martes, 26 de enero de 2016

Mantenimiento del mediacenter Zotac ZBox HD-ID11

Estaba repasando las entradas del blog, convencido de que ya había hablado en varias ocasiones de la configuración de mediacenter que uso en casa, principalmente porque estoy contento de cómo lo tengo montado y soy muy pesado con ello. Pero no, estaba equivocado. No hay nada al respecto.

Hasta 2011 tenía una XBox con XBMC (XBox Media Center) instalado que era el hardware que me hacía esas funciones. De manera un tanto limitada, porque sólo me servía para visualizar vídeos. Mi configuración actual es más versatil. Un barebone Zotac ZBox HD-ID11 con Ubuntu 12.04 LTS que me hace las funciones de mediacenter (con Kodi, que no es otra cosa que el nuevo nombre de XBMC, que hace años que había perdido su sentido) y servidor de ficheros, con un par de discos duros externos conectados. Incluso llegó a hacerme las veces de sintonizador de TDT cuando ocurrió el "apagón analógico".

Cuatro años encendido 24 horas son muchas horas para un equipo de estas características que, sinceramente, no creo que esté diseñado para ello. Con todo y con eso, sigue funcionando francamente bien salvo por un pequeño detalle: hace un ruido muy molesto. Bueno, puede que no sea tan molesto cuando llevará un año haciendo ese ruido y no hemos hecho nada para evitarlo, pero sí que es un ruido de fondo muy perceptible. Y no es otra cosa que el ventilador.

Como decía, hace un año ya lo abrí para echar un vistazo, esperando encontrarme el típico ventilador con armazón de plástico cuadrado y sujeto por cuatro tornillos al disipador del procesador. Pero éste no es así, tiene un diseño particular, probablemente a medida, con una pieza de plástico que recubre toda la zona para canalizar el aire caliente hacia la salida trasera del ordenador. En ese momento no le vi una solución fácil, y así quedó la cosa.

Procesador

Hasta que a finales del año pasado decidí buscar una solución definitiva. Si no conseguía hacer algo con ese ventilador, tendría que sustituir el equipo completo por algo más silencioso. Quizás una Raspberry Pi.

Esta vez profundicé un poco más y vi que el ventilador en sí, lo que son las aspas y el soporte, estaba atornillado y se podía sacar. Así que eso hice, le di la vuelta, y miré el modelo: DFB501012H. Google hace su magia y resulta que, efectivamente, se trata de un "ventilador de tarjeta gráfica", que podemos comprar en sitios como eBay o Aliexpress. Ahora sólo queda sacar la tarjeta de crédito, hacer el pedido y esperar un mes, que es más o menos lo que ha tardado en llegar.

Una vez en casa, la sustitución no ha sido tan fácil como parecía, por dos motivos. El primero de ellos es que no he sabido sacar la pieza de plástico que recubre el conjunto, y necesitaba hacerlo para extraer por completo el ventilador antiguo y colocar el nuevo. En concreto, el cable sale por una cavidad que es más pequeña que el conector. Así que he tenido que hacer un corte con un cutter. Un poco chapucero, pero efectivo.

Detalle Corte

El segundo no lo tengo muy claro, pero dejaba el equipo encendido y, al rato, me lo encontraba apagado. Supongo que por motivos de temperatura, aunque no lo he podido certificar al 100%. El caso es que, echando un vistazo al ventilador, el cableado es diferente que el de la pieza sustituida. Es posible que la regulación de velocidad en función de la temperatura no estuviera funcionando correctamente. Así que cortar, empalmar y encintar.

Empalme Cables

El ventilador ya lleva una semana funcionando y, aunque no es silencioso, el nivel de ruido ha descendido considerablemente. A ver cuánto dura. Aunque la próxima vez sí que creo que será el momento de sustituir este Zotac por esa Raspberry más silenciosa y de mucho menor consumo eléctrico.

miércoles, 6 de enero de 2016

Juegos: Star Wars Battlefront (PS4)

Inauguramos la sección de juegos de PS4 con este Star Wars Battlefront. Como actualmente sólo tengo tres juegos para esta consola, es posible que sea capaz de cumplir el hito de tener todos mis juegos de una plataforma comentados en el blog.

Star Wars Battlefront Cover

Este juego ha sido uno de los detonantes de haber comprado la Play en este momento. Para empezar, le han dedicado una impresionante campaña de marketing desde antes de su lanzamiento, todavía en periodo pre-navideño. Ir a ver la última película de Star Wars, El Despertar De La Fuerza también tuvo parte de culpa de que, en mi foro interno, se "despertaran" las ganas de jugar a este juego. Pero, no lo olvidemos, estamos ante un titulo que se centra principalmente en la experiencia multijugador (volveremos sobre este punto justo más adelante). Así que, probablemente, tener un par de amigos, como Santi y Pedrete, dispuestos para jugar ocasionalmente, haya sido la razón que más haya pesado.

Y voy a empezar casi por el final. A este juego le han llovido muchos palos desde su lanzamiento, principalmente, entiendo, por su precio y por la ausencia de modos de juego off-line. Así a grandes rasgos, la crítica es que te están vendiendo cuatro escasos mapas multijugador por 70 euros. La idea es que, a lo largo de 2016, saldrán más contenidos y modos de juego. Contenidos que, supuestamente, ya vendrían en el disco del juego. Con lo cual, estaríamos pagando por algo que ya tenemos en nuestro poder.

En mi caso he comprado el juego en descarga digital y me ha costado la mitad, ya que estaba de oferta. Efectivamente el contenido off-line es casi inexistente, aunque a mí me ha venido muy bien para familiarizarme con los controles. Ya he tenido ocasión de jugar con Santi y comprobar que la experiencia de juego online es bastante satisfactoria y ha evolucionado mucho desde la primera vez en que lo hice. Llevaré jugadas unas cuatro o cinco horas, pero espero poder dedicarle muchas más. Horas bien disfrutadas que, a la vista del precio, no se me hacen caras. Aunque entiendo y respeto las críticas vertidas.

Los modos de juego son más o menos los típicos de un first person shooter multijugador. Hay combates de hasta cuarenta jugadores en los que, al menos en mi caso, estaremos muriendo y volviendo al punto de inicio constantemente. Aquí está uno de los defectos del juego, y es que ese punto de inicio en ocasiones está demasiado alejado de la acción, por lo que perderemos bastante tiempo hasta que volvamos al fragor de la batalla. Es un mal menor. Recuerdo que, en mis tiempos de Counter Strike, si morías no volvías a jugar hasta la siguiente partida.

Podremos controlar a nuestro avatar en primera o en tercera persona. Disponemos de un arma principal y de hasta tres armas secundarias, de uso limitado. Como suele ser normal en estos juegos, tras cada combate iremos acumulando puntos según nuestro desempeño. Con esos puntos iremos subiendo de rango y desbloqueando la posibilidad de obtener armamento nuevo. También podremos pilotar algunas naves, lo cual es una auténtica delicia. De hecho, uno de los modos de juego es únicamente con naves.

Para los ávidos completistas, además de los trofeos propiamente dichos, podemos superar retos en el juego. Dichos retos nos permitirán obtener figuras de un diorama virtual. Al final se trata de mantenernos enganchados la mayor cantidad de tiempo posible. Y, hablando de enganchar, el juego es bastante adictivo a nada que se lo permitas. La ambientación tanto gráfica como sonora es muy buena, y nos hace sentirnos inmersos en una intensa batalla galáctica. Si la partida se nos ha dado mal, nos apetecerá echar una más a modo de revancha. Si se nos ha dado bien, parece que le estamos cogiendo el truco, subimos de nivel y querremos seguir progresando. Además, hay que aprovechar el tirón ahora que el juego está de moda y "poblado". Dentro de unos años, si finalmente no se publica ningún modo historia, el juego no servirá para mucho. En este caso, siendo la versión en descarga digital, ni siquiera para adornar la estantería.

En resumen, no me parece un mal estreno de la consola. De hecho, estoy bastante contento y disfrutando con este juego de lo que me parece una buena experiencia de juego por Internet en la actualidad.

sábado, 2 de enero de 2016

Playstation 4. ¡Yo la tengo ya!

Soy una persona de voluntad débil para algunas cosas y todos lo sabéis. Llevaba tiempo planteándome la compra de una Playstation 4 y, la oferta navideña del modelo de 500GB por 299,95€ ha sido demasiado tentadora. Algunos dirán que, por fin, he dado el salto a la nueva generación. Pero, fiel a mis principios, sigo manteniendo que aquel salto ya lo di con WiiU hace prácticamente año y medio.

Para mí, WiiU es next-gen. Mi criterio no es la potencia bruta. Mi criterio es que se trata de una consola que ofrece experiencias que no ofrecían las anteriores. Y sí, principalmente me refiero al mando-tableta. Que para muchos es un fiasco pero para mí es un gran avance, tanto en el off-tv como en la interfaz de algunos juegos.

Playstation 4

Por otro lado, en esa deliberación sobre si debía comprar una consola de nueva generación "de las potentes", también estaba la baza PC. Pasarme a lo que por ahí se denomina la "master race". Como ya he comentado en el pasado, para mí abandonar el ordenador personal como la principal plataforma de juego fue una liberación. Adiós al hardware obsoleto, a tener que cambiar de procesador, de tarjeta gráfica, a las instalaciones, a los parches, a Windows. Es cierto que tanto PS4 como XBox One son algo muy parecido a un PC pero con una potencia limitada. No obstante, estoy muy contento con mi Mac Book Pro como equipo de trabajo (y de algún juego casual) y no pretendo cambiar de enfoque. XBox One la descarté desde un inicio porque no había nada ni en su hardware ni en su catálogo que me llamase la atención. Y hoy, un par de años después de su lanzamiento, sigo opinando lo mismo. PS4 también es más de lo mismo, pero es un más de lo mismo que me gusta, y además tiene algunas sagas exclusivas de las que soy auténtico fan, como son Uncharted o Gran Turismo.

Total, que entre todo eso y la bajada de precio, aquí estamos. En principio la voy a estrenar con tres títulos, que me temo que van a ser mis únicos juegos durante bastante tiempo: Star Wars Battlefront, Driveclub y PES 2016 MyClub. Lo malo es que son de esos juegos "infinitos", como quien dice. Battlefront es un shooter multijugador; mientras haya gente jugando, habrá diversión. Driveclub tiene pruebas de conducción hasta aburrirse, y también multijugador. PES lo han convertido en free-to-play, así que también puedes seguir jugando mientras haya usuarios.

Aquí sí que estoy mentalizado de aplicar la política que iba a llevar a cabo cuando compré WiiU y que, al final, no cumplí (aunque tampoco me he calentado demasiado comprando juegos). Sólo comprar un juego cuando lo vaya a jugar. Ejemplo: no liarme ahora a comprar los Assassin's Creed, Project Cars, The Last Of Us, Metal Gear Solid V, etc. Cuando vaya a jugar a alguno y, a ser posible, dejando pasar tiempo para que bajen de precio, lo compro y lo juego.

¿Cosas que no me gustan de la consola? Bueno, la consola en sí no está mal. Es poco más grande que la PS3 (el último modelo, no la FAT, que era mucho más grande), hace poco o nada de ruido (estamos en invierno, eso sí) y la interfaz funciona de manera fluida. Se nota que han sacrificado potencia para que el conjunto dé menos problemas de calentamiento que la generación anterior. Lo que no me gustan son las decisiones de Sony. Para empezar, creo que es la primera consola que no acepta juegos de la Playstation original. Teniendo en cuenta el coste que tiene implementar esa funcionalidad, es un detalle un poco feo. Por supuesto, no es retrocompatible con ninguna de las otras consolas de la marca. Hay varias opciones de disfrutar de esos juegos antiguos y todas implican volver a pagar. Mi volante Driving Force Pro tampoco es compatible, y esto ya me fastidia más. Al final me tocará comprar otro, lo cual es una tontería habida cuenta de que el mío funciona perfectamente. El stick arcade tampoco es compatible. Y, para finalizar, el multijugador por Internet es de pago. No es una fortuna, se trata de 50 euros al año y te regalan 24 juegos antiguos/baratos/de dudosa calidad. Pero antes era gratis.

jueves, 31 de diciembre de 2015

San Silvestre Las Rozas 2015

Otro año que acaba y otro año que despedimos corriendo. En nuestro caso es una tradición que arrancó en 2011 y, por tanto, es la quinta vez que lo hacemos. Tras las tres primeras experiencias, muy gratas, corriendo la San Silvestre Vallecana, el año pasado ya optamos por un plan alternativo, corriendo en el Circuito del Jarama. Y, como ya anticipaba en aquella ocasión, esta vez no hemos repetido, sino que hemos optado por una de las carreras matinales que se celebran el 31 de diciembre en algunos de los municipios cercanos a Madrid.

Ambiente San Silvestre Las Rozas 2015

La mañana ha amanecido que no sabíamos si ir a correr o coger bañador, crema bronceadora y pasarnos por la playa. Como ya teníamos pagados los dorsales, hemos optado por la carrera. Y parece que no éramos los únicos locos que íbamos a despedir el año corriendo y un poco pasados por agua, con lo bien que se estaba en la camita calentitos.

Dorsales San Silvestre Las Rozas 2015

En cuanto a la carrera en sí, la verdad es que nos ha gustado bastante. El recorrido es variado, saliendo del recinto ferial, atravesando el centro del pueblo y terminando corriendo por el pinar. La verdad es que ha estado chulo y había algo de ambiente al atravesar el centro, lo cual no está mal teniendo en cuenta lo desapacible de la mañana. También es un detalle que gusta terminar la carrera en la pista de atletismo, como si de unos profesionales se tratase.

Respecto a la organización, todo muy bien salvo por el pequeño detalle que no repartieron las camisetas con la bolsa del corredor, sino que las han dado hoy a la llegada a meta. Aparte de la lógica aglomeración de gente, la talla S ya se había acabado, cuando supuestamente la habíamos reservado al hacer la inscripción. Pero nada grave.

Como sabéis, el objetivo de mi mujer es terminar la carrera, y el mío, acompañarla. Así que el tiempo 1h03'48" (a expensas de la clasificación oficial) es más una anécdota que otra cosa.

¡Feliz 2016 a todos!

martes, 29 de diciembre de 2015

Juegos: Super Mario Maker (WiiU)

Los que me conozcáis y/o me sigáis por el blog (si es que hay alguien), sabréis que voy jugando a los juegos con retraso. No soy de los que va comprando las últimas novedades. Esto es así por varios motivos. El primero es el precio, no nos vamos a engañar. Otro motivo importante es que tengo un montón de material, demasiado, pendiente de jugar. Es por ello que no necesito alimentarme de novedades. Por último, un jugador al que guste disfrutar de partidas online es normal que quiera o necesite estar a la última ya que, de no hacerlo, lo normal es que encuentre pocos jugadores o que, directamente, los servidores estén cerrados. Tampoco es mi caso, de hecho, a lo único que juego por Internet con asiduidad es a Pro Evolution Soccer. Afortunadamente para mí, las dos últimas entregas, 2014 y 2015, pude conseguirlas de oferta (20 €) en descarga digital poco tiempo después de su lanzamiento. Y este año lo han convertido en un juego "free to play".

No obstante, sí que hay algunos títulos que he comprado cerca de su fecha de salida. La mayoría de ellos han sido de Nintendo. Recuerdo haber comprado Zelda Skyward Sword el día que salió. Y algún otro juego también lo he comprado en una fecha cercana a su lanzamiento, como fue el caso de Gran Turismo 5 o GTA IV y V.

Sin embargo, creo que Super Mario Maker ha sido el primer juego que he reservado *. Y dos motivos han sido los que me han llevado a ello. El primero, que no quería quedarme sin la edición especial que traía el artbook y el Amiibo de Super Mario. Ya me ocurrió esto con Captain Toad y con Yoshi's Wooly World, y no quería que me volviera a ocurrir. Por otro lado, la política de precios de Nintendo hace que los lanzamientos tengan un precio inferior a la competencia pero, como contrapartida, este precio no suele descender a medida que pasan los meses.

Super Mario Maker

Super Mario Maker no es un juego al uso. Como su propio nombre indica, es una herramienta que permite que nosotros mismos diseñemos fases con los elementos característicos de un juego de Super Mario para que otros usuarios las jueguen. Asimismo, nosotros podremos jugar con las que otros usuarios creen.

Este concepto ya se ha visto anteriormente en otros títulos. Que yo recuerde y tenga, en Little Big Planet, de Playstation 3. No obstante, creo que éste gana por goleada, por dos principales factores. El primero, el carisma de la saga Mario y todos sus elementos. El segundo, por lo bien pensado e implementado que está el editor. Para empezar, cuando inicias el juego por primera vez es donde te "sueltan". Te das de morros con el editor y no te queda otra que empezar a interactuar con él. Obviamente, en este caso el uso del mando-tableta de WiiU es el elemento que marca la diferencia. Y es que resulta muy sencillo colocar elementos en la pantalla e ir probando prácticamente en tiempo real cómo se comporta el nivel que vamos creando. Desde luego que parece que hubieran creado la consola pensando en este título y, por descontado, es hasta el momento el que mayor partido le saca.

A la hora de crear un nivel, podremos elegir entre la estética de los diferentes Marios bidimensionales que han ido existiendo hasta ahora, desde el primigenio Super Mario Bros hasta los nuevos New Super Mario, pasando por Super Mario 3 y Super Mario World. También podremos elegir entre diversos tipos de fase: normal, subterránea, barco volador, castillo, etc. Y varias decenas de los elementos y enemigos típicos con los que hemos ido lidiando a lo largo de todos estos años. Pero no dispondremos de todas las opciones desde el primer momento, sino que tendremos que ir usando el editor y creando niveles para que se vayan desbloqueando paquetes de elementos. Aunque hay gente que se ha quejado de esta "limitación", a mí me parece un acierto. Desde el punto de vista creativo, tener tanta variedad desde un principio a nuestra disposición puede ser más un lastre que un ayuda.

Y es que, amigos, diseñar un nivel de un juego no es tan sencillo como colocar elementos aquí y allá. Quiero decir, diseñar un BUEN nivel. Desde el propio juego nos aconsejan que la mejor aproximación es elegir una temática y dos o tres elementos sobre los que queramos centrar nuestro nivel, en vez de ir colocando cosas sin orden ni conocimiento.

Una vez que tengamos nuestro nivel diseñado, antes de poder subirlo a los servidores de Nintendo para que otros usuarios puedan jugarlos, deberemos ser capaces de completarlo por nosotros mismos, de principio a fin. Esto garantiza que todos los niveles se pueden batir, pero eso no quiere decir que vaya a ser una tarea fácil. En el mundo hay mucho "enfermo", tanto a la hora de diseñar como a la de jugar.

Después de haber jugado durante unas cuantas horas, mi sensación es que no le he sacado todo el jugo que debería. Es cierto que he creado unos cuantos niveles, que podéis ver en la página web que Nintendo ha habilitado al efecto. Sin embargo, como decía antes, diseñar un nivel no es una tarea sencilla, y supongo que, o no tengo el talento necesario, o no le he dedicado el tiempo suficiente. O, lo más seguro, una combinación de ambos factores. Durante la promoción del juego se publicó un vídeo en el que Miyamoto explicaba cuál había sido el proceso que habían seguido para diseñar el mundo 1-1 del Super Mario Bros original. Cómo estaba todo pensado para que, sin necesidad de ningún tutorial, el jugador aprendiese que debía avanzar hacia la derecha, que había que saltar sobre los enemigos para destruirlos, que las setas nos hacían convertirnos en Super Mario, que podíamos entrar en algunas tuberías y tantas otras mecánicas que, en aquel momento, eran novedosas. Uno se enfrenta al nivel 1-1 pensando que es lo más tonto del mundo sin darse cuenta de todo el trabajo que hay detrás. El hecho de que todo sea intuitivo no es precisamente una casualidad.

El otro defecto que le encuentro al juego es que, al fin y al cabo, un Super Mario es una sucesión de niveles en los que tienes que cumplir ciertos objetivos, recoger objetos y conservar vidas para llegar al final. Aquí se juegan los niveles sueltos por lo que, más allá del reto que supongan, que te gusten más o menos o, simplemente, puntuarlos, no hay más. Y eso me deja un poco frío, la verdad.

En cualquier caso, yo diría que Super Mario Maker es más que un juego. Es la oportunidad de ponerte al otro lado de esos plataformas que llevamos tantos años disfrutando a lo largo de tantas generaciones de consolas y cuya primera entrega, de alguna manera, sentó las bases de este tipo de videojuegos. Si todo programador debería tener en su casa y haber leído al menos una vez el libro "The C Programming Language", de los maestros Kernighan y Ritchie, todo jugón debería tener este Super Mario Maker en su estantería y dedicarle algún rato de vez en cuando para que no se nos olvide lo complicado que es diseñar un buen juego.

(*) Después de escribir estas líneas he recordado que también reservé en su momento las edición especial de Zelda Majora's Mask y A Link Between Worlds, ambos para 3DS. Así que yo mismo me he desmontado la argumentación. Por cierto, que el Zelda lo vendo, así que si alguien está interesado... ;-)

lunes, 28 de diciembre de 2015

Juegos: Red Dead Redemption (PS3)

Hacía tiempo que tenía pendiente jugar y completar este juego. No es un título que comprara en el momento de su lanzamiento en 2010. Y, aunque lo adquirí de segunda mano a un precio muy razonable (bueno, de hecho fue un regalo, pero el precio era bajo) hace dos años, no ha sido hasta ahora que me he puesto con él.

El resumen rápido podría ser que Red Dead Redemption es un "GTA en el oeste". La verdad es que es la idea preconcebida que tenía de él antes de jugarlo. Esa idea ha cambiado después de haberlo completado. No es un cambio radical pero sí que hay que matizarla mucho.

Red Dead Redemption

Tanto la estructura narrativa como la mecánica jugable es muy similar a Grand Theft Auto. Es un juego medianamente largo en el que se nos cuenta la historia del protagonista, John Marston, que evolucionará en la medida en que irá conociendo a diferentes personajes con los que entablará diferentes tipos de relación, se verá envuelto en situaciones en las que no le gustaría estar y estará obligado a realizar acciones que no le gustaría hacer.

La comparación con GTA es inevitable. Teniendo en cuenta que la base es la misma, vayamos a centrarnos en las diferencias. No es lo mismo conducir un coche que montar a caballo. Las persecuciones de coches son mucho más divertidas, ya que dan lugar a más diversidad de situaciones. Por no hablar de que en los últimos GTA ya podemos pilotar otro tipo de vehículos, como motos, helicópteros e, incluso, aviones.

El escenario de RDR es el inmenso oeste norteamericano. Hay un puñado de pueblos desperdigados aquí y allá, pero la mayoría de él está vacío, por entendernos. Además de las misiones principales, no hay mucho más que hacer. Una de las actividades secundarias consiste en cazar y despellejar animales, para luego vender sus pieles y obtener otros objetos a cambio. Esto ya lo he visto en Assassin's Creed III, que es posterior pero yo lo jugué antes. Pongo este ejemplo de actividad secundaria pero hay unas cuantas más. El problema es que no es necesario realizar ninguna de ellas para poder completar el juego, lo cual no es un problema en sí mismo pero denota que están de relleno.

También tiene un modo multijugador que no he llegado a probar. Pero entiendo que no irá más allá de pegarse unos buenos tiroteos con los colegas. El sistema de coberturas, apuntado, selección de arma y demás es de sobra conocido.

Técnicamente el motor del juego funciona bastante bien, aunque si hacemos un poco el cabra con el personaje a pie o montado a caballo, podemos dar lugar a situaciones un poco extrañas. Lógicamente, el motor lo han ido puliendo y la versión de GTA V funciona bastante mejor.

Como es costumbre, no tengo intención de desvelar nada de la trama. Que, por otra parte, seguramente ya será suficientemente conocida, dada la antigüedad del título. Pero sí que me gustaría comentar que el argumento se me ha hecho muy pesado, sobre todo al principio, incluso habiendo llegado a plantearme si me apetecía seguir o dejarlo para otro momento. Sin embargo, la historia va ganando ritmo (demasiado tarde para mi gusto) conforme se acerca el desenlace de los acontecimientos. Desenlace al que, por cierto, nos enfrentamos de una manera un poco diferente de lo que suele ser habitual y que, he de reconocer, me ha gustado bastante.

En resumen, un buen sandbox en el que, para mi gusto, el escenario es demasiado amplio y los elementos secundarios carentes de interés por perder tiempo con ellos, salvo por un mero interés completista. Viendo que tiene un 95 en Metacritic, se me antoja un poco sobrevalorado. Pero, insisto, eso no quiere decir que sea un mal juego. Está bastante por encima de la media. Lo que ocurre es que, de Rockstar, uno espera siempre la excelencia a todos los niveles.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Juegos: Ninja Savior (MSX)

Quiero dedicar un comentario rápido pero meditado a la última creación de Relevo Videogames para ordenadores MSX: Ninja Savior. Sí, habéis leído bien: ordenadores MSX. Estamos en 2015 y hay gente que sigue alimentando con buen software estos equipos que ya rondan la treintena.

Las reglas del juego son muy sencillas:

  • El protagonista es un ninja cuya única habilidad consiste en saltar entre dos paredes enfrentadas. Por tanto, hay un único botón de acción, en este caso la barra espaciadora.
  • Cuando el ninja esté agarrado a una pared, irá deslizándose hacia abajo lenta pero inexorablemente, con una velocidad constante.
  • En la parte superior de cada nivel encontraremos un "final boss" al que deberemos eliminar. Lo conseguiremos por el simple hecho de superar cada grupo de 4 niveles.
  • Hay una barra de estado que comenzará con un indicador en su punto medio. Si alcanza el borde derecho, avanzaremos al siguiente nivel. Si, por el contrario, desciende hasta el izquierdo, perderemos una vida.
  • Entre ambas paredes encontraremos objetos que, si los recogemos, pasando por encima al saltar entre una y otra pared, harán avanzar la barra de estado hacia la derecha. También se posicionarán enemigos que desplazarán la barra hacia la izquierda.
  • Si en el salto no recogemos objetos ni tropezamos con enemigos, la barra también se desplazará un poco hacia la izquierda.
  • Recibiremos diferentes puntuaciones según los objetos que vayamos recogiendo y las fases que vayamos superando.
  • Al derrotar a cada "final boss" recibiremos una vida extra.
El objetivo del juego es superar los 8 x 4 = 32 niveles con las vidas de las que disponemos.

Para mí hay dos formas de crear un juego (aunque todavía no he sido capaz de poner en práctica ninguna de ellas): o bien creas una "demo técnica" y, a partir de ella, te inventas los personajes, el desarrollo y el contexto histórico, o bien defines un concepto y luego desarrollas técnicamente la idea. No sé cuál ha sido el camino que han tomado los chicos de REL3VO para desarrollar este Ninja Savior, pero bien podría ser la segunda opción.

Una mecánica de juego simple que está exquisitamente implementada. El acabado es muy reseñable, tanto en gráficos, como en respuesta a los controles y la música. Sólo me ha chocado el momento en que pierdes una vida; da la impresión de que el juego se congelase por unos momentos. Insisto, artísticamente todo encaja, se nota que se le ha puesto mucho mimo para cuidar hasta el último detalle.

Ninja Savior

Obviamente se trata de un juego tan sencillo como que es totalmente factible llegar al final en la primera partida. Yo lo he hecho. Una vez llegados a este punto, el único aliciente de volver a jugar podría ser superar mi puntuación o, seamos sinceros, superar la puntuación de otra persona. Si es conocido seguro que el nivel de pique es mayor. Quizás sea éste el punto que le faltaría pulir para convertirse en un juego comercial "de verdad", si se me permite la expresión.

Mi más sincera enhorabuena a Jon Cortázar y su equipo.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Séptima Carrera Ponle Freno (2015)


Esta mañana hemos participado en la Séptima Carrera Ponle Freno de Madrid. Es la primera vez que participamos en este evento. Aunque esto del running se ha convertido en una moda y las carreras populares cada vez son más caras, en este caso la recaudación va íntegra para financiar la investigación de enfermos de médula, así que es como hacer una donación y, además, empiezas el día haciendo un poco de deporte, que siempre viene bien. Y el ambiente en estas carreras, si lo que pretendes es pasar un buen rato, no alcanzar una buena marca personal, está muy bien.

Unos 20.000 participantes nos hemos congregado a eso de las 9.00h en la plaza de Colón de Madrid. Hemos llegado un poco justos de tiempo, así que hemos perdido la oportunidad de intentar acercarnos a la zona donde se supone que estarían las caras conocidas que participan en la carrera. Pero bueno, de esta manera, la espera hasta empezar a correr (que ha sido de unos 10 minutos) no se nos ha hecho muy larga.


Dorsales

Sé que el recorrido ha cambiado respecto a las ediciones anteriores, pero el de este año tampoco estaba mal. Si bien era un poco aburrido, en cuanto a que se trataba de subir por la Castellana hasta casi Plaza de Castilla, bajar de nuevo hasta Cibeles, y volver a subir a Colón, se corre más cómodo por una calzada ancha, y se agradece empezar subiendo para seguir cuesta abajo a mitad de carrera. Eso sí, el último tramo de subida se podía atragantar si no ibas con cuidado.

En nuestro caso nos lo hemos tomado con tranquilidad. Se trataba de acabar. Y, aun así, Patricia ha hecho su mejor marca de los 10.000 m. Teniendo en cuenta que apenas hemos salido tres veces a entrenar no está nada mal. El tiempo final ha sido de 1h00'11", sobre la distancia ya descrita de 10 kilómetros (aunque el GPS ha marcado 9,78).

Por el camino nos hemos encontrado (mejor dicho, nos han encontrado y, posteriormente, adelantado) con nuestros amigos Noelia y Javier, a los que hacía tiempo que no veíamos y nos ha hecho ilusión. Son también unos aficionados a esto de correr y, por lo que se ve, con mejor forma que nosotros. En otro orden de cosas, al final no hemos visto a ningún famosete. Nos hubiera hecho gracia ver a la Pedroche con su marido y sus colegas.

Próximo destino: buscar una carrera para San Silvestre que no será la de Vallecas. Todavía no hay nada decidido, pero algo haremos.