lo hago. Aunque todavía hay algunas de las primigenias líneas de código de 20minutos.es corriendo en los servidores, la plataforma, el lenguaje, las herramientas y los conceptos han evolucionado brutalmente. Echando la vista atrás, por un lado me enorgullece pensar cómo pudimos levantar aquello con tan poco (no es que ahora andemos sobrados precisamente). Por otro lado, me gustaría poder volver atrás para haber cambiado algunas decisiones que tomé entonces (cierto es que con mucha menos información y conocimientos de los que dispongo ahora).

Evolución: en aquella época, aunque mis primeros pinitos instalando distribuciones de Linux databan de muchos años antes, todavía usaba Windows mayoritariamente. En un momento dado dije que, cuando saliera el sucesor de Windows XP, me pasaría definitivamente a Linux. Comencé en el trabajo y, más adelante, lo hice en casa. Desde entonces, no he vuelto a tocar un Windows ni con un palo (bueno, sí, alguna vez), y no lo echo para nada de menos. Tanto es así, que ahora soy un completo inútil en ese sistema operativo. Y, prosiguiendo con la simplificación, hace un par de años que me pasé a Mac en casa. Los años de cacharreo intensivo quedaron atrás.

¿Seguirá este blog activo dentro de diez años? Pues no sé ni dónde estaré yo para entonces, aunque planes no me faltan. Aunque con vernos por aquí dentro de cinco, me conformo. Vayamos poco a poco :)

PD: Imagen de tarta con velas descargada de hogarutil.com

domingo, 16 de noviembre de 2014

Juegos: Tomb Raider [2013] (XBox 360)

Si hiciéramos una lista de los personajes más icónicos de los videojuegos, seguro que Lara Croft estaría en ella. La despampanante arqueóloga ha sido protagonista de una buena cantidad de títulos en diversas plataformas a lo largo de varias generaciones, desde su estreno en 1996 en Sega Saturn (la versión original), Sony Playstation y PC, así como de un par de películas en la gran pantalla.

Sin embargo, y pese a haber tenido los tres primeros capítulos en su versión "Princo" para Playstation, más el original de Saturn, y la remasterización en HD lanzada en PS3, no ha sido hasta ahora que me he puesto a jugar de principio a fin con la señorita Croft. Y ha tenido que ser, precisamente, con el último, lanzado para PS3 y XBox360 (la versión que nos ocupa), que supone un reinicio de la saga. Con el primero de ellos me pasó siempre como en su momento con Metal Gear Solid: lo probaba un ratillo pero nunca me ponía en serio a avanzar.


Antes de empezar, simplemente comentar que es curiosa la retroalimentación que ha habido entre esta saga y Uncharted. Siempre me pareció que Uncharted era una mejora sobre la fórmula clásica de Tomb Raider. Y, ahora, Tomb Raider se "reinicia" tomando como base el ejemplo de Uncharted.

Como siempre, voy a dejar de lado el argumento, ya que prefiero que el posible jugador lo vaya desentrañando por sí mismo, y centrarme más en algunos detalles y, especialmente, las sensaciones que me ha transmitido durante las horas (no demasiadas) que me ha llevado completarlo (al 67%).

El juego es visualmente muy impactante. Sobre todo porque los gráficos no tienen ese "toque plasticoso" que ha caracterizado a la mayoría de títulos de su generación. Si acaso le podemos criticar que la imagen es un poco oscura. Pero, afortunadamente, el brillo se puede graduar desde los parámetros de configuración. El despliegue gráfico se ve perfectamente complementado con una colocación muy inteligente de la cámara, que no se limita a seguirnos por detrás sino que, según la escena y el entorno, se va recolocando para darnos la mejor y la más espectacular perspectiva.

Podríamos decir que la puesta en escena es totalmente cinematográfica. Y eso tiene un pero. Aunque da la sensación de que nos movemos en un "mundo abierto", ya que estamos en una isla cuyo mapa podemos consultar, en realidad la acción es muy pasillera y está muy guionizada. No creo que sea un defecto en sí; el juego me lo ha hecho pasar en grande. Y pienso que es la única manera de conseguir transmitir cierta emoción en algunas situaciones y de que los creadores del juego puedan imponer cierto ritmo en la acción, como si de una película se tratase. Pero sí que es cierto que tenemos una sensación de falsa libertad.

En cuanto a la dificultad, tras haberlo completado en nivel medio he de decir que es muy asequible. Y esto es debido a varios aspectos:
  • La partida se guarda automáticamente en ciertos checkpoints pero, además, cada vez que recogemos un objeto o realizamos una mejora en un campamento. Con lo cual, si nos matan prácticamente volveremos al mismo sitio. Sin llegar al nivel de Prince of Persia, prácticamente no nos obligan a rejugar nada.
  • Lara tiene un "instinto de supervivencia" mediante el cual la interfaz del juego nos marca los elementos importantes, lo cual simplifica la resolución de los (escasos) puzzles que encontraremos.
  • Durante el progreso de la aventura podremos recolectar nuevas armas y mejorar las que ya tenemos. Somos nosotros quienes elegimos las mejoras que iremos aplicando en cada momento, a partir de los puntos de experiencia que vayamos consiguiendo. Debido a ello, si nos centramos en evolucionar nuestro personaje conseguiremos que los combates con los enemigos sean más sencillos, con lo cual la dificultad se desequilibra un poco (a nuestro favor).
También he de comentar que, al menos en mi opinión personal, una vez completado el juego no hay nada que invite a seguir jugando para obtener el 100%, más allá que el ánimo completista de cada uno. Esto es normal cuando el juego se ajusta tanto a un guión, como ya he comentado antes. Y, una vez que acaba la película, poco más hay que hacer.

A modo de resumen rápido, en una frase, este Tomb Raider es uno de los juegos más bonitos y entretenidos (que no desafiante) que he tenido oportunidad de jugar en los últimos años.