miércoles, 6 de agosto de 2014

WiiU. ¡Yo la tengo ya!

Estaba echando cuentas y he tardado 7 años y medio en cambiar de generación de Nintendo. Wii entró en casa allá por diciembre de 2006, y justo hoy acaba de entrar su sucesora, WiiU. Es justo reconocer que ya hace unos meses que tengo la Wii olvidada, sólo encendiéndola ocasionalmente para disfrutar de algún emulador de sus hermanas mayores de 8 y 16 bits. El último juego que acabé fue el Zelda Skyward Sword.

Ya tenía algunos juegos comprados para esta plataforma, y estaba claro que, en un momento u otro, iba a caer. No lo voy a negar, los juegos de Nintendo me gustan. Priman la diversión inmediata, la interacción con otros jugadores (en algunos de los títulos) y, aun habiendo rebajado su dificultad con el paso de los años, siguen suponiendo cierto nivel de reto.

En unos grandes almacenes (no los de la flecha verde, sino otros) había una buena oferta con dos juegos de los imprescindibles de la consola: Super Mario 3D World y Mario Kart 8. Así que no ha habido más remedio que traerla para casa.

Esta vez no he documentado el "unboxing", pero el empaquetado recuerda mucho al de Wii. Dentro de la caja vienen dos compartimentos. En el primero de ellos encontraremos, bien protegidos, la consola y el mando/tablet. En el otro, dos transformadores (uno de ellos para cargar el mando, de eso hablaremos luego), un cable HDMI, las instrucciones, la barra sensora y algunos adaptadores de plástico que imagino que servirán para montar la consola en vertical. Por cierto, que el transformador, sin llegar al tamaño del de Xbox 360, es también bastante grandecito.



Actualizaciones. La lacra de las consolas


Cuando yo era pequeño (y no tan pequeño) una consola era sinónimo de encender y jugar. De hecho, creo que ese fue uno de los principales motivos que me llevó, a finales de los 90, de jugar al ordenador (cosa que llevaba haciendo desde 1985, con la honrosa excepción de la Game Boy) a adquirir una Playstation. Esa inmediatez se perdió en algún momento de la anterior generación. Lo podríamos achacar a la incorporación del almacenamiento masivo (discos duros) o la conexión a Internet, pero XBox posibilitaba ambas cosas no sufría de este problema.

Fue en la época de PS3 y Xbox 360 cuando Sony y Microsoft quisieron convertir sus consolas en "centros de entretenimiento", y todo se pervirtió con el advenimiento de sistemas operativos pesados y lentos en arrancar (lentos en comparación con un arranque inmediato, recordemos), instalaciones, actualizaciones, parches y contenidos descargables, gratuitos y de pago.

Nintendo se salvó en la anterior generación, pero en esta no. Lo primero que hemos tenido que hacer al encender la WiiU, tras emparejar el mando y configurarla, ha sido actualizarla. Y no ha resultado un proceso rápido, sinceramente. Pudo tardar, fácilmente, un par de horas. Me estoy imaginando la cara de un niño que la reciba como regalo de cumpleaños o navideño.



Bueno, asumamos que es el precio que debemos pagar por estar a la última y tener la posibilidad de que las compañías mejoren sus productos. Aunque de eso también se podría discutir largo y tendido. En épocas pretéritas la consola era la que era, y aun así se podía mejorar comprando accesorios o bien gracias a chips incorporados en los propios cartuchos. Y todo eso no estaba reñido con el "encender y jugar". Hemos comprado la consola, la hemos configurado y la hemos actualizado. Ya está.

Pues no, ahora viene lo mismo con los juegos. El primero que quisimos probar fue Nintendo Land, que es la mejor manera de familiarizarse con la consola y el nuevo mando. Insertas el disco, seleccionas el juego en el menú... ¡y actualización que te crió! Y nada de una cosita de unos segundos, entre 15 y 20 minutos de actualización. No sabemos si por lentitud en los servidores o por peso, ya que en la barra de progreso no se informa de nada.


Después de esta travesía por el desierto, ¿todavía tienes ganas de jugar?

Ah, si quieres jugar con alguien, como es nuestro caso, vete sacando los mandos de Wii que tengas por ahí. Esto ha pasado siempre, casi nunca las consolas venían con dos mandos. Pero hubiera sido todo un detalle.

Espero que todo este trasiego de actualizaciones y esperas no sea una constante. Lo iremos viendo durante los próximos días.

