El blog de Fede Álvarez

Videojuegos, libros, música, cine y nostalgia de los 80 y 90

Midiendo el tiempo de juego

Llevo tiempo comentando este tema en el blog pero, por desgracia, las empresas fabricantes de consolas de videojuegos (no sé cómo funciona Steam en este aspecto) no permiten la consulta detallada de nuestras estadísticas de juego. Salvo, por supuesto, la lista de logros o trofeos y el resumen que últimamente vienen enviando al finalizar cada año.

No obstante, parece que con el lanzamiento de PlayStation 5 algo ha cambiado. Han debido modificar la API y los datos de tiempo de juego pueden consultarse desde el exterior. En concreto, desde servicios de terceros como Exophase.

Si nos damos de alta en este servicio, podemos vincular nuestros perfiles de PSN, Xbox, Steam, GOG, Origin, Retro Achievements, Google Play, Uplay o Stadia, y visualizar en un lugar unificado nuestras estadísticas. Las mías se pueden ver en https://www.exophase.com/user/falvarez/.

Además, también te permite generar la típica tarjeta resumen para insertar en firmas de foros, blogs, etc. La mía es ésta:

Tarjeta de juegos - Exophase Tarjeta de juegos - Exophase

El único inconveniente que le veo, por el momento, es que los perfiles han de ser públicos para que Exophase pueda recopilar la información. Y, a su vez, dicha información también puede ser accedida de forma pública. Estaría genial poder consultarla de forma privada, pero desconozco si eso sería posible, o si existe ya alguna herramienta que lo permita. Como proyecto casero estaría bien, si tuviera tiempo para afrontarlo.

Referencias


Amibian y Amiberry: emulación de Commodore Amiga en 2020

A principios de los 90 caí rendido ante los encantos de un ordenador, el Commodore Amiga 500, que no solo superaba con creces lo que podía ofrecerme mi ya vetusto ZX Spectrum, sino que también dejaba a la altura del betún (en ciertos aspectos, sobre todo los relacionados con videojuegos y capacidades multimedia) al PC compatible que teníamos en casa.

Por desgracia ya no estaba mi abuelo para darle todos los caprichos a su nieto favorito, y mis padres no estaban por la labor. Así que me tenía que conformar con jugar ocasionalmente en casa de mi amigo Jaime hasta que pude ahorrar lo suficiente para comprarme uno de segunda mano.

El ordenador me proporcionó sus buenas horas de vicio lúdico durante 4 ó 5 años hasta que un nuevo PC, esta vez con Super VGA, Sound Blaster y disco duro ya sí era capaz de superarlo. Todavía lo conservo, aunque la carcasa está amarilla y algo rota. Y aunque me gasté unos buenos dineros en adquirir una unidad HxC para poder cargar (y descargar) juegos de manera más cómoda, es bastante incómodo andar montando toda la parafernalia de cables y periféricos.

Hace unas semanas, hablando con Santi, me descubrió la existencia de Amibian y Amiberry. La primera es una distribución de Linux para Rasbperry Pi que viene preconfigurada para usar cómodamente lo segundo, que es un emulador de Amiga para dicha plataforma.

La gracia del asunto es que la instalación y configuración es tan sencilla como descargar Amibian y "tostarla" en una tarjeta MicroSD. Algo que podemos hacer de manera sencilla como algún programa como Etcher. Perfecto, porque ya tenía una Raspberry Pi 3B, un teclado, un ratón, un mando USB (el de Xbox 360 es compatible) y hasta una MicroSD de 16GB, y siendo tan sencillo no iba a necesitar gastar demasiado tiempo para probarlo.

Amibian - Splash screen Amibian - Splash screen

Tras unos pocos segundos, el arranque se completa y tendremos ante nosotros el menú de Amiberry, totalmente operativo. No obstante, se recomienda realizar unos pasos adicionales, que no nos llevarán más que unos minutos, para dejarlo todo más fino.

Lo primero es salir del emulador mediante el botón "Quit".

Amibian - Menú Amiberry Amibian - Menú Amiberry

Se nos presenta la consola de Linux con el menú de Amibian, que proporciona algunos accesos rápidos. Usamos la opción 6 (Settings) para acceder a otro menú.

Amibian - Menú principal Amibian - Menú principal

Aquí teclearemos "raspiconf" para acceder a la configuración de la Raspberry Pi.

Amibian - Settings Amibian - Settings

Usamos la opción 7 (Advanced Options).

Amibian - Menú raspiconf Amibian - Menú raspiconf

Lo que vamos a hacer es extender el sistema de ficheros de la tarjeta MicroSD (A1 Expand Filesystem) para poder usarla en su totalidad.

Amibian - Opciones avanzadas Raspiconf Amibian - Opciones avanzadas Raspiconf

Saldremos con Back y Finish. Una vez hecho, lo más cómodo para copiar juegos es grabarlos en un pendrive que habremos conectado por USB y usar Midnight Commander para copiarlos. Desde donde estábamos, "menu" y "4" para arrancarlo.

Amibian - Midnight Commander Amibian - Midnight Commander

Y ya estaría. Volvemos a arrancar Amiberry (opción 3 del menú principal de Amibian), seleccionamos el modelo de Amiga que queremos emular, las imágenes que queremos montar en las disqueteras, y arrancamos la emulación.

Yo no he podido evitar echar una partidita rápida a los Lemmings.

Amiberry - Lemmings Amiberry - Lemmings

Evidentemente no es lo mismo que usar el hardware real o una implementación FPGA como UnAmiga o MiSTer. También es mucho más económico, sobre todo si ya tenemos la Raspberry y los periféricos adicionales. Pero también os digo que, por ejemplo, ayer probé el Lemmings en el ordenador real y no funcionaba, imagino que por algún programa con la imagen que descargué de Internet. Y la unidad HxC no lee directamente el formato .adf, cosa que el emulador sí que hace. Es necesario convertirlos, así que es todo más engorroso. Si queremos usar discos de verdad la cosa se complica todavía más, ya que los ordenadores PC (o Mac) no son capaces de leer ni mucho menos escribir su formato. Con lo cual, para matar el gusanillo de la nostalgia, me parece la solución más adecuada.

Recordad acabar siempre la sesión usando la opción "Shutdown" de Amiberry, para evitar que la tarjeta SD se corrompa.

Referencias


Juegos: Splinter Cell Blacklist (Xbox 360)

Estamos ante un título aparecido en 2013 y que, siendo como es de una de las franquicias que más me gustan, debería haberlo jugado y terminado hace años. Originalmente lo compré para WiiU (junto con Watch Dogs), con intención de apoyar los juegos third party para dicha plataforma, pero fue una mala idea. Visualmente está muy bien, probablemente sea la versión con mejores gráficos. Pero como consola carece de disco duro interno, los tiempos de carga son demasiado largos. Y tampoco me acababa de acostumbrar al mando, ya que todas las entregas anteriores las he jugado en Xbox y Xbox 360. Así que, oh sorpresa, lo abandoné a un tercio de la historia, más o menos, y ahí se quedó durante años.

Le di a la "B" y así se quedó durante años Le di a la "B" y así se quedó durante años

Hace cosa de un par de meses estaba revisando los juegos de WiiU de mi colección, por ver sobre todo si tenía alguna actualización pendiente de descargar. Y al ver este juego pensé que sería buena idea venderlo para adquirir la versión para Xbox 360, que es la que debería haber comprado de primeras. Ahora es un buen momento para comprar juegos de esa plataforma o de PlayStation 3. Si son juegos que tuvieron bastante distribución se pueden encontrar fácilmente y bastante baratos. También tenían el Watch Dogs, pero ese no lo he comprado; tengo "atracón de sandbox".

Splinter Cell Blacklist Splinter Cell Blacklist

Es un juego corto para los estándares actuales. La historia principal son 12 misiones, cada una de las cuales he completado en sendas sesiones de juego. Calculo que le habré echado unas 15 horas repartidas en tres semanas. Gráficamente, pese a ser de la generación pasada, es perfectamente disfrutable. El juego viene en dos discos y, al menos en esta versión, te permite instalar en el disco duro un paquete de texturas de alta definición que mejoran la experiencia. Curiosamente la versión de WiiU, que ya he comentado que se ve mejor, al menos en mi opinión, ocupa un único disco y no tiene posibilidad alguna de instalación.

El control se siente un poco tosco hasta que te acostumbras. Y los gráficos, lógicamente, no son los de una plataforma actual. Pero, como digo, una vez entras en harina, si te gustan los títulos de sigilo, es una grandísima opción.

Las mecánicas han ido evolucionando desde la primera entrega allá por 2002. Hay tres estilos de juego: fantasma, o lo que es lo mismo, absoluto sigilo, sin matar a nadie. Pantera, lo mismo pero pudiendo causar daño mortal. Y asalto, que no es ir a lo Rambo (porque si lo haces así te matarán rápido), pero sí que se basa más en el tiroteo y la cobertura. Lo normal, si nos dejamos llevar por nuestro instinto, será emplear una combinación de los tres estilos. El de absoluto sigilo no es, ni mucho menos, algo intuitivo. Necesitaremos explorar nuestro entorno para estudiar la forma de colarnos sin que nos detecten.

Splinter Cell Blacklist - Estilos de juego Splinter Cell Blacklist - Estilos de juego

Como siempre, mantenernos en zonas poco iluminadas resulta fundamental si queremos que no nos localicen. Para ello podemos ir apagando luces o disparando a las bombillas. Lo cual puede, eso sí, alertar a nuestros enemigos. De todas formas, lo que yo denomino "efecto llamada" es algo de lo que siempre han adolecido estos juegos, y una manera muy efectiva de limpiar la zona si se hace con cuidado. Me explico: llamas la atención de un enemigo y acabas con él. Se queda a la vista y acude otro a inspeccionar; acabas con él. Y así, sucesivamente, hasta terminar con todos.

Dominar las coberturas es fundamental Dominar las coberturas es fundamental

También es importante dominar la técnica de movernos entre coberturas. Cuando el enemigo nos descubre, aparece una silueta blanca en pantalla, que representa nuestra última ubicación conocida y donde irán a buscarnos para tratar de capturarnos.

Podemos esquivar los láseres a lo Thomas Crown, o bien disparar al sensor y desactivarlos Podemos esquivar los láseres a lo Thomas Crown, o bien disparar al sensor y desactivarlos

A lo largo de la partida iremos obteniendo dinero con el que mejorar nuestro equipamiento, ya sea enfocado al sigilo (vestuario con mejoras para hacer menos ruido) o al asalto, adquiriendo armas más mortíferas y precisas.

En cualquier momento podemos rejugar cualquier misión ya terminada para completar todos los objetivos o recaudar más dinero En cualquier momento podemos rejugar cualquier misión ya terminada para completar todos los objetivos o recaudar más dinero

Existen una serie de misiones secundarias que están bastante enfocadas al juego cooperativo, ya sea en pantalla partida o por Internet. Lamentablemente no he podido disfrutar de ninguna de las dos maneras de jugar, por motivos evidentes. Afortunadamente, no es necesario jugar a ninguna de ellas para completar la historia principal.

Me hubiera encantado probar alguna misión en cooperativo Me hubiera encantado probar alguna misión en cooperativo

En cualquier caso, me lo he pasado muy bien jugando, menos una misión concreta en la que manejamos en primera persona a uno de los compañeros de Sam Fisher. La historia no es gran cosa, plagada de clichés y prácticamente una excusa para la acción. Las situaciones a las que nos enfrentaremos, así como los escenarios, son suficientemente variados como para que no nos aburramos. Además, todas las misiones tienen objetivos extra (portátil, buzón muerto, capturar un enemigo valioso) que, junto a la variedad de enfoques para afrontarlas, aumenta la rejugabilidad.

Si no podemos jugar con un compañero nos perderemos cosas Si no podemos jugar con un compañero nos perderemos cosas

Al hacer las fotos he visto que en la caja pone que es compatible con Kinect. No se me ocurre de qué forma, así que he buscado por Internet y parece que se trata simplemente de que podemos chistar a los enemigos con nuestra propia voz para atraer su presencia. No voy a andar sacando el Kinect de su caja y montando toda la parafernalia para probarlo.

Con éste he terminado 6 de los 7 juegos de la franquicia, si no contamos que Double Agent es diferente en una generación de consolas que en otra, y yo lo jugué en Xbox. Sólo me falta el de PSP y, la verdad, no sé si me motiva lo suficiente. Me encantaría que sacasen algún juego más de la serie, porque Hitman, aunque parte de premisas similares, no me gusta tanto. Además, me estoy dando cuenta de que sólo he hablado de Pandora Tomorrow en este blog, hace ya la friolera de 16 años.


¿Adiós cámara de fotos?

Si la memoria no me traiciona, mi primera cámara de fotos propia fue una Werlisa Club Color que algún familiar (no recuerdo quién) me regaló por mi primera comunión. He de reconocer que he tenido que buscar en Internet para saber cuál era el modelo. Sólo recordaba la marca, Werlisa, y que el botón era de color verde.

Werlisa Club Color (foto de Photomuseum)

Sin embargo, no fue esa la cámara con la que disparé mis primeras fotos. Había en casa otra cámara compacta, más antigua, de la que casi no tengo recuerdos y que, por tanto, no he podido localizar. Y mis padres también tenían una réflex de Canon, una AT-1 o similar, que mi padre tuvo la santa paciencia de enseñarme a manejar. Recordemos que todos los controles eran manuales: el enfoque, la velocidad de obturación, por no hablar del montaje y desmontaje del carrete y el mismo hecho de pasarlo hasta la siguiente foto. El manejo del carrete daría para un post entero. Tanto si no lo colocabas bien como si lo velabas al extraerlo, podías arruinar las fotos de unas vacaciones. No obstante, yo siempre que podía intentaba hacer las fotos con la réflex. Quedaban muchísimo mejor, aunque no podías saberlo hasta que las llevabas a revelar.

Mucho más tarde, ya en este siglo, por fin me compré mi primera cámara de fotos digital, una Canon Powershot A70, en 2003. Cinco años más tarde, en 2008, con la A70 averiada por un fallo de diseño (el objetivo dejaba de desplegarse por un problema mecánico), pasé a una Canon S3 IS, que me salió defectuosa (tenía un píxel muerto en el sensor) pero con la que me hice todas las fotos de un viaje a Francia antes de devolverla y comprar la que tengo hasta ahora, una Canon S5 IS. Con tal historial de defectos, ¿por qué no he cambiado de marca? No sé, manías.

Canon S5 IS Canon S5 IS

En casa no es que fuéramos unos fotógrafos empedernidos, pero cada año llenábamos como poco un álbum con los momentos más importantes: principalmente los cumpleaños, las vacaciones, las fiestas navideñas y alguna visita especial a algún museo o localidad, o bien alguna reunión familiar. Como contrapartida, conservo pocas o ninguna foto del colegio, ni tampoco de la academia de música o de inglés, cuestión que me atormenta de tanto en tanto.

Cuento todo este rollazo para poner un poco de contexto sobre la reflexión que quería hacer a continuación. El año pasado, en febrero, nació nuestro primer hijo Óscar. Obviamente nos hemos hartado de hacerle fotos y vídeos. Pues bien, la primera foto con una cámara "de verdad" (la I5) se la hice a finales de junio. Y no sé cuántas le habré hecho desde entonces, pero no muchas más. ¿Con qué le hacemos las fotos? Con los móviles.

Las cámaras llevan meses metidas en el cajón. No sólo la mía, que se podría decir que es un poco más "incómoda". Es que mi mujer tiene una IXUS y tampoco la usa. Todo con el móvil. Es cierto que las fotos quedan muy bien cuando las ves en la pantalla del smartphone, y luego al revisarlas en el ordenador te das cuenta de los defectos. Pero es lo más cómodo. Sacrificas calidad a cambio de poder compartirlas instantáneamente con tus familiares y amigos, tenerlas disponibles desde cualquier lugar en la palma de tu mano e, incluso, de que las propias aplicaciones te recuerden las fotos que hiciste hace uno, dos o diez años.

Canon IXUS Canon IXUS

El mes pasado estuvimos una semana en la playa y, como ya me rondaba este pensamiento por la cabeza, me llevé la IXUS. Resultado: se pasó el viaje en la maleta.

No abandono mi viejo sueño de comprar una buena cámara réflex. Porque, cuando he tenido ocasión de usar una, se pueden llegar a hacer unas fotos espectaculares. Ni comparación con aquella vieja AT-1 de los 80. Pero tampoco me gustaría gastar el dinero para tenerla metida en un cajón, visto lo visto. Y una réflex cuesta sus buenos billetes, más si te metes en algo de cierta calidad y compras uno o dos objetivos adicionales.

Otro día hablamos de imprimir las fotos. Porque hacemos muchas fotos pero, al menos yo, no las contemplamos con calma, como se hacía antaño, en las tardes de lluvia del invierno, saboreando aquellos álbumes que condensaban los momentos más importantes del año. No sé si es por la abrumadora cantidad o por la ausencia de soporte físico, pero es un ritual que se ha perdido.

Álbumes de fotos Álbumes de fotos

PS: Hasta las fotos de este blog hace años que las hago con el móvil.


Lecturas: La Leyenda Del Ladrón

No sé qué sentido tiene seguir llamando "maratón de lecturas veraniegas" a esto que hago. No es una maratón; antes conseguía leerme 4 ó 5 libros en agosto. El año pasado leí uno y este año he leído uno y empezado otro (el que nos ocupa), que ni siquiera he terminado de leer en verano. Pero bueno, son tradiciones, y este año está siendo de todo menos normal, así que no nos lo tengamos en cuenta.

Esta lectura, además, supone un hito curioso. Creo que es la primera vez que completo la bibliografía de un autor, lo cual quizás pueda tener más mérito teniendo en cuenta que aún está en activo. Y, por tanto, el hito tiene fecha de caducidad. Concretamente, el próximo 5 de noviembre.

La Leyenda Del Ladrón La Leyenda Del Ladrón

Ya había estado en el pasado a punto de leer "La Leyenda Del Ladrón", de Juan Gómez-Jurado. Por lo menos, en tres ocasiones, que enumeraré en orden cronológico inverso: la primera el verano de 2019. La anterior en 2018, cuando al terminar "El Emblema Del Traidor" decidí cambiar de tercio y leer "Falcó", de Pérez Reverte. Y de la última (o primera, según se mire), hace tanto tiempo que no recuerdo la fecha exacta. Tuvo que ser cuando terminé de leer "Contrato con Dios", así que me aventuro a decir que en 2012 ó 2013, pero por lo que fuera no me decidí a hacerlo en aquel momento.

Finalmente ha sido este año y en dos partes: una durante las vacaciones propiamente dichas y otra ya de vuelta por Madrid, buscando ratos muertos, y gracias también a llevar la aplicación de Kindle en el móvil, lo cual me ha permitido aprovechar alguna espera en el médico y similar para ir avanzando.

  • Autor: Juan Gómez-Jurado
  • Año: 2012
  • ISBN: 978-84-08-00864-4

Se trata de una novela de aventuras con ambientación histórica, concretamente en la Sevilla del Siglo de Oro. Resulta entretenida y de fácil lectura. La trama en sí no resulta nada innovadora. Pero, cómo os diría sin desvelar ninguna sorpresa a quienes no la hayáis leído y pretendáis hacerlo. Hay ciertos detalles que intentan entrelazar el relato ficticio con la realidad histórica y que creo que el autor consigue que sean medianamente plausibles. Como siempre, se nota el trabajo previo de documentación, entrando al detalle tanto en el contexto histórico (con ciertas licencias que se justifican una vez finalizado el libro) como en el arte de la esgrima, la medicina y algunos otros aspectos más concretos que están relacionados con el relato. Y, mantengo lo que he comentado en alguna otra ocasión: si no fuese documentación, sino que se lo inventase todo, al menos para mí da el pego.

Como detalle adicional, se hace referencia a una aplicación de realidad aumentada para móviles que, la verdad, no me ha dado por instalar, si es que todavía existe y funciona. Así que no puedo comentar ese aspecto.

Sí que me ha llamado la atención la evolución en el estilo narrativo. Sobre todo, percibo un salto entre este libro y el siguiente, "El Paciente". Y, me voy a estrellar contra el fondo de una piscina vacía al hacer esta afirmación, pero yo diría que responde también a una transición en la propia persona de Juan Gómez-Jurado. No hay más que la evolución de su propia imagen a través de sus fotografías promocionales. Hace 15 años daba la clásica imagen de empollón remilgado. Hoy es un humilde putoamo que da la impresión de ser capaz de comerse el mundo mientras sigue (o al menos intenta) manteniendo el contacto con hasta el último de sus lectores.

En resumen: si te va la novela de aventuras, con buenos mimbres sin salirnos de lo convencional, aunque con alguna que otra sorpresa, no tanto en la trama, sino en ciertos planteamientos, te recomiendo que le dediques tu tiempo a este libro.


Cómo jugar a juegos de MS-DOS en macOS con Boxer

Después de acabar con Blackthorne, hice el propósito de terminarme el Prince Of Persia en algún momento. Hace años que lo tenía instalado gracias a algún pack que me bajé de algún sitio, pero parece que en alguna de las actualizaciones del sistema operativo se ha roto la compatibilidad y ya no funciona. ASí que he estado buscando alguna herramienta que me permita instalar y ejecutar con facilidad y comodidad juegos de MS-DOS en el Mac. Y he encontrado Boxer, que no sé si será la mejor, pero en principio ofrece un comportamiento más que correcto.

Boxer - Pantalla inicial Boxer - Pantalla inicial

Desde la pantalla de inicio podemos acceder a la lista de juegos que tenemos instalados, instalar uno nuevo o abrir una ventana de MS-DOS. Vamos a la segunda de ellas para instalar el juego que queramos.

Boxer - Arrastrar el juego que queramos instalar Boxer - Arrastrar el juego que queramos instalar

Simplemente tenemos que arrastrar una carpeta donde tengamos el instalador (o el juego, si carece de él), y Boxer se encargará de todo lo necesario de manera automática, o bien nos preguntará la información adicional que necesite para hacerlo.

En el caso de Prince Of Persia, el juego dispone de un instalador; tenemos que seleccionar el ejecutable ("SETUP.EXE").

Boxer - Elegir el ejecutable del instalador Boxer - Elegir el ejecutable del instalador

Seleccionamos la tarjeta de sonido; en nuestro caso cambiaremos "PC Speaker" por "Sound Blaster". Esto dependerá por completo del juego que estemos instalando.

Boxer - Configurar la instalación Boxer - Configurar la instalación

Hecho lo cual, se completará la instalación.

Boxer - Instalación completada Boxer - Instalación completada

Una vez instalado, podemos personalizar tanto el nombre como la carátula del juego, y así lo haremos.

Boxer - Personalizar el nombre y la carátula Boxer - Personalizar el nombre y la carátula

Si abrimos el juego, veremos que se nos muestra el símbolo de sistema de MS-DOS y, en la parte inferior, Boxer nos pregunta cuál es el ejecutable que debe abrir. En este caso, seleccionaremos "prince.exe". Al hacerlo nos preguntará si debe abrir siempre ese ejecutable o sólo por esta vez.

Boxer - Lanzar el juego por primera vez Boxer - Lanzar el juego por primera vez

Y con eso básicamente estaría. Si queremos realizar algún ajuste posterior, podemos hacerlo accediendo al menú File > Get Info (o con el atajo ⌘I).

Boxer - Menú de información / opciones Boxer - Menú de información / opciones

Ahora sólo queda disfrutar del juego.

Boxer - Prince Of Persia MS-DOS Boxer - Prince Of Persia MS-DOS

En la biblioteca de juegos se irán mostrando los que vayamos instalando en lo sucesivo, junto con algunos juegos y demos que se instalan por defecto.

Boxer - Biblioteca de juegos Boxer - Biblioteca de juegos

Y eso es todo. Según le vaya dando uso, si veo algún aspecto interesante o detecto alguna tara importante, actualizaré esta entrada para darle seguimiento.


Juegos: Assassin's Creed Odyssey (PlayStation 4)

Empecé el año jugando a Assassin's Creed Origins, hasta que lo acabé a finales de marzo. En aquel momento decidí continuar con el siguiente juego de la franquicia, Odyssey, que me ha llevado más del doble de tiempo, hasta un total de cinco meses. Si bien, en horas de juego, han sido menos del doble. No sé si hacer los dos seguidos ha sido un error, puede que sí. El tema es que me comentaron que éste me iba a gustar más y así fue, en principio. Pero en algunos aspectos no me han acabado de gustar.

Assassin's Creed Odyssey Assassin's Creed Odyssey

Lo primero es justificar la decisión de por qué arranqué este juego nada más terminar el anterior. Al ser juegos tan parecidos, habría sido razonable dejar un espacio entre ellos. Pero me quedé con saber más acerca del origen de los Asesinos, me encanta la cultura griega y me habían pintado muy bien el juego. Me dejé llevar.

Nada más empezar, tenemos que decidir si queremos jugar con Kassandra o Alexios. Elegí a la primera, por variar de tanto personaje masculino. Además, parece ser que es la verdadera protagonista del juego, siendo Alexios un añadido para permitir que los jugadores escojan un protagonista de uno u otro sexo —y no "cabrear" a cierto público, aunque creo que se ofende da igual lo que le den. También se ha implementado una nueva forma de jugar, llamada "exploración", en la que no aparecen los marcadores de las misiones en los mapas, sino que se nos dan pistas para que exploremos e investiguemos por nuestra cuenta. Empecé jugando de esa forma, pero la desestimé rápidamente, viendo que el juego se me iba a ir de madre en cuanto a tiempo empleado. Es un juego demasiado largo.

Assassin's Creed Odyssey - Inicio Assassin's Creed Odyssey - Inicio

También se han añadido infinidad de horas de diálogo con la posibilidad de elegir nuestras respuestas, y que dichas elecciones tengan algún impacto —menor, o al menos eso me ha parecido— en el devenir de la historia. Lo confieso, cuando llevaba ya un porrón de horas de juego, y al igual que me pasó con Origins, empecé a saltarme los diálogos, cosa que no suelo hacer. Por cierto, aprovecho aquí para hacer un comentario sobre el doblaje español (que hay que descargar aparte). Me ha parecido un poco irregular. La actuación de Joël Mulachs como Kassandra es soberbia; no en vano es la voz habitual de Scarlett Johansson, entre otras. Pero hay algunas otras voces que dan grima, no al nivel de Tomás Rubio pero casi.

La mecánica de juego es muy similar a la de Assassin's Creed Origins. Se aparta de los primeros juegos de esta saga para ofrecer una experiencia más "rolera". Se han ajustado algunos detalles, como el movimiento para bloquear ataques, que ahora se realiza combinando L1 + R2. Seguimos contando con nuestra águila que nos ayudará en misiones de reconocimiento; en esta ocasión se llama Ícaro.

Assassin's Creed Odyssey - Ícaro Assassin's Creed Odyssey - Ícaro

Disponemos de un completo inventario, con dos diferentes armas, un arco y el vestuario y complementos adecuados para ir lo más protegidos posible. Durante toda la aventura iremos recogiendo elementos cada vez mejores con los que sustituir a los antiguos, que en cualquier caso no se deterioran con el paso del tiempo. Pero sí que tenemos un límite de objetos; si lo sobrepasamos, de repente veremos que no podemos correr, y tendremos que deshacerlos de los objetos que nos sobren, normalmente los de menor nivel.

Assassin's Creed Odyssey - Inventario Assassin's Creed Odyssey - Inventario

La parte de navegación cobra mayor protagonismo. Tendremos un barco propio, la Adrastea, que podremos ir mejorando y que nos servirá para movernos entre la península y las islas. Es una mecánica muy parecida a la de Assassin's Creed IV: Black Flag. También podemos reclutar enemigos para nuestro barco, en vez de matarlos.

Assassin's Creed Odyssey - La Adrastea Assassin's Creed Odyssey - La Adrastea

Además se han introducido variantes nuevas, como la posibilidad de debilitar el poder del mandatario local, a base de robar el tesoro, quemar silos, asesinar tropas, etc., hasta derrocarlo tras una batalla épica contra centenares de enemigos.

Assassin's Creed Odyssey - Batalla Assassin's Creed Odyssey - Batalla

O bien puede ocurrir que te lo encuentres solo paseando por el campo, con lo cual todo es mucho más sencillo.

Assassin's Creed Odyssey - Mandatario local de paseo por el campo Assassin's Creed Odyssey - Mandatario local de paseo por el campo

Por supuesto, continúa existiendo un árbol de habilidades que podremos ir mejorando en función de nuestro estilo de juego. Cada vez que subamos de nivel, dispondremos de un punto de habilidad. La mayoría de ellas van asignadas a combinaciones de botones que podremos usar durante los combates para poder hacer uso de ellas.

Assassin's Creed Odyssey - Árbol de habilidades Assassin's Creed Odyssey - Árbol de habilidades

La historia me enganchó al principio. No quiero desvelar nada, pero siendo el típico relato en que empiezas de cero, abandonada a tu suerte, rescatada por un benefactor al que tienes que ayudar realizando pequeños trabajos hasta que llega el momento de emprender tu viaje para saber qué pasó con tus padres. Si reviso mis notas, al principio me mostraba muy entusiasmado, mucho más que tras jugar a Origins. Pero no es la sensación que me ha quedado al final. Tengo que insistir en esto: el mapa es demasiado grande y el juego es demasiado largo. En un momento, al menos para mí, la historia hace aguas, empiezas a tener que encadenar misiones para conseguir dinero y subir de nivel el personaje, y me empecé a aburrir. Llegas a ese punto de inflexión en el que podría haber dejado el juego a medias y tampoco hubiera pasado nada, pero me carcomía la posibilidad de estar perdiéndome algo, así que un poco por cabezonería seguí adelante (por eso y porque llevaba ya casi 40 horas de juego).

Assassin's Creed Odyssey - Típico NPC borracho, misiones secundarias que no aportan nada y las hay por decenas Assassin's Creed Odyssey - Típico NPC borracho, misiones secundarias que no aportan nada y las hay por decenas

Luego en la parte final mejora, lo reconozco, hasta que el ¿final? me dejó un poco descolocado. Pongo final entre interrogaciones porque digamos que hay como tres tramas principales: la de la familia, la del Culto de Kosmos (que son los malos de la película) y la de la Atlántida, que enlaza con la historia en el presente. Se terminan por separado y no hay una escena de créditos como tal. Además los finales pueden ser diferentes según tomes unas u otras decisiones. Seguro que es problema mío, que me ha faltado capacidad de atención y me he perdido o no he entendido cosas, pero afronté estos dos juegos (Origins y Odyssey) con la convicción de que me contarían el origen de la lucha milenaria entre Asesinos y Templarios, pero no me he enterado de gran cosa. La historia en el presente cada vez tiene menos peso, o eso parece en un primer momento, ya que de hecho en este juego no hace acto de presencia hasta bien avanzada la partida.

Assassin's Creed Odyssey - Eso es un fragmento del Edén, ¿no? Assassin's Creed Odyssey - Eso es un fragmento del Edén, ¿no?

Como me he dejado un montón de misiones por hacer, y además hay disponibles un par de DLCs, no sé si me he perdido algo relevante. Una lástima, porque es aun peor que eso. He estado viendo algunos vídeos por Internet, empezando por éste donde explican los finales del juego, y no sólo es que la historia sea tan enrevesada. Tanto las misiones secundarias como los DLCs, de éste y anteriores títulos, aportan información importante, y además habría que leerse la novela del juego para saber cuál de los finales es el "bueno". Vamos, que si quieres enterarte bien de toda la trama tienes que hacer casi un máster.

Assassin's Creed Odyssey - Fin de la Odisea Assassin's Creed Odyssey - Fin de la Odisea

La trama del Culto de Kosmos es la más "Assassin's Creed", por así decirlo, ya que consiste en ir descubriendo quiénes son y asesinarlos a todos. Para averiguar sus identidades tendremos que ir completando otras misiones, tanto principales como secundarias, gracias a las cuales conseguiremos pistas para desenmascararlos. No obstante las ejecuciones no están tan trabajadas como en anteriores capítulos. La mayoría consisten en que nuestro personaje tenga el nivel necesario para enfrentarse a ellos o, si no, darle unas cuantas estocadas, salir corriendo, despistar a los enemigos y volver a intentarlo hasta que muera. La mecánica del juego no permite planificar una ejecución de guante blanco, como sí ocurría en anteriores entregas (creo recordar que en Unity o en Syndicate se podía hacer).

Assassin's Creed Odyssey - El Culto de Kosmos Assassin's Creed Odyssey - El Culto de Kosmos

Tampoco he visto esa "integración con eventos de la historia" que se pretende en anteriores entregas de la franquicia. O quizás es mi falta de conocimiento de la historia helénica. Sí que hay algún asesinato, como el de Pericles, que entronca con la historia real, pero poco más. Eso sí, podremos interactuar con multitud de personajes de la época, como Sócrates o Herodoto, por citar un par, y tampoco faltarán los enfrentamientos con criaturas mitológicas.

Assassin's Creed Odyssey - Charlas con Sócrates Assassin's Creed Odyssey - Charlas con Sócrates

El manejo del caballo (Phobos) me sigue pareciendo que necesitaba pulirse un poco más. Podemos llamarlo donde estemos y siempre acude, incluso cuando estemos en una isla desierta de apenas unos metros cuadrados. Podemos guiarlo a través de montañas rocosas y se las apaña para subir y bajar. Si somos descuidados, podemos despeñarlo, y según la altura, morirá. Pero será algo temporal, porque pasados unos instantes vuelve a estar disponible. También dispone de un "GPS" que a veces no funciona, ya que no sabe llevarnos automáticamente al punto de destino o lo hace dando un rodeo impresionante.

Assassin's Creed Odyssey - Podemos hacer equilibrio a lomos de Phobos Assassin's Creed Odyssey - Podemos hacer equilibrio a lomos de Phobos

Hay una misión en la que escenificamos un diálogo con Sócrates que me ha parecido original y digno de mención, porque sí que ayuda a sacarte un poco de la rutina. Además, ya estaba en un momento en el que estaba haciendo misiones secundarias con el piloto automático con la única finalidad de subir de nivel a Kassandra hasta el 50, para poder enfrentarme y derrotar a los miembros del Culto que me quedaban.

Assassin's Creed Odyssey - Mitin con Sócrates Assassin's Creed Odyssey - Mitin con Sócrates

Con Sócrates también hay otra escena al final, a modo de epílogo, en la que estamos hablando tranquilamente con él y, de repente, aparece un perro y nos ataca. Pensaba que era un bug, pero la he visto también en un par de vídeos por Internet. No sé a quién se le ocurren esas tonterías.

También hay un momento "tres pruebas" (fuerza, resistencia y precisión) en la isla de Pefka. La verdad es que es difícil no pensar en otros juegos como Red Dead Redemption 2, Zelda Breath Of The Wild o Tomb Raider (aquí también hay saqueo de tumbas) cuando juegas a este. Es normal y los elementos que toma prestados están bien integrados. El problema, y ya soy pesado con esto, es que hay demasiadas cosas que hacer, demasiadas variantes. El mundo es enorme y la historia, demasiado larga, se me hace complicada de seguir. Eso sí, no dejo de pensar en los millones de horas de trabajo para recrear ese mundo, sus elementos físicos, sus habitantes, la infinidad de misiones, los diálogos, el doblaje (que además en el caso de los protagonistas están duplicados, ya que podemos elegir con cuál de los dos jugar). No sé si todo ese trabajo puede llegar a ser apreciado como se merece.

Assassin's Creed Odyssey - Reencuentro familiar Assassin's Creed Odyssey - Reencuentro familiar

Centrándonos en el plano técnico, me sigue pareciendo que gráficamente está un peldaño por debajo de Uncharted 4 o Red Dead Redemption 2. No sé si es por el motor o el estilo artístico. Eso sí, la ambientación histórica es soberbia. Desde luego que tienes la sensación de estar moviéndote por la Grecia clásica, durante el conflicto entre Atenas y Esparta (la Guerra del Peloponeso).

Assassin's Creed Odyssey - La iluminación está muy lograda Assassin's Creed Odyssey - La iluminación está muy lograda

Los tiempos de carga al iniciar una misión o cuando te desincronizas —te matan— me han parecido exagerados. No sé si son los más lentos de toda la franquicia. Quizás sea porque no te devuelven al lugar donde te mataron, sino al último punto de guardado. En ese sentido, es recomendable forzar el guardado rápido a menudo, o al menos cuando intuyamos que nos vamos a enfrentar a un peligro serio, para evitar sorpresas desagradables.

Tenía pensado, antes de escribir estas líneas, probar alguna de las historias creadas por usuarios. Pero me he quedado sin ganas. Tampoco he probado a crear yo una, para ver cómo se hace. Después de semejante atracón, ¿a alguien le quedan ganas de seguir? Por supuesto, tampoco voy a ir a por el trofeo de platino, al menos no a corto plazo. Y eso significa que, muy probablemente, ya no lo haré, porque tengo juegos pendientes de sobra como para tener ganas de volver a éste.

Assassin's Creed Odyssey - Necesito un descanso de esta saga Assassin's Creed Odyssey - Necesito un descanso de esta saga

Por resumir, le he dedicado 81 horas (74 según el juego, una barbaridad) para, eso sí, un 100% del progreso principal, que imagino que se referirá a los tres hilos argumentales comentados con anterioridad.

Assassin's Creed Odyssey - Tiempo de juego Assassin's Creed Odyssey - Tiempo de juego

Las estadísticas, que solo se pueden consultar en uPlay, arrojan los siguientes datos:

Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (1) Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (1)
Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (2) Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (2)
Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (3) Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (3)
Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (y 4) Assassin's Creed Odyssey - Estadísticas (y 4)

Bonus tracks

Glitches

Esta vez no he visto demasiados glitches. Si acaso algunas texturas un poco guarreras y un cíclope que levita.

Assassin's Creed Odyssey - A esa muralla se le ven las costuras Assassin's Creed Odyssey - A esa muralla se le ven las costuras
Assassin's Creed Odyssey - Texturas cutres Assassin's Creed Odyssey - Texturas cutres
Assassin's Creed Odyssey - Más texturas cutres Assassin's Creed Odyssey - Más texturas cutres
Assassin's Creed Odyssey - Cíclope levitador Assassin's Creed Odyssey - Cíclope levitador

También podemos encontrar algún animal "etéreo":

Podemos atravesar este oso sin mayores problemas Podemos atravesar este oso sin mayores problemas

Localizaciones históricas

Ver Atenas en su esplendor impresiona, quizás (para mí) no tanto como las Pirámides o la Roma clásica. Aunque en conjunto este juego es mucho más espectacular que el anterior, que por motivos evidentes muestra parajes bastante más desérticos.

Assassin's Creed Odyssey - Atenas Assassin's Creed Odyssey - Atenas

También visitaremos Esparta, por supuesto.

Assassin's Creed Odyssey - Esparta Assassin's Creed Odyssey - Esparta

Otro punto interesante, de los muchos que encontraremos durante nuestra particular odisea, es el famoso Paso de las Termópilas.

Assassin's Creed Odyssey - Paso de las Termópilas Assassin's Creed Odyssey - Paso de las Termópilas

Curiosidades

Nuestra madre, Mirrina, está en plena forma. En una de las misiones tendremos que correr tras ella y cuesta alcanzarla, ni que fuera Filípides.

Assassin's Creed Odyssey - Corriendo tras Mirrina Assassin's Creed Odyssey - Corriendo tras Mirrina

Parece que los taberneros helenos ya sabían el viejo truco de echar sal a los aperitivos para provocar que consumamos más cerveza.

Assassin's Creed Odyssey - El truco del buen tabernero Assassin's Creed Odyssey - El truco del buen tabernero

Podemos escalar un montón de estatuas, como de costumbre, y apreciar el esbelto trasero de Zeus en primera persona.

Assassin's Creed Odyssey - El culo de Zeus Assassin's Creed Odyssey - El culo de Zeus

Juegos: Blackthorne (SNES)

Hace ya años que tenía pendiente hincarle el diente a este juego de Blizzard Entertainment. Se trata de Blackthorne, conocido también como Blackhawk en Europa (aunque yo siempre lo conocí por el primer nombre). No tengo claro en qué momento fui consciente de su existencia, ya que hablamos de un título de finales del año 94 para MS-DOS. En aquel momento estaba empezando la carrera de Informática y no recuerdo haberlo tenido en la época ni haber oído hablar de él.

Blackthorne (SNES) Blackthorne (SNES)

Lo que sí sé con certeza es que apareció listado en este vídeo de GameBack TV de 2011, me llamó la atención y lo apunté para jugarlo en algún momento. De eso han pasado casi 10 años, que se dice pronto.

Fue de los primeros títulos que lanzaron como Blizzard, y es prácticamente contemporáneo del archiconocido Warcraft (que sí jugué en aquella época). Se trata de un juego de acción y plataformas con un ritmo pausado, que recuerda mucho a otros clásicos anteriores como Prince of Persia, Another World o Flashback. El protagonista, Kyle, va armado con una escopeta recortada, con la que tendrá que enfrentarse a los diversos enemigos que iremos encontrando por los escenarios. La mecánica de combate consiste, básicamente, en agazaparnos contra la pared (un recurso que me ha resultado bastante original), estudiar la cadencia de disparos del contrario y, cuando esté haciendo una pausa o recargando, dispararle nosotros hasta que consigamos eliminarle. También dispondremos de varios tipos de bombas que podremos ir recogiendo, normalmente tras acabar con los enemigos, que podremos almacenar en uno de los ocho huecos de inventario disponibles, para usarlas cuando más nos convenga. Además de las bombas, tendremos que encontrar y hacer uso de otros objetos como llaves, activadores de puentes o elevadores para ir avanzando.

Blackthorne - Menú principal Blackthorne - Menú principal

Antes de empezar la aventura, si lo deseamos podemos participar en un tutorial para familiarizarnos con los controles del protagonista. Desde ese primer instante podemos comprobar que las animaciones del personaje son muy detalladas, a costa de hacer que su movimiento y las transiciones entre las diferentes posiciones resulten un poco lentas y, a veces, torpes. Eso puede provocar que recibamos un disparo en el momento menos oportuno, o que caigamos por un precipicio por el que no queríamos saltar en un principio.

Insisto en el ritmo pausado del juego. Al principio cuesta, sobre todo si estás acostumbrado a los juegos actuales, en los que puedes ir corriendo a todos lados ya que es muy difícil que te maten —y porque los mapeados son inmensos y si no te eternizas en llegar de un sitio a otro—, pero en Blackthorne es una garantía segura de muerte, salvo que te conozcas las pantallas al dedillo y estés haciendo un speedrun. Una vez que te haces a ir despacio y con tiento, no es complicado avanzar.

Blackthorne - Pantalla de juego Blackthorne - Pantalla de juego

Además de los enemigos, encontraremos aliados a nuestra causa con los que es posible hablar. Aunque la mayoría de los diálogos son insustanciales, algunos nos ofrecerán objetos útiles. Cuidado que también podemos matarlos si les disparamos. En alguna ocasión alguno de ellos me ha disparado y pateado. No sé si habrá sido un bug, una característica del juego o un fallo mío de apreciación.

Resumiendo, la mecánica del juego consiste en ir recopilando diversos objetos que nos irán franqueando el paso a zonas previamente inaccesibles, siempre con cuidado de que los enemigos que salpican el escenario no vayan esquilmando nuestra vida, hasta el punto de matarnos, y también por supuesto de no caernos de una altura excesiva. Usaremos llaves para desplegar puentes o abrir cerraduras. Elevadores para llegar a plataformas inaccesibles. Bombas (algunas de ellas teledirigidas) para desactivar barreras. Y también pociones que restaurarán nuestra vida al 100%. Si nos matan, bien por disparos enemigos, bien por una caída desde gran altura, volveremos al principio de cada nivel. Por cierto, al comenzar cada uno de ellos se nos proporcionará una clave de cuatro caracteres que nos permitirá continuar la aventura donde la dejamos. Los objetos están distribuidos de tal forma que, normalmente, tendremos que volver atrás en algunas ocasiones para completarlo, alargando el tiempo de juego sin necesidad de que los niveles sean enormes; es lo normal en una época en las que había importantes restricciones de memoria tanto en las consolas como en los propios cartuchos de juego.

Blackthorne - Saltando plataformas Blackthorne - Saltando plataformas

Al principio (y al terminar cada zona) una escena cinemática nos irá contando un poco de la historia, que tampoco es que sea especialmente trascendente, la verdad. En la última zona la dificultad sube un poco, gracias a la presencia de más enemigos y a la disposición puñetera de las plataformas. Pero tampoco es una subida exponencial como me habían advertido. Es cierto que, si buscamos bien, hay un par de sitios ocultos tras paredes donde encontraremos pociones que nos facilitarán la tarea, restaurando nuestra energía. Y, de hecho, no averigüé que se podía esquivar a los robots que se mueven por el suelo y explotan hasta casi el final, lo cual habría facilitado algo mi camino. Hasta aquí son en total 4 zonas con 4 fases cada una.

Lo que sí sorprende es la batalla con el enemigo final. Pero no por su extrema dificultad, que tampoco es para tanto. Yo conseguí pasarlo en unos 25 ó 30 intentos, apenas media hora de juego. La cuestión es que el desarrollo previo no te prepara para este enfrentamiento. Esta batalla, que no deja de ser un tiroteo contra el malo, tiene una mecánica totalmente diferente al resto de la acción, y cuando llegas a ella lleva su tiempo adaptar los movimientos que ya conoces (disparar, agacharte, rodar y ocultarte contra la pared del fondo) para acabar con esta amenaza final.

Blackthorne - Enemigo final Blackthorne - Enemigo final

La última escena tras el final —creo que no hago daño a nadie si comento esto a estas alturas, y tampoco he visto muchas referencias por Internet— parece dar a entender que la historia no termina y que habrá una continuación. O no, quizás es el típico cliffhanger que se añade como para dar emoción, pero sin una solución de continuidad real.

Blackthorne - Final Blackthorne - Final

Gráficamente el juego está muy chulo. Las animaciones, como ya comenté, son muy detalladas, y los efectos al disparar —no se ven las balas pero sí dónde impactan— bastante aparentes. Ha sido una gozada poder jugar parte del tiempo en la tele de 28 pulgadas que tenemos en el pueblo. En cuanto al sonido, las músicas tienen un aire tenebroso y terminan por hacerse un poco repetitivas, pero tampoco destacan negativamente frente a otros juegos de la época. La risa digitalizada de los enemigos cuando consiguen impactarte es algo que tardas tiempo en olvidar.

Blackthorne en la tele de 28", la foto no le hace para nada justicia Blackthorne en la tele de 28", la foto no le hace para nada justicia

Blackthorne es un juego que he disfrutado a lo largo de estos últimos meses, en sesiones cortas de pasarme una o dos fases (con sus muertes y reintentos, por supuesto), y que recomiendo a quien le guste los títulos que he citado más arriba. Además se puede jugar también en plataformas como PC o Game Boy Advance. Yo lo he disfrutado en una Super Famicom con un Everdrive, ya que conseguir este tipo de juegos en la actualidad, por desgracia, empieza a ser prohibitivo. No he llevado la cuenta de cuántas horas he tardado en terminarlo. En la web How Long To Beat indican que son unas 6 horas, aunque veo que los speedrunners lo consiguen en menos de una. Yo probablemente haya tardado bastante más, quizás unas 10.

Por último os dejo algunos enlaces interesantes, así como el listado de contraseñas para acceder directamente a los diferentes niveles.

Códigos de acceso a los niveles:

  • Minas
  • FBWC
  • QP7R
  • WJTV
  • Bosque
  • RRYB
  • ZS9P
  • XJSN
  • CGDM
  • Páramo
  • TJ1F
  • GSG3
  • BMHS
  • Y4DJ
  • Torre
  • HCKD
  • NRLF
  • J6BZ
  • MJXG
  • Sarlac
  • K3CH

A ver si en algún momento encuentro el tiempo y las ganas para ponerme en serio con Prince of Persia, que es otro de los clásicos que tengo muchas ganas de terminar.