El mando/tablet


Al igual que ocurrió con Wii, el mando es, creo, la principal innovación de la consola. En este caso, por describirlo de alguna manera, se trata de un tablet de pantalla resistiva con botones digitales y mandos analógicos a los lados, como los de un mando tradicional.

Habrá que ver cuál es su autonomía, pero lo que no me ha convencido nada es el hecho de tener que disponer de un transformador adicional. ¿No se podría haber ideado alguna solución para cargarlo desde la propia consola? Anoche quedó todo recogido pero el mando no sabíamos dónde dejarlo.

Resumiendo


Creo que WiiU es una consola para usuarios de juegos de Nintendo. Si no lo eres, y viendo el panorama third party, mejor busca otras opciones. Te diría que PS4 o XBox One, pero tampoco convencen. Igual un PC medianamente potente y Steam son más que suficientes. Porque con las consolas, ya se acabó eso de "echar una partidilla rápida". Si acaso con una portátil.

lunes, 2 de junio de 2014

VII Carrera Liberty

Séptima edición de la Carrera Liberty y mi sexta participación.

El objetivo, en esta ocasión, sí que era marcar un buen tiempo, es decir, mi mejor tiempo en la distancia. Podría decir que he estado entrenando para ello, pero en realidad no es así, no he sacado tiempo para planificarme una buena rutina de entrenamientos. Simplemente me lo he planteado a partir de las sensaciones cada vez que bajo a correr. Y son, simplemente, que voy más despacio de lo que voy en realidad.



Para conseguir el objetivo, en esta ocasión la táctica era ir lo más rápido posible durante toda la carrera. Después de haber corrido una media maratón, la distancia se te hace más corta (subjetivamente). Además el recorrido ya lo conozco perfectamente. Sólo iba vigilando el pulsómetro para no "pasarme de vueltas" y, también, tratando de guardar algunas fuerzas para las dos cuestas arriba que te pueden matar la marca, poco después de la mitad del trazado y al final. En ningún momento iba mirando los tiempos, tampoco me quería obsesionar con ello. Yendo rápido, el resultado tendría que llegar por sí solo.

Este año no hacía tanto frío como el pasado, pero sí bastante aire. Como casi no da el sol en toda la carrera, la verdad es que no se pasa calor. Lo que sí que había era bastante "tráfico". Como llegué con el tiempo justo a la salida no me pude colocar todo lo delante que hubiera deseado. Con todo, salí a penas 3 minutos más tarde que los primeros; un suspiro en comparación con lo que se tarda en atravesar la línea de salida en la San Silvestre, por poner un ejemplo.

Por resumir un poco el devenir de la carrera, en los primeros kilómetros de bajada podría haber ido un poco más rápido, pero no podía pasar por encima de la gente. La subida por el Paseo de la Castellana a ritmo, como de costumbre. Llegando a Nuevos Ministerios empecé a reservar un poquito para la cuesta de Concha Espina, que hice sin forzar más de la cuenta, la verdad. Una vez coronado el alto y, nuevamente cuesta abajo, unos cientos de metros para recuperar el resuello y otra vez a recuperar un buen ritmo. La última cuesta fue un poco agónica, ya que iba a 180 ppm y no quería forzar. Eso sí, como no iba mirando el cronómetro, tampoco me podía agobiar por saber si iba a hacer una buena marca o no.

Al final, paré el crono en unos buenos 49'37" (medición oficial, 49'38" según mi reloj). Con este buen tiempo, de momento, damos por finalizada la temporada de carreras hasta después del verano. Ahora toca bicicleta, que ya apetece.

Próximos retos. Tengo claro que el año que viene volveré a la media maratón, intentando mejorar la marca de este año, con la maratón como objetivo en el horizonte. Lo que no tengo tan claro es si quiero seguir intentando mejorar mi marca en los 10 km o me planto donde estoy. Lo pensaré.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Juegos: Super Mario 3D Land

Posiblemente no haya mejor forma de estrenar una consola de Nintendo que con un juego de Mario, aunque parece que últimamente se está perdiendo la costumbre de que el fontanero acompañe a las consolas en su momento del lanzamiento.

Además, en el caso de 3DS, ni siquiera se trata del primer juego de Mario, ya que primero se lanzó la entrega correspondiente de la saga New Super Mario Bros. Como es sabido, esta saga recoge una jugabilidad bidimensional más “clásica”, lo cual parece un poco ir en contra del enfoque de una consola con las letras “3D” tatuadas en su propio nombre.



El caso es que yo voy a estrenar mi consola enfrentándome por enésima vez a Bowser. Esta vez, como comentaba, en un mundo tridimensional. Pero no al estilo de Mario 64 o Mario Galaxy, con un “rellano” central y una serie de mundos a los que acceder, sino más bien a lo Mario World o New Super Mario Bros, con fases lineales en las que tendremos que recoger 3 medallas estrella, que suelen encontrarse ocultas o en lugares de complicado acceso, y castillos con jefes finales. Las medallas estrella nos permitirán desbloquear nuevos niveles, ya que no todos están accesibles desde el primer momento.

Dispondremos, como siempre, de algunos disfraces. En este caso, además de la clásica seta que nos hace convertirnos en Super Mario, dispondremos de la flor, que nos permite disparar bolas de fuego y la cola de mapache (conocida como Mario Tanuki), que nos permite golpear a los enemigos y alargar brevemente nuestros saltos por el aire.

La ambientación de los diferentes mundos es la ya conocida. Y, de hecho, tampoco he encontrado ningún puzzle o situación en la que se explote especialmente el potencial 3D de la consola. Encontraremos también a los ya clásicos enemigos que hemos ido conociendo en anteriores entregas. En resumen, lo importante estriba en ser hábiles a la hora de encadenar saltos para superar los diferentes obstáculos y llegar al final de cada pantalla. Ni siquiera superar a los jefes finales nos supondrá un reto. Además, iremos bien sobrados de vidas, y si nos quedamos sin ellas siempre podremos continuar desde el último punto de salvado.

El apartado técnico es muy correcto sin grandes alardes. Contemplaremos algunas escenas intermedias muy bien trabajadas en cuanto al efecto 3D, y el desarrollo del juego transcurre suavemente, con una buena respuesta a los controles, como no podría ser de otra forma, y una buena ambientación sonora.

Para ver el final del juego, basta con recorrer los 8 mundos y acabar con Bowser en una épica batalla final. He de decir que es bastante sencillo llegar hasta aquí. Pero, en ese caso, no habremos visto todo ni mucho menos, todavía nos quedarán sorpresas por descubrir.

Para que os hagáis una idea, completar el 100% implica (aunque voy a intentar ser lo más discreto posible, no sigáis leyendo si no queréis que os desvele nada, y creed que merece la pena) recibir una valoración de 5 estrellas en nuestra partida grabada. Para conseguirlas necesitaremos: completar todos los niveles (que no son 8, sino 16) con Mario y con Luigi (otra sorpresa que nos ofrece el juego), obteniendo el banderín dorado (colgarnos en lo más alto del mástil) al final de cada uno de ellos, recoger las 303 medallas estrella.

Posiblemente éste sea el primer juego de Mario que exprimo al 100%. Ahora mismo ya tengo una valoración de 4 estrellas y me falta completar todos los niveles con Luigi para terminarlo por completo. Y tampoco se me ha hecho especialmente pesado, ni difícil, todo sea dicho. Además, una vez completado, aún queda el aliciente de completar cada nivel en el menor tiempo posible, pudiendo picarnos con amigos, lo que siempre ayuda.

lunes, 14 de abril de 2014

Consolas: Nintendo 3DS

Han pasado algo más de tres años desde que fui a la presentación de la Nintendo 3DS hasta que ha llegado a casa. Aprovechando un día sin IVA de unos grandes almacenes, el modelo elegido ha sido la 3DS XL negra y gris.


¿Otra consola? Como si no tuviera suficientes juegos para jugar. Esta afirmación, que es una verdad como un templo, me ha hecho replantearme la estrategia a la hora de adquirir juegos, si bien el primero de ellos, The Legend Of Zelda A Link Between Worlds, lo compré antes de tener la consola. De hecho, a día de hoy sólo hay un puñado de juegos del catálogo que me llamen la atención. Pero no voy a ir a por todos de golpe. Hasta que no acabe con uno no iré a por el siguiente. Sólo romperé la regla en caso de que encuentre alguno de ellos a un precio muy reducido, teniendo en cuenta que (casi) todos son de Nintendo y su política no pasa por aplicar descuentos pasado el tiempo. Antes bien, sus juegos suelen mantener el mismo precio de salida durante toda la vida de la consola correspondiente.

Habida cuenta de que, hablando de portátiles nintenderas, vengo de una DS Lite, el cambio de consola se nota, y no me refiero exclusivamente a lo obvio, como la imagen estereoscópica o el control analógico.

Esta consola es más grande y, aunque menos "portátil", se asienta bien en las manos. El acabado es plasticoso, pero a mi juicio sobrio y elegante. No parece un juguete. Recordemos también algunas cochinadas, como que no traiga un cargador incluido. Cargador que a Nintendo le debe costar un puñado de yenes. Argumentan que vale el de la DSi, y así no tienes trastos en casa. Argumento que valdría si le hubieran puesto un maldito conector USB estándar. Y no, el cargador de la DS Lite NO vale.

Una vez encendida, el menú de la consola es bastante más completo. Dispone de algunas aplicaciones preinstaladas en las que todavía no me he molestado demasiado en bucear. Ignoro si aportan funciones interesantes o son una mera curiosidad. Afortunadamente, acceder al juego cuyo cartucho hayamos insertado es (casi) tan sencillo y rápido como siempre.

En la caja vienen unas tarjetas de realidad aumentada que "contienen" personajes de Nintendo que toman vida al ser "capturados" con la consola. Estuve haciendo el tonto con ellas el día que me la compré y, desde entonces, en la caja están. Creo que también viene algún "chorrijuego" más, pero nada que, en mi opinión, merezca la pena dedicarle más que los minutos de la curiosidad inicial.

Por supuesto, y siguiendo las tendencias actuales, Nintendo 3DS ofrece su tienda de juegos online y, por tanto, de títulos disponibles en descarga digital. Trataré de evitarlos en la medida de lo posible, pero ahí está la opción. Para almacenarlos, la consola dispone de una ranura para una tarjeta SD, incluyendo una de 4 GB de capacidad.

Hablando de los juegos y el 3D. El efecto cansa ligeramente, pero los ojos parece que se van acostumbrando. Tras algunas semanas, ya no necesito desactivarlo cuando llevo un rato jugando. Quizás ayude que la pantalla sea más grande que la de la 3DS original. No obstante, tampoco soy de los que se tiran horas y horas (lo hacía cuando era pequeño, pero ahora por suerte o por desgracia no me lo puedo permitir), y rara es la ocasión en la que me aparece el mensaje que Nintendo ha incorporado a sus juegos de un tiempo a esta parte, recordándome que debo descansar un rato.

Otro de los puntos espinosos es la duración de la batería. No he efectuado una medición exacta, más o menos la suelo cargar cada semana. Teniendo en cuenta que juego casi todos los días un ratillo por la noche, no está mal. Es decir, no me resulta incómodo. Hasta ahora no me la he llevado por ahí, ni he necesitado dejar una partida a medias para ponerme a cargarla, así que es todo lo que puedo decir al respecto.

Ya iré hablando de los juegos en particular. Por el momento estoy contento con la compra, ya que ahora tendré acceso a ciertos títulos que me gustan. Y es que, por mucho que digan, al final lo importante de una consola son sus juegos.

domingo, 6 de abril de 2014

Medio Maratón Villa de Madrid 2014

Hoy me he sacado otra espinita que tenía clavada. Esta no era una espinita muy dolorosa pero sí que llevaba mucho tiempo ahí, probablemente más de 10 años. Una época en la que bajar a correr ya era una de mis actividades deportivas, en la que ya me había planteado participar en alguna carrera. Pero todavía eran planes, aun no había concretado nada.

Recuerdo que en 2005, justo después de cambiar de trabajo, conocí a César, el que fuera nuestro comercial de Akamai, y entre reunión y reunión me comentaba que iban a correr ese año la Media Maratón de Madrid. En aquella época me veía muy lejos de poder conseguir ese objetivo. Además, ocurrió algo que me hizo cogerle mucho respeto a esa prueba. Una maldita casualidad. La persona que me sustituyó en Órbital, David Mirasierra, a quien no tuve la ocasión de conocer, falleció súbitamente compitiendo justo en esa prueba.

Años más tarde, en 2008, por fin corrí y acabé mi primera carrera popular. Y es cierto que engancha. A objetivo cumplido, nuevos objetivos por plantearse. Pasé de querer acabar un 10.000 a hacerlo en menos de 50 minutos, cosa que se puede decir que conseguí en la Liberty de 2013 (no hice menos de 50, sino que clavé ese tiempo).

Por tanto, quedaba un reto por cumplir, que era correr y acabar una Media Maratón. Llevo varios años madurando la idea, pero entre la fractura de peroné y algún otro contratiempo, no había encontrado el momento de prepararme y hacerlo. Hasta este año, cuando decidí apuntarme con bastante antelación (en noviembre). No se ha torcido nada desde entonces y el jueves pude pasar a recoger mi camiseta y mi dorsal.


Pese a la cantidad de participantes, más de 20.000 según la organización, la salida no es tan lenta como puede resultar en la San Silvestre Vallecana. A las 09.15 h se dio el pistoletazo de salida y poco antes de las 09.30 h estaba cruzando el arco de salida.


La carrera se me ha hecho menos dura de lo que esperaba, si bien es la primera vez que corro una distancia tan larga. Como el objetivo era terminar, la táctica tenía que ser obligatoriamente conservadora, en especial durante la primera parte, que es casi toda cuesta arriba hasta llegar a Plaza de Castilla, sobre el kilómetro 9.

Al llegar al kilómetro 10 he recordado todas las populares de 10.000 que he acabado y cómo me sentía, solo que hoy todavía me quedaba más de la mitad de distancia por recorrer. A diferencia de otras carreras, hoy sí que he hecho uso tanto del avituallamiento líquido como del gel de glucosa. Y así, pasito a pasito, he llegado a la meta. Haciendo la "vuelta rápida" en el kilómetro 18 (cierto es que era cuesta abajo, pero casi finalizando la carrera). Y con menos cansancio de que esperaba, aunque se va haciendo notar conforme transcurre la tarde.

Lo que sí que he visto en esta ocasión ha sido más gente siendo atendida médicamente, y eso que no hacía calor especialmente, es más, ha sido una mañana muy agradable atmosféricamente hablando. Lo cual me ha hecho ir bastante pendiente del pulsómetro y rebajar el ritmo inmediatamente cuando veía que alcanzaba o superaba las 170 ppm.

Mi cronómetro marcaba un 1h57'35", a un ritmo de 5'30" el kilómetro. La medición oficial final 1h57'27" (5'34" por kilómetro). Lo dicho, muy contento para ser la primera vez.

¿Próximos retos? Volver a hacer un 10km por debajo de 50' y una media maratón por debajo de 1h45'. ¿La maratón? Hoy lo pensaba y creo que no es una cuestión sólo de físico, sino de mente. Ya veremos.

martes, 25 de marzo de 2014

Juegos: Hitman Absolution (XBox 360)

Tenía en el radar este juego desde que Miguel y yo fuimos espectadores de una demostración guiada que la distribuidora ofrecía en el Gamefest de 2011. Hitman es una saga que comenzó en PC en el año 2000. Quizás por eso yo no la conocía más que de oídas. Posteriormente tuvo tres entregas en la pasada (ya casi retro) generación de consolas (la de PS2, XBox, Gamecube y Dreamcast).



Uno de mis juegos favoritos es Splinter Cell, máximo exponente de la acción y el sigilo en tercera persona (con permiso de la saga Metal Gear, a la que cada vez considero más una "fumada" de Kojima y menos un verdadero juego de infiltración). Y parecía, tras presenciar la demo, que este juego iba por estos derroteros.

Así ha pasado el tiempo hasta convertirse en un título que se puede encontrar por unos 10 euros de segunda mano. Miguel lo compró, lo completó, me dio su opinión positiva y me lo prestó. Así que me he puesto con él y me habrá durado unas tres semanas. Creo que es sobradamente conocido que me cuesta mucho prestar juegos (me jacto de ser bastante cuidadoso con mis cosas y he sufrido un par de malas experiencias al respecto). Tampoco me gusta mucho pedirlos prestados y, cuando lo hago, amén de cuidarlos como si fueran míos, no me gusta retenerlos demasiado tiempo. En este caso, además, no será necesario ya que él ha encontrado otra copia en las mismas condiciones, con lo que vamos ambos servidos.

La mecánica del juego, y casi que diría que el argumento y el protagonista, me recuerdan poderosamente a Splinter Cell: Conviction. Por resumir la mecánica sin desvelar la trama, tendremos que movernos de unos lugares a otros, a veces intentando no ser detectados por los enemigos, a veces a tiro limpio y, en ocasiones, tendremos el encargo de acabar con alguien. Contaremos para la tarea con un buen arsenal de armas (propias y recolectadas), así como la capacidad de parapetarnos tras casi cualquier objeto que encontremos el escenario. Incluso podremos disfrazarnos con la ropa de nuestros rivales (o de civiles inocentes que "pasaban por allí").

Como característica especial, dispodremos de una capacidad limitada en el tiempo llamada "instinto" que nos permitirá ejecutar a varias personas "de una sola tirada", detectar objetos interesantes u ocultos, así como despistar a los enemigos y pasar ante ellos como si no nos conocieran.

Desde luego que mis hazañas no han sido tan sigilosas y espectaculares como las de aquella demo. Se notaba que el anfitrión (si mal no recuerdo era un miembro del equipo de desarrollo) se movía como pez en el agua y lo tenían todo coreografiado para impresionar al público. Sí que he logrado completar alguna misión de la manera más sigilosa posible, pero la mayoría de ellas han acabado a tiro limpio. En ese sentido, al no haber escogido un nivel alto de dificultad, ha supuesto poco reto completar el juego. Por cierto, que la duración es correcta, le calculo unas 15 horas a ojo (no las he contabilizado).

He leído algunos comentarios de gente que se queja de que el juego no mantiene la esencia de la saga Hitman. Como decía al principio, yo soy nuevo con estos juegos, así que no puedo valorarlo. En cualquier caso, creo que las sagas están para reinventarse y, en global, este Hitman me ha parecido de lo más entretenido. Además, al haberlo jugado en un nivel de dificultad bajo, quizás más adelante lo vuelva a intentar enfrentándome a un reto mayor. Ya que la gracia de este título creo que está en la jugabilidad en sí misma, no en la ambientación y el argumento.

Ahora la duda es si merece la pena comprar la trilogía reeditada en HD y, sobre todo, si tendré tiempo para dedicarle, teniendo como tengo una montaña de juegos pendientes para innumerables plataformas.

domingo, 16 de marzo de 2014

Cómo transferir un dominio de Internet de un registrador a otro

Reconozco estar viciado por las malas experiencias que uno suele sufrir cuando cambia de un proveedor de servicios a otro (hablo como particular, como empresa las cosas no suelen ir tan mal). Imaginaba que cambiar de registrador de mis dominios en Internet podría llegar a ser tan traumático como cambiar de empresa de telefonía.

No ha sido el caso. El procedimiento es lógico y sencillo, y todos los pasos han sido rápidos y han funcionado correctamente. Ignoro si es siempre así o ha sido pura suerte. Prefiero pensar lo primero, hasta que alguna experiencia negativa me demuestre lo contrario.

Vamos al grano. ¿Por qué transferir un dominio de un registrador a otro? Y, más importante, ¿cómo se hace?

En mi caso, tenía un dominio gestionado por 1&1. Es una empresa de la que no paro de leer comentarios negativos, aunque yo con ellos he de reconocer que no he tenido ningún problema. Recientemente registré otro en DonDominio. Además de tener buenas referencias y un precio competitivo, su panel de control me resulta de lo más amigable. Así que, aprovechando que el primer dominio iba a caducar, pensé en transferirlo para tener los dos gestionados por el mismo proveedor. Estos proveedores son meros intermediarios, ya que los dominios de Internet son gestionados finalmente por entidades oficiales. Pero nosotros no tratamos directamente con ellas. Por eso podemos encontrar diferentes precios a la hora de registrar un mismo dominio.

Respecto a lo que viene a continuación, pido disculpas por mi ignorancia. Jamás me había preocupado hasta ahora en investigar cómo funcionaba este tema, así que partía de algunas premisas erróneas. También aprovecho para indicar que estoy hablando de dominios .es. Entiendo que el resto funcionarán igual.

Pensaba que tendría que esperar a que caducara para poder transferirlo, o bien hacerlo antes de tiempo, perdiendo parte de la cuota abonada. Pero no es así. Puedes solicitar la transferencia cuando quieras, es gratuita y los plazos de caducidad y renovación se mantienen. El único requisito es tener acceso a la dirección de correo electrónico que aparece como contacto administrativo en el registro de dominio. Supongo que, de no ser así, habrá algún mecanismo alternativo que permita la gestión, probablemente de manera más farragosa. También es preferible hacerlo mientras el dominio esté activo ya que, si está caducado, podría ser que los trámites se complicaran un poco.

En mi caso, tras realizar la solicitud (como digo, todo vía Internet), llega un correo de Esnic (o Red.es o dominios.es, no me queda claro cual es el nombre oficial de la entidad estatal gestora de los dominios .es) en el que te piden confirmar la operación. Basta con acceder al enlace que te remiten para autorizarla o denegarla y listo, en unos minutos tienes disponible el dominio en tu nuevo proveedor.

Como veis, el procedimiento es muy simple y rápido de hacer. Lo cual me lleva a una reflexión. Seguro que se os ocurren un montón de trámites que, con las herramientas actuales, deberían ser bien sencillos y que, al contrario, nos suponen muchos quebraderos de cabeza. Como casi siempre, el problema está en no hacer las cosas bien, bien por desconocimiento, bien por pereza, bien por tratar de mantener a un cliente cautivo. Esperemos que, con el tiempo, todos estos trámites que se pueden solucionar de forma telemática vayan mejorando en sus procedimientos para hacernos a todos la vida un poquito más fácil.


jueves, 27 de febrero de 2014

Juegos: Pro Evolution Soccer 2014 (PS3)

Un año más he caído. Diría que es el último pero me arriesgo a quedar como un tonto. Después de probar la demo no tenía claro si debía comprarlo, pero lo pusieron de oferta en la PSN (20€) y decidí darle la oportunidad. Porque siempre apetece echarse un partido rápido. Un partido que, curiosamente, se convierte en dos, tres, cuatro... y al final te lías un buen rato que podrías haber dedicado a otra cosa. pero bueno, es entretenido.



No voy a entrar en detallar las opciones que ofrece el juego, o si tiene más o menos licencias de jugadores, equipos y competiciones. Desde el último PES que tuve en la Playstation 2, sólo juego online.

Es el mismo uso que le he dado a esta edición y la verdad es que, al principio, la experiencia no estaba siendo demasiado enriquecedora. Me explico: la mayoría de la gente, por no decir todo el mundo, escoge siempre los mejores equipos, Real Madrid, Barcelona, Manchester City, Bayern de Munich, etc. Yo siempre elijo al Atlético de Madrid que, aunque no tiene mala puntuación, no es de los punteros. Y, claro, no es lo mismo manejar jugadores que aciertan todos los tiros, pases... que tener jugadores que fallen a veces. Así que los partidos son muy desequilibrados. Para nada divertido.

Estaba a punto de abandonarlo cuando me dio por probar lo que se denomina Liga Master Online. En los míticos Pro Evolution de Playstation, la Liga Master era una competición en la que empezabas con un equipo de jugadores (los archiconocidos Minanda, Castolo y compañía) bastante ramplones que había que ir evolucionando. Por descontado, nada de online, sólo partido tras partido contra la consola.

Aquí es el mismo concepto (también hay fichajes y demás, aunque no me he parado a mirarlo), pero jugando contra otras personas. Lo bueno es que los jugadores que manejas son reguleros, los tuyos y los del contrario, por lo que el choque es más igualado. Y, por tanto, divertido.

Os dejo un nuevo vídeo que he grabado, esta vez con la versión completa del juego. Técnicamente no ha variado mucho respecto a la demo. Se ven incipientes cambios pero también se nota que les ha pillado el toro y el juego tiene pinta de estar inacabado. O, por lo menos, poco pulido.



A modo de reflexión final, tengo mis dudas de que una franquicia de este tipo, con entregas anuales, llegue algún día a ser "perfecta". A la compañía desarrolladora no le interesaría, ya que no tendría nada que "vender" al año siguiente. De esta manera, cada año se centran en una característica concreta, actualizan las plantillas de los equipos, suponiendo que dispongan de presupuesto para pagar las licencias, y tratan de justificar el desembolso de los 60 ó 70€ que suele costar un juego. Ahora bien, por 20 ó 30€, puede llegar a merece la pena, aunque espero que la próxima versión se la trabajen más.

PD: No hablo de FIFA porque, por más que lo intento todos los años probando la demo, no me acaba de enganchar. Supongo que son demasiados años jugando al Pro, por un lado, y que debería dedicarle un poco más de esfuerzo para intentar cogerle el punto.

Logo de PES 2014 descargado de la web: http://www.playstationforum.dk/game-review/pes-2014-anmeldelse